Vivir en Familia
 
PUBLICACIÓN Nº 07/05 - 5 de Mayo de 2005 - Montevideo - URUGUAY
 
"Nos anima el hecho de ser concientes del vacío existencial por el que atraviesa el ser humano, y la imperativa necesidad de lograr mujeres y hombres nuevos que vuelvan a la dimensión de Dios, creciendo en valores con perspectiva de eternidad.
Por ello, convocamos a hombres y mujeres de buena voluntad a sumarse a esta cruzada por la vida, por los valores y por la defensa de los verdaderos derechos humanos; cruzada que se inició en Madrid en Noviembre del 2003, con múltiples frutos inmediatos, y que esperamos poder impulsar por todo el mundo."
 
Dra. Blanca Neira Canale
(invitación al II Congreso Internacional Provida a realizarse en Noviembre de 2005)
 
 CONTENIDO
 EDITORIAL
 
HASTA PRONTO, BLANQUITA
 
Fue en Madrid. Acababamos de llegar al Congreso Internacional Provida y yo estaba colocando unos libros sobre una mesa. Se acercó una elegante señora y se presentó sin mucho preámbulo: "Blanca Neira, de Perú". Así la conocí. Al principio, me pareció un poco arrolladora. Y así era ella: enérgica, fuerte, corajuda, tenaz. En algunas cenas que compartimos la seguí conociendo, y me siguió impactando la firmeza de su carácter. Pero también empecé a descubrir otras aristas de su personalidad. Entre ellas, su sentido del humor, su sana picardía.
Apenas un mes más tarde, me la encontré de nuevo en Miami, en un Encuentro de Afiliados a Vida Humana Internacional. Llegó con la misma energía y la misma personalidad avasallante. Pero al compartir paseos y ratos libres, fui conociendo a "la otra Blanquita": fui descubriendo poco a poco, que su fuerza de espíritu estaba animada por un sentimiento maternal; que tenía un corazón enorme, profundo, exigente, que desbordaba generosidad, bondad y cariño como pocos. Un corazon preocupado, entre otras cosas, por limar asperezas entre ciertos grupos provida. Estaba empeñada en cortarle la cola al diablo... 
Recuerdo que, casi al final del Encuentro, no me sentí bien. Algo que comí me cayó mal. Y allí apareció Blanquita para hacerse cargo. Hasta me dio sus propias pastillas...
Más tarde, desde la sede de Vida Humana en Miami, llamó a su hermana. Me pasó el teléfono para que hablara con ella. No tuve peor idea que contarle que Blanquíta, me habia cuidado "como una mamá..." ¡Para qué! ¡Que reto me pegó! ¿Cómo iba a decir que era como una madre? ¡No, no! En todo caso, como una hermana mayor. ¡Que si no la hacía parecer muy vieja! Siempre tenía esas salidas: rápidas, chispeantes, graciosas. Y hasta coquetas, si se quiere.
Esa noche nos dejó en el hotel. Nos despedimos con un "¡Hasta Lima 2005!" Pero el buen Dios tenía otros planes...
 
Cuando una amiga se va...
 
No hay palabras para describir a Blanquita. En pocos días, más que una amiga, me hice de... una hermana mayor. Por eso,  cuando me llegó la noticia de su fallecimiento, no lo podía creer. No acertaba a comprender -y aún no acierto, porque me duele mucho su partida- por qué Dios se llevó a esta maravillosa mujer que tanto, tanto, tanto venía haciendo por la vida de los niños por nacer y por la familia. Y por la Iglesia. En el Perú y desde el Perú, para el mundo entero. Quizá Dios no pudo esperar a tenerla cerca. Quien sabe... Lo cierto es que Él sabe más, y que Blanquita está con Dios. ¿Qué duda cabe? Pero que duele, duele...
Un buen amigo, Carlos Polo, me envió unas fotos del velorio y del entierro. La multitud que la fue a despedir, lo dice todo. Porque Blanquita era una mujer soltera, pero no era, ni de lejos, una mujer sola: gozaba de la amistad, el respeto y el cariño de una enorme cantidad de amigos. Y gozaba dando, entregando el corazón... 
Una gran mujer ha muerto. Una peruana de ley, comprometida con la vida y la familia hasta las últimas consecuencias, que entregó su vida por amor a Dios y a los demás. No puedo -y no quiero- evitar la emoción que me embarga al escribir este humilde homenaje a tan extraordinaria amiga, con la que tuve el privilegio de compartir unos días -muy pocos- de mi existencia.
La extraño ahora y la extrañaré en el Congreso, si es que puedo ir a Lima en Noviembre. He propuesto a algunos amigos que en la mesa principal quede, durante todo el evento, una silla vacía en memoria de Blanquita, Presidenta In Memoriam. Pero con silla o sin silla, no me cabe la menor duda que Blanquita estará con nosotros. Tiene un carácter demasiado fuerte como para que la muerte le impida estar por siempre junto a sus amigos.
Hasta pronto Blanquita. Hasta luego, hermana. Intercedé por mí. ¡A ver si algún día, nos reencontramos en el Cielo!
 
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Álvaro Fernández

 

ASOCIACIÓN VIVIR EN FAMILIA

 

 MATRIMONIO Y FAMILIA
 
RECIÉN CASADOS... POR EL CARDENAL RATZINGER
 
Entrevista a Marta y Anthony Valle

CIUDAD DEL VATICANO, lunes, 25 abril 2005
(ZENIT.org).- Cuando Marta y Anthony Valle se casaron a finales de junio no imaginaban que el entonces cardenal Joseph Ratzinger, quien bendijo su matrimonio, llegaría a ser Papa con el nombre de Benedicto XVI.
En esta entrevista concedida a Zenit, Marta y Anthony hablan sobre sus experiencias personales con el cardenal, y de su admiración por el hombre que los casó.
Ambos son estudiantes en el Ateneo Pontificio «Regina Apostolorum» de Roma: Marta es de Alemania y estudia bioética, y Anthony es de Nueva York y estudia teología.

--¿Por qué les casó el cardenal Ratzinger?

--Anthony: Tuvimos simplemente suerte, o mejor, fuimos providencialmente afortunados. Se lo pedimos al final de una de sus misas públicas y nos dijo: «Bien, veamos lo que podemos hacer. Denme unas fechas por escrito».
Como buenos estudiantes habíamos hecho los deberes y le entregamos una carta que ya habíamos preparado la noche anterior con toda la información necesaria. Al cabo de una semana Marta recibió una respuesta: ¡sí!
Nos casó en la Basílica de San Pedro, el 24 de junio de 2004. Es verdaderamente un hombre de la gente. Aunque era el segundo hombre más importante en la Iglesia, ese jueves por la mañana nos dio su tiempo durante una hora y media para que pudiéramos recibir el sacramento del matrimonio. Y ése es esencialmente el carisma del sacerdote: ofrecer los sacramentos a las personas, porque los sacramentos son los medios de salvación que Cristo nos dio.

--¿Qué sintieron cuando se anunció su nombre como nuevo Papa?

--Anthony: Estábamos tan estremecidos y alborozados que se nos salían las lágrimas.
--Marta [con voz totalmente afónica]: ¡Gritábamos mucho, pero realmente mucho!
--Anthony: Es asombroso el que haya sido elegido en sólo cuatro escrutinios y en menos de 24 horas. Eso muestra que había una unidad definida entre los cardinales. Supieron que él era el hombre correcto. Nosotros estamos muy contentos de tener a un hombre tan santo y humilde como nuevo Papa.
Como el Papa Juan Pablo II, el Papa Benedicto XVI continuará conduciendo la Iglesia, conservando su tradición y llevándola hacia el nuevo milenio con la nueva evangelización. Es verdad, ya es mayor, pero Dios le dará las gracias necesarias.
Si usted recuerda, lo primero que dijo cuando salió al balcón de la Basílica de San Pedro fue que «El Señor sabe trabajar, actuar incluso con instrumentos insuficientes, y yo confío sobre todo en vuestras oraciones». Es muy humilde. No sé cómo subrayarlo suficientemente.
Sin embargo, a menudo se le presenta injustamente como muy estricto y duro. No hay nada más lejos de la verdad. Tales estereotipos son absurdos e irrisorios. Es un hombre apacible y modesto, quizás incluso un poco tímido.
Como sabemos, su trabajo anterior como prefecto de la Congregación para Doctrina de la Fe le exigió velar por las enseñanzas de dos mil años de la Iglesia católica. Por consiguiente, cualquier persona que tuviera o tenga este deber, acabará con una imagen negativa, pues muchas de las enseñanzas de la Iglesia católica no están de acuerdo con la mentalidad ideológica del humanismo secular moderno y con tantos «ismos» de nuestra época histórica que están de moda y son falsos.

--Algunos dicen que tiene un rostro muy duro.

--Anthony: Si usted tiene la oportunidad de encontrárselo como nosotros en varias ocasiones, verá inmediatamente lo dulce y pastoral que es. De hecho, ha sido el cardinal más accesible en la Iglesia. Por ejemplo, ha celebrado la misa en una pequeña capilla abierta al público todas las mañanas del jueves durante más de 20 años.
Celebra la misa con suma reverencia y belleza, entrando verdaderamente en su misterio redentor. Después de celebrar misa, se quita los ornamentos de una manera muy recogida en la sacristía, mientras sigue meditando sobre el tremendo misterio que acaba de tener lugar.
Después sale de la sacristía para saludar a las personas que han venido a encontrarlo. Aquí es donde ves quién es realmente. Se toma tiempo para saludar a cada persona individualmente, le mira a los ojos, estrecha su mano, pregunta su nombre y por qué está aquí, de qué diócesis es, firma autógrafos y se saca fotos con los presentes, etc.
Realmente te da toda su atención, y charla de tú a tú con todos. Esto es lo que un sacerdote debe ser, esto es lo que un Papa debe ser: pastor, pastor de personas, y precisamente así es el Papa Benedicto XVI, y esto es lo que el mundo tiene que saber y sabrá.

--¿Qué consejo les dio en la homilía de la misa de su matrimonio?

--Anthony: Marta lo sabe mejor ya que pronunció la homilía sobre todo en alemán.
--Marta: Nos casamos en la fiesta de san Juan Bautista, de modo que sólo la segunda lectura era específicamente para nuestra boda. Escogimos el quinto capítulo de la Carta de Pablo a los Efesios, que habla sobre cómo deben ser el marido y la esposa. El cardenal Ratzinger nos dijo que necesitamos conformarnos según el ejemplo de amor de Cristo, que es un amor que se manifiesta muy concretamente en los actos de servicio y sacrificio.
--Anthony: El entonces el cardinal subrayó que el marido y la esposa deben estar subordinados el uno al otro. Sin embargo, actualmente, todos se centran el versículo en el que se dice que la mujer tiene que subordinarse al marido. Pero se olvida que después de esto san Pablo subraya --y éste era uno de los puntos principales del cardenal-- que un marido debe amar a su esposa como Cristo ama a la Iglesia hasta el punto de sacrificar su propia vida por ella. Esto es lo que significa para el marido ser cabeza de la familia: imitar a Jesucristo como cabeza de la Iglesia.
El Señor es el primero en manifestar su señorío siendo el último de todos, poniéndose en el último lugar, haciéndose servidor de todos, lavando los pies de sus discípulos.
ZS05042503
 
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UNIONES HOMOSEXUALES. EL DEBER DE OPONERSE

 

Presentamos la traducción de parte de la entrevista realizada por el Corriere della Sera al Cardenal Alfonso López Trujillo, Presidente del Pontificio Consejo para la Familia. El cardenal la concedió con motivo de la media sanción en España, de la ley que crea la ficción jurídica del llamado “matrimonio entre personas del mismo sexo” (vid. NG 705).

Las palabras del cardenal López Trujillo recordando a los cristianos la obligación de ejercer su derecho a la objeción de conciencia y de oponerse a la ley inicua, sonaron mal a quienes siguen el pensamiento “políticamente correcto” impuesto por el Nuevo Orden Mundial, y muchos las atribuyeron a la cosecha del propio cardenal.

Lo dicho por López Trujillo forma parte del Magisterio ordinario de la Iglesia y se encuentra explicitado en la encíclica Evangelium vitae, citada en la entrevista original (vid. Evangelium vitae n. 74) y además, es fácilmente deducible, entre otros documentos, de los textos del Catecismo de la Iglesia Católica.

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Entrevista al Cardenal Alfonso López Trujillo por Gian Guido Vecchi, Corriere della Sera, 22-04-05. (Traducción de NG):

 

SEXO HOMOSEXUAL

 

Objeción de conciencia para decir que no a las leyes inicuas. La obligación de oponerse: No es una opción facultativa: todos los cristianos deben oponerse. La discriminación: la Iglesia no discrimina a los homosexuales; merecen ayuda.

Eminencia, en España la Cámara (el Congreso de Diputados)  acaba de aprobar la ley que autoriza los matrimonios entre gays. ¿Cuál es su juicio?:

“Que yo sepa son tres los países que han sancionado este tipo de ley inhumana e inicua: Bélgica, Holanda y ahora España. Ud. me puede explicar, ¿estaban equivocados todos los hombres de todos los tiempos, de todas las culturas y de todas las religiones que han concebido la familia como la unión de un hombre y una mujer?. ¿Cómo se puede caer en tanta deshumanización?. El hombre se deshumaniza si pierde el sentido de los valores esenciales que tienen su origen en la Revelación y también en la razón (...). Insisto: ¿todos se han equivocado durante milenios?”.

“Hace pocos meses, el entonces cardenal Ratzinger, habló de una ley ‘destructiva’”.

¿Qué destruye?:

"Lo que están haciendo en España, con una mayoría (parlamentaria) bastante exigua, es la destrucción, ladrillo a ladrillo de la familia. ¿Se ha preguntado a las familias, qué es lo que quieren?. ¿Han hecho una investigación en profundidad? La familia es un regalo recíproco total entre hombre y mujer que exige fidelidad en el tiempo, exclusividad y la apertura a la nueva vida, a los hijos".

¿Cuándo comenzó esto?:

“Con una extraña idea de modernidad, de progreso sin límites, se empezó a modificar la definición de matrimonio en varias naciones de Europa, y con las así llamadas ‘parejas de hecho’ comenzó a circular una moneda falsa, una ficción jurídica: considerar como matrimonios a parejas que no quieren el matrimonio!”. (...) “Después se puso de moda hablar de “gender”, género, como si el ser varón o mujer no fuese debido a la naturaleza sino a una especie de convicción adquirida con el tiempo, un producto de la sociedad. Y así se preparaba el camino a las parejas homosexuales”. (...)  “Y ahora parece que cualquier modelo de asociación, como un club, puede ser una familia. Y se preguntan, ¿por qué no puede ser? Y miran a la Iglesia como si fuese retrógada, sin entender que la Iglesia no inventa nada, sino que es fiel a lo que ha dicho el Señor, principios que por otro lado son comunes a toda la humanidad”. (...)

“Una ley enormemente inicua como ésta no obliga, no puede obligar. (...) No se pueden imponer cosas injustas a los pueblos, justamente, porque son inicuas. La Iglesia llama con urgencia a la libertad de conciencia y al deber de oponerse”.

¿Es lo que ocurriría con los empleados municipales?:

“Hablo para todas las profesiones que tienen que ver de alguna manera, de cualquier modo, con la aplicación de la ley: tienen la obligación de recurrir a la objeción de conciencia como se pide a los médicos y enfermeras frente a un crimen como el aborto”.

“No es una opción facultativa: todos los cristianos, como dice la Evangelium Vitae, deben estar dispuestos a pagar el precio más alto, quizás hasta perder su trabajo. Y además, no está solamente el problema de los ‘matrimonios’”.

La ley autoriza de hecho también la adopción, ¿no?:

“En el colmo del absurdo, se llega a lo más insensato y negativo de todo. Recuerdo que en 1989, Naciones Unidas reunió un congreso importantísimo sobre la infancia en el que se dijo: el principio fundamental es que la adopción haga bien a los niños y no a aquellos que adoptan. El niño no es un juguete, una cosa para placer (...), son las familias las que deben asegurar por el bien de estos niños, con amor, un futuro para ellos”. (...)

¿Qué le responde a los que acusan a la Iglesia de discriminación?

“Que la Iglesia no discrimina! La Iglesia no acepta que los homosexuales sean objeto de burlas, insultos o expresiones inhumanas. Son personas que merecen todo nuestro amor, acompañamiento y ayuda. Un creyente sabe que no es un problema de la Iglesia o del Papa, sino de oir lo que ha dicho el Señor. Ninguno de nosotros inventó nuevas teorías: no estamos acá en sustitución de Jesús, sino al servicio de la verdad y de la ley natural”

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Enc. Evangelium vitae n. 74: “La introducción de legislaciones injustas pone con frecuencia a los hombres moralmente rectos ante difíciles problemas de conciencia en materia de colaboración, debido a la obligatoria afirmación del propio derecho a no ser forzados a participar en acciones moralmente malas. A veces las opciones que se imponen son dolorosas y pueden exigir el sacrificio de posiciones profesionales consolidadas o la renuncia a perspectivas legítimas de avance en la carrera. (...) El rechazo a participar en la ejecución de una injusticia no sólo es un deber moral, sino también un derecho humano fundamental. Si no fuera así, se obligaría a la persona humana a realizar una acción intrínsecamente incompatible con su dignidad y, de este modo, su misma libertad, cuyo sentido y fin auténticos residen en su orientación a la verdad y al bien, quedaría radicalmente comprometida. Se trata, por tanto, de un derecho esencial que, como tal, debería estar previsto y protegido por la misma ley civil (...)”. FIN, 24-04-05

 

NOTICIAS GLOBALES es un boletín de noticias sobre temas que se relacionan con la PROMOCIÓN Y DEFENSA DE LA VIDA HUMANA Y LA FAMILIA. Editor: Pbro. Dr. Juan Claudio Sanahuja; E-mail: noticiasglobales@hotmail.com; http://www.puertovidacom/noticiasglobales.

Citando la fuente y el nombre del autor, se autoriza la reproducción total o parcial de los artículos contenidos en cada número del boletín.

 

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LA INQUISICIÓN GAY

 

Juan Bacigaluppi

 

Preso por defender a su hijo de la perversión

 

Life Site informa que David Parker, un padre de familia que vive en Lexington, Massachusetts (USA), fue arrestado y pasó un día en la cárcel por “pretender” impedir que su hijo de 5 años fuera pervertido en las sesiones de “orientación sexual” que se imparten en la escuela. Es de notar que el estado de Massachussets reconoce la legalidad de las uniones entre personas del mismo sexo; esta decisión fue tomada por la Corte Suprema del Estado.

El “crimen” de Parker consistió en que, después de agotar todas las instancias legales, pretendió asistir a una de esas sesiones, enterarse de los contenidos y exponer al director del colegio sus objeciones sobre esos contenidos pro-homosexuales. El material está compuesto fundamentalmente por “gráficos y fotos”.

Al entrar al colegio, Parker fue detenido por la policía y pasó la noche en la cárcel con delincuentes comunes. Esposado fue llevado al día siguiente ante el juez que le impuso 1.000 dólares de fianza y la prohibición de acercarse al colegio de su hijo. Será juzgado el 1 de junio.

El caso Parker lleva ya varias semanas, y debería convertirse en un caso paradigmático de la lucha por evitar la legalización de las uniones entre homosexuales y por oponerse a la perversión de menores por parte de los gays enquistados en los sistemas educativos.

Parker acudió a todas las autoridades -del colegio y de la ciudad- en materia de educación, para exigir sus derechos reconocidos expresamente por la ley (Parental Notification Act) que contempla expresamente que se debe notificar a los padres de los contenidos de la llamada “educación sexual”, para que ellos autoricen o no a sus hijos a asistir a esas clases o tomen otros recaudos.

La contestación, para quien conoce el lenguaje “progresista”, no extraña. Las autoridades sostienen que esa especie de “introducción a la homosexualidad”, no se trata de “educación sexual”, sino de educación para la salud y para el desarrollo social, dos conocidos eufemismos de la reingeniería social del nuevo orden para evitar hablar de aborto, homosexualismo o anticoncepción.

Después de la respuesta, Parker insistió. En la última nota que Parker y su mujer Tonia, hicieron llegar a las autoridades del colegio y del sistema educativo de la ciudad exponen la violación de su fe cristiana y de la ley natural que suponen estas clases, impartidas además a niños de jardín de infantes, y añaden: “Queremos dejar claro lo dicho anteriormente: No damos permiso al sistema de escuelas públicas de Lexinton a tratar con nuestro hijo temas sobre homosexualidad (trans-gender/bisexuales/parejas gays). Esta es una decisión paterna, que no queda sujeta a interpretaciones o políticas administrativas”.

Su reclamo fue rechazado. Harto ya, terminó en la cárcel y está a la espera de un juicio, en definitiva acusado de querer impedir que su hijo de 5 años sea pervertido.

 

Por una carta de lectores

 

En NG 695 dimos cuenta de los funcionarios que en Canadá ya han perdido su trabajo por no estar dispuestos a “celebrar matrimonios entre personas del mismo sexo”.

Las medidas represivas de poder rosa, como en USA, se han extendido a la educación.

En Quensel, Columbia Británica, estado en que se han legalizo las uniones entre personas del mismo sexo, el Dr. Chris Kempling, fue suspendido en su cargo, sin goce de sueldo, por el superintendente de escuelas del distrito, en clara violación a la libertad religiosa, que en teoría se encuentra protegida por la ley.

Kempling,  es “school counselor” desde 1990, y vocero local del Christian Heritage Party, y se desempeña en diversas labores comunitarias como voluntario. Su “crimen” fue haber escrito una carta de lectores en el diario local en la que criticaba el proyecto de ley redefinición del matrimonio que instituye el llamado “matrimonio entre homosexuales”. En la carta exponía la doctrina cristiana en sobre la homosexualidad. (Sobre el proyecto hemos hecho referencia en NG 694, 695, 710).

Por esta causa fue suspendido y contra él se ha manifestado la asociación de profesores de colegios de Columbia Británica y también la Asociación de Derechos Civiles, que se encuentra minada, como en casi todo el mundo, por la ideología del nuevo orden (vid. NG. 659). Para estas instituciones haber criticado el estilo de vida homosexual y exponer con integridad la doctrina cristiana, es incompatible con su cargo de consejero escolar.

La suspensión privará a Kempling de sus ingresos durante este período, y nadie le asegura que podrá retornar a su trabajo. Sus vecinos han abierto una suscripción popular para paliar sus gastos.

La Alianza Canadiense para la Libertad Religiosa está litigando a favor de Kemplig.

En London, Ontario, la Asociación homosexual para la eliminación del odio”, llevó a los tribunales a los concejales Ab Chahbar y Rob Alder.

El crimen de los ediles, acusados de apología e instigación al delito, fue participar en una marcha en contra del proyecto de ley de redefinición del matrimonio. El llamado crimen de odio es un recurso habitual de los activistas gays.

La ideología homosexualista, considera que la homosexualidad es una condición natural de la persona, y todo lo que sea manifestar oposición y/o desagrado hacia ella constituye “odio” y “racismo”.

En Ontario también están jurídicamente reconocidas las uniones entre personas del mismo sexo.

En Rancho Cucamonga (California-USA), el Pacific Justice Institute, denunció que un estudiante había sido suspendido en su escuela por llevar una camiseta que decía “La verdad es la verdad. La homosexualidad está mal”. Según el instituto, al que acudieron los padres del menor, éste nunca tuvo problemas de conducta y es un alumno “A”, es decir muy bueno. Curiosamente la escuela, en su ideario dice que entre objetivos se encuentran educar en la “tolerancia” y la “diversidad”.

El JPI, que ofrece servicios sin cargo para estos casos de discriminación, informó que consiguió que la escuela readmitiera al alumno sancionado, y se comprometiera a respetar sus convicciones.

 

Seis pastores episcopalianos

 

Seis ministros episcopalianos fueron cesados en sus cargos, “por romper la comunión con la iglesia, declarando que la homosexualidad repugna a la doctrina cristiana". Los seis pastores se opusieron abiertamente a la “ordenación episcopal” del homosexual declarado Gene Robinson, como obispo episcopaliano de New Hampshire (Connecticut, USA). Los seis, perdieron sus parroquias y por lo tanto sus medios de vida. FIN, 07-05-05

 

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EL FEMINISMO DE GÉNERO: CORRIENTES DE PENSAMIENTO QUE IMPIDEN LA PROMOCIÓN DE LA MUJER

 

Dale O’Leary

 

L’Osservatore Romano, nº 47, el 19 de noviembre de 2004.- La carta de la Congregación para la doctrina de la fe sobre la colaboración del hombre y la mujer en la Iglesia y en el mundo comienza con un breve análisis de «algunas corrientes de pensamiento, cuyas tesis frecuentemente no coinciden con las finalidades genuinas de la promoción de la mujer» (n. 1).

En los últimos cincuenta años la sociedad se ha esforzado por encontrar el modo de conciliar la igualdad fundamental de los hombres y las mujeres con sus innegables diferencias biológicas. A lo largo de la década de 1960 las mujeres protestaron contra las leyes y las costumbres que les reservaban un trato discriminatorio. Los Gobiernos respondieron emanando normas que garantizaban a las mujeres derechos legales iguales, igual acceso a la instrucción e iguales oportunidades económicas, que las mujeres se apresuraron a aprovechar. Aumentó el número de las que prosiguieron sus estudios alcanzando la instrucción superior, así como el de las que se comprometieron en actividades profesionales y en cargos públicos a los que se accedía por elección o por nombramiento.

En la década de 1970 el movimiento feminista, que había fomentado esos cambios, fue apoyado por los radicales que veían en las mujeres el prototipo de la clase oprimida y afirmaban que el matrimonio y «la heterosexualidad obligatoria» eran mecanismos de opresión. Esta corriente de pensamiento se basaba en el análisis de los orígenes de la familia realizado por Fredrick Engels. En 1884, Engels escribió: «El primer antagonismo de clase de la historia coincide con el desarrollo del antagonismo entre el hombre y la mujer en el ámbito del matrimonio monógamo; y la primera opresión de clase, con la del sexo femenino por parte del masculino» (The Originin of the Family, Property and the State, International Publishers, Nueva York 1972, pp. 65-66).

En su libro The Dialectics of Sex, escrito en 1970, Shulamith Firestone modificó el análisis de la lucha de clase realizado por Engels, asegurando que era necesaria una revolución de las clases sexuales: «Para garantizar la eliminación de las clases sexuales es preciso que la clase oprimida (las mujeres) se rebele y tome el control de la función reproductiva (...). Por ello, el objetivo final de la revolución feminista debe ser diverso del primer movimiento feminista: la eliminación no sólo del privilegio masculino, sino incluso de la distinción entre los sexos; las diferencias genitales entre los seres humanos ya no deben tener ninguna importancia» (p. 12).

Según ella, «el núcleo de la opresión de las mujeres radica precisamente en su función de gestación y educación de los hijos» (Ib., p. 72). Los defensores de este análisis consideraban que el aborto libre, la anticoncepción, la completa libertad sexual, el trabajo femenino y la presencia de instituciones públicas diurnas a las que se podía encomendar los niños eran condiciones necesarias para la liberación de la mujer.

Nancy Chodorow, en el libro The Reproduction of Mothering (1978), sostenía que mientras la función de criar a los hijos siguiera siendo prerrogativa de la mujer, los niños crecerían viendo a la humanidad dividida en dos clases diferentes y desiguales, y, según ella, esta visión es la causa de la aceptación de la opresión «de clase».

Alison Jagger, en un manual realizado para los programas de estudios sobre la cuestión femenina, expuso el resultado que se esperaba lograr con la revolución de las clases sexuales: «La desaparición de la famílía biológica eliminará también la exigencia de la represión sexual. La homosexualidad masculina, el lesbianismo y las relaciones sexuales fuera del matrimonio ya no se verán, al estilo liberal, como opciones alternativas. (...) Desaparecerá precisamente la institución de la relación sexual, en la que el hombre y la mujer realizan cada uno una función bien definida. La humanidad podrá, finalmente, recuperar su sexualidad natural, caracterizada por una perversidad polimorfa» (Political Philosophies of Women's Líberation, Feminism and Phílosophy, Littlefield, Adams and Company, Totowa, Nueva Jersey 1977, p. 13).

Ahora bien, un ataque frontal contra la familia implicaba riesgos. Según Christine Riddiough, «la cultura gaylesbiana también puede considerarse como una fuerza subversiva capaz de enfrentarse a la hegemonía del concepto de familia. Con todo, esta interpretación puede tomar formas que la gente no vea como contrapuestas de por sí a la familia (...). Para utilizar de modo eficaz el carácter subversivo de la cultura gay, debemos ser capaces de presentar modalidades alternativas de interpretación de las relaciones humanas» (Socialism, Feminism and Gaylesbian Líberation, en Women and Revolution, Lydia Sargent, South End Press, Boston 1981, p. 87).

 

Sexo o género

 

El problema que encontraron los que fomentaban la revolución con respecto a la familia nació de las clases sexuales, dado que estas hunden sus raíces en las diferencias biológicas entre el hombre y la mujer. Una solución fue fruto de la actividad del doctor John Money, de la Universidad John Hopkins de Baltimore (Estados Unidos). Hasta la década de 1950, la palabra género era un término gramatical que se utilizaba para indicar que una palabra era masculina, femenina o neutra. El doctor Money comenzó a usar la palabra en un contexto nuevo, acuñando el término «identidad de género» para describir la conciencia individual de sí mismo o de sí misma como hombre o mujer (cf. John Colapinto, As Nature Made Him, Harper Collins, Nueva York 2000, p. 69). Según Money, la identidad de género de una persona dependía de cómo había sido educado el niño y podía resultar diversa del sexo biológico. Sostenía que se podría cambiar el sexo de una persona y que a los niños nacidos con órganos genitales ambiguos se les podía asignar un sexo diverso del genético, mediante una modificación quirúrgica.

Las teorías de Money alcanzaron gran éxito y en 1972 presentó una prueba, que parecía irrefutable, del hecho de que la identidad de género dependía de la educación recibida. En su libro Man and Woman, Boy and Girl, ilustró el caso de un gemelo monocigótico cuyo pene había sido destruido durante una operación de circuncisión. Los padres del niño acudieron a Money, el cual les aconsejó que le hicieran castrar y le educaran como si fuese una niña. La existencia del gemelo monocigótico permitió a Money comparar al gemelo educado como hombre con el educado como mujer. Refirió que el cambio de sexo había sido un éxito y explicó que el niño se había adaptado perfectamenta a una identidad femenina. El caso parecía resolver la cuestión "naturaleza contra educación" en favor de la educación.

Ya antes de que anunciara su famoso caso, las teorías de Money habían encontrado el apoyo de las feministas. En el libro Sexual Politics, publicado en 1969, Kate Millet, comentando la obra anterior de Money, escribió: «Al nacer no hay ninguna diferenciación entre los sexos. La personalidad psicosexual se forma, por consiguiente, en la fase posnatal y es fruto de aprendizaje» (p. 54).

El concepto de género como construcción social entró a formar parte de la teoría feminista. Susan Moller Okin, autora del libro Justice, Gender and the Famíly (1989), anhelaba «un futuro sin género. No habría nada establecido previamente en las funciones masculinas y femeninas; así, el embarazo estaría tan separado conceptualmente de la educación que sorprendería que los hombres y las mujeres no fueran responsables por igual de los quehaceres domésticos» (p. 170).

A lo largo de la década de 1980, el término género se hizo omnipresente en los programas de estudios de la cuestión femenina. Con la introducción del concepto de género como construcción social, el interés del movimiento feminista se desvió de la eliminación de las políticas desfavorables para la mujer a la atención hacia todo lo que admitía la existencia de diferencias entre el hombre y la mujer, especialmente todo lo que se realizaba en apoyo de la mujer en cuanto principal fuente de asistencia en el ámbito doméstico. Un futuro sin género presuponía una sociedad que examinara meticulosamente todos los aspectos de la cultura para encontrar pruebas de la socialización de género.

Antes de 1990, los documentos publicados por las Naciones Unidas habían puesto de relieve la eliminación de la discriminación con respecto a las mujeres, pero en torno a 1990 el género se transformó en punto central de interés. Un opúsculo de la agencia INSTRAW de las Naciones Unidas, titulado Gender Concepts, definía el género como: «Un sistema de funciones y relaciones entre hombres y mujeres no determinado por la biología sino por el contexto social, político y económico. El sexo biológico es un dato natural: el “género” se construye» (Gender Concepts in development and planning: A Basic Approach, INSTRAW, 1995, p. 11).

Sin embargo, la línea de separación entre sexo y género seguía siendo incierta. Muchos de los que adoptaban el término género no tenían idea de sus raíces ideológicas. A pesar de ello, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre la mujer, que se celebró en 1995 en Pekín, invitó a las naciones a «adoptar una perspectiva de género». Como reza el texto definitivo de su Plataforma de acción: «En muchos países, las diferencias entre las actividades y los resultados conseguidos por la mujer y por el hombre no son aún reconocidas como consecuencia de funciones de género construidas socialmente, sino más bien como fruto de diferencias biológicas inmutables» (Plataforma de acción de la Conferencia de Pekín sobre la mujer, 1995, párrafo 27 en el texto final).

El problema suscitado por esa declaración es que algunas de las diferencias entre las actividades realizadas por la mujer y las realizadas por el hombre están claramente vinculadas a diferencias biológicas inmutables, que la Plataforma no tiene en cuenta. Por ejemplo, sólo las mujeres pueden llevar en su seno a un hijo y amamantarlo. Mientras un alto porcentaje de mujeres considere la maternidad como su vocación primaria, decidiendo no trabajar fuera del ámbito doméstico, dejando el trabajo durante largos períodos a fin de afrontar las exigencias familiares o eligiendo ocupaciones con horarios o tareas compatibles con las responsabilidades familiares, las actividades y los resultados conseguidos por el hombre o por la mujer serán notablemente diferentes (Segun Vigdis Finnbogadottir presidente de Islandia, en su intervención en el Consejo de Europa, Estrasburgo, en febrero de 1995: «Mientras la esfera privada siga siendo principalmente prerrogativa de las mujeres, estas estarán mucho menos disponibles que los hombres para tareas de responsabilidad en la vida económica y política»).

La perspectiva de género no apoyaba a las mujeres que elegían la maternidad como vocación primaria. En una entrevista de 1975 con Betty Freidan, Simone de Beauvoir hacía suya esta orientación. A la pregunta sobre si las mujeres debían ser libres de decidir quedarse en casa a educar a los hijos, respondió: «Las mujeres no deberían tener esta posibilidad de elección, precisamente porque si existiese esta opción, demasiadas mujeres la adoptarían» (Sex, Society and the Female Dilemma: a dialogue between Betty Freidan and Simone de Beauvoir», Saturday Review, 14 de junio de 1975, p. 18).

No sé trataba simplemente del hecho de que el género se construye, sino de que, según esa perspectiva, la construcción del género la realiza el hombre en detrimento de la mujer. La misma palabra «mujer» era considerada como una etiqueta que creaba «un ser ficticio» y «perpetuaba la desigualdad»» (Peter Beckam and Francine O’Amico, Women, Gender and World Politics, Bergin and Garvey, Westport CT 1994, p. 7).

 

La unidad del ser humano

 

Mientras se consolidaba la perspectiva del género, su base teórica se estaba resquebrajando. En 1997, un artículo del doctor Milton Diamond, experto en el efecto prenatal de la testosterona sobre la organización cerebral, reveló que el doctor Money no había referido fielmente el resultado del caso de los gemelos (Milton Diamond and H.K. Sigmundson, «Sex Reassignment at Birth: A Long T erm Review and Clinical implications», Archives of Pediatrics n. 151, marzo de 1997, pp. 298-304).

El doctor Diamond nunca había aceptado la teoría del doctor Money, según la cual la socialización podía prevalecer sobre la identidad biológica. A lo largo de los años había intentado en varias ocasiones localizar al gemelo del que hablaba Money, para comprobar cómo había afrontado la adolescencia ese niño. Diamond logró contactar con el terapeuta del lugar que había atendido al gemelo y descubrió que el experimento había sido un fracaso completo. El gemelo no había aceptado nunca que era una niña y nunca se había adaptado al papel femenino. A la edad de catorce años mostró tendencias suicidas. Uno de los muchos terapeutas destinados a prestarle ayuda psicológica impulsó a sus padres a revelarle la verdad. Cuando supo que era un chico, decidió llevar una vida de hombre. Se sometió a intervenciones de cirugía reconstructiva sumamente complicadas y se casó. Toda la historia del caso de los gemelos se encuentra documentada en el libro «As Nature Made Him» de John Colapinto.

Las teorías de Money quedaron ulteriormente desacreditadas por las investigaciones sucesivas sobre el desarrollo cerebral. La investigación sobre la exposición prenatal a las hormonas ha demostrado que, ya antes del nacimiento, los cerebros masculinos y femeninos son notablemente diversos, lo cual influye, entre otras cosas, en el modo en que el recién nacido percibe visualmente el movimiento, el color y la forma. El resultado es una «predisposición biológica» de los niños hacia juguetes típicamente masculinos y de las niñas hacia juguetes típicamente femeninos (cf. Gerianne Alexander, "An Evolutionary Perspectiva of Sex- Tiped Toy Preference: Pink, Blue and the Brain", Archives of Sexual Behavior, vol. 32, 1, febrero de 2003, pp. 7-14).

Ya desde el seno materno, las mujeres están dotadas de una sensibilidad hacia el ser humano necesaria para la maternidad. Esta investigación y otras informaciones nuevas sobre la estructura del cerebro humano indican que las influencias biológicas y la experiencia concurren a crear conexiones cerebrales y están tan inextricablemente entrelazadas que resulta imposible separarlas.

Los niños nacen en sociedades creadas por hombres y mujeres cuya percepción de lo que es natural depende de la influencia de esa combinación de biología y experiencia. Los niños crecerán para llegar a ser padres, y las niñas para llegar a ser madres. Ocultar este dato por medio de la socialización neutra de género no cambiará la realidad de la diferencia sexual.

Otras investigaciones sobre el desarrollo cerebral han demostrado la importancia de la relación entre madre e hijo durante el primer mes de vida. El niño que ha escuchado la voz materna durante la gestación viene al mundo buscando la luz en los ojos de su madre. Un sólido vínculo entre madre e hijo es fundamental para el desarrollo emotivo. A los estudiosos del desarrollo neonatal y del desarrollo del cerebro humano les preocupa que sus descubrimientos sobre la importancia del vínculo madre-hijo sean ignorados por los que estimulan el trabajo femenino y proponen que se encomienden los niños a instituciones de asistencia diurna (cf. Shore, Affect Regulation and the Origin of Self. The Neurobiology of Emotional Development, p. 540).

Si las mujeres son más sensibles a las exigencias del ser humano y los niños necesitan madres sensibles a sus exigencias, entonces presentar la maternidad a una luz positiva no quiere decir perpetuar un estereotipo negativo, sino reconocer la realidad. No hay injusticia mientras a las mujeres no se les impida la decisión de trabajar fuera de casa. Precisamente porque los dos sexos son diferentes, la mujer puede dar una contribución única a la sociedad en general. El hecho de que la mujer tenga posibilidad de elección hace que algunas mujeres se sientan atacadas, pero este es el precio de la libertad.

 

Falta de pruebas para las teorías sobre la discriminación de género

 

Los que sostienen la perspectiva de género han citado numerosos ejemplos de cómo la socialización de género desemboca en el abuso de la mujer. El problema es que muchos de estos ejemplos no resisten un examen atento. Christina Hoff Sommers, autora de la obra Who Stole Feminism?, descubrió que, mientras los medios de comunicación daban espacio a las teorías feministas, según las cuales, la socialización negativa de género provocaba la muerte por anorexia de 150.000 norteamericanas al año, las estadísticas sanitarias demostraban que en el año 1983 se registraron 101 muertes por anorexia. En 1991 el número había bajado a 54.

En 1991, la American Association of University Women publicó un estudio titulado «A Call to Action: Shortchanging Girls, Shortchanging America», en el que se sostenía que la discriminación de género en el ámbito escolar provocaba una devastadora pérdida de autoestima en las adolescentes. Ese estudio fue ampliamente divulgado por los medios de comunicación y se elaboraron numerosos programas para resolver el problema. Con gran esfuerzo, Christina Hoff Sommers obtuvo una copia de los resultados de la investigación, y descubrió que la evaluación de la autoestima no se había realizado con métodos científicos y que las adolescentes, en la mayor parte de las evaluaciones, referían resultados escolares mejores comparados con los de sus coetáneos varones («Who Stole Feminism?», pp. 137 -156).

El problema creado por las acusaciones de opresión no comprobadas, referidas por las feministas, es que desvían los limitados recursos de la solución de los problemas reales que las mujeres deben afrontar y minan la credibilidad de los que están comprometidos en favor de los auténticos intereses de la mujer.

Dado el crédito concedido en el pasado a investigaciones carentes de validez, es importante examinar atentamente todas las pruebas presentadas en apoyo de la perspectiva de género. Eso vale de modo especial para los temas del aborto y la homosexualidad. Por ejemplo, los que están a favor de una nueva definición del matrimonio, que tome en cuenta las uniones homosexuales, citan numerosos estudios que según ellos demuestran la ausencia de diferencias significativas entre niños educados por uniones homosexuales y niños educados por padres naturales en el ámbito del matrimonio. Al analizarlos, se ha demostrado que esos estudios carecían de validez interna y externamente (cf. Philip Belcastro y otros, «A Review of Data Based Studies Addressing the Affects of Homosexual Parenting on Children's Sexual and Social Functioning», Journal of Divorce and Remarriage, 1993, vol. 20, nn. 1-2, pp. 105-122; Robert Lerner and Althea Nagai, «No Basis: What the studies don't tell us about samesex parenting», Marriage Law Project, Washington DC 2001).

Según el profesor Lynn Wardle, «la mayor parte de los estudios sobre los padres homosexuales se basa en investigaciones cuantitativas que no merecen crédito, pues están viciadas desde el punto de vista metodológico y analítico (algunas son de una calidad poco más que anecdótica) y proporcionan una base empírica demasiado débil para determinar políticas públicas» «The Potential Impact of Homosexual Parenting on Childrem», University of IIlinois Law Review, 833, 1997).

Por otra parte, numerosos estudios confirman cómo la presencia de un padre y de una madre mejora el bienestar de los hijos. La importancia del amor materno es algo bien sabido, pero muchos estudios recientes demuestran que también el amor paterno tiene un influjo positivo. Un repaso de lo escrito a este respecto ha mostrado que «el influjo del amor paterno sobre el desarrollo de los hijos es igual y a veces mayor que el del amor materno, Algunos estudios concluyen que el amor paterno es el único índice significativo de resultados positivos específicos» (Ronald Rohner and Robert Veneziano, «The Importance of Father Lave: History and Contemporary Evidence», Review of General Psychology, diciembre de 2001, vol. 5, n. 4, pp. 382-405).

El futuro está en manos de los jóvenes y, por consiguiente, la sociedad tiene la obligación de dar prioridad a su bienestar. Las mujeres desean lo que sea mejor para sus hijos y todo niño necesita un padre y una madre. Sólo el matrimonio asegura el compromiso mutuo de los padres, y el compromiso en favor de los hijos; por tanto, cualquier otra forma de unión conlleva riesgos para los niños y para las mujeres.

Patrick Fagan, de la Heritage Foundation, recogió una cantidad enorme de pruebas en favor de la importancia para los hijos de tener un padre y una madre que permanezcan unidos en el matrimonio: «Los niños nacidos fuera del matrimonio o con padres divorciados tienen muchas más probabilidades de incurrir en pobreza, malos tratos y problemas de comportamiento y emotivos; van peor en la escuela y hacen uso de drogas con mayor frecuencia. Las madres solteras tienen muchas más probabilidades de ser víctimas de la violencia doméstica. (...) En todo caso, los niños cuyos padres permanecen casados gozan de ventajas reales. Se ha constatado que los adolescentes procedentes de estas familias presentan mejor estado de salud, tienen menos probabilidades de sufrir de depresión y repetir curso en la escuela, y encuentran menos problemas de desarrollo».

 

En defensa de la mujer

 

La Iglesia católica no puede permanecer neutral cuando, en nombre de las mujeres, se lanzan ataques contra la familia, el matrimonio, la maternidad y la paternidad, la moral sexual o la vida del feto. La Iglesia condena incondicionalmente cualquier abuso perpetrado en perjuicio de la mujer en el ámbito familiar, pero la solución no es la destrucción de la familia. Cuando las sociedades estimulan el sexo fuera del matrimonio, el aborto, la mentalidad anticonceptiva y el divorcio, quien sufre las consecuencias es la mujer. Cuando se respeta el matrimonio, y la castidad es la norma, se salvaguarda la dignidad de la mujer.

La solidaridad entre marido y mujer en la familia, entre hombre y mujer en la sociedad, es esencial para que su colaboración sea fecunda. Una lucha interminable entre clases sexuales no llevará a la liberación de la mujer. Una antropología desviada, que ignore las diferencias entre los sexos, deja a la mujer en la no envidiable situación de tratar de imitar la conducta masculina o de gastar sus energías en el vano intento de transformar al hombre en pseudo-mujer. Una mujer que comprenda y acepte las diferencias entre los sexos es libre de colaborar con el hombre, sin poner en peligro su originalidad personal.

La perspectiva de género es un callejón sin salida. Se dilapidan recursos valiosos queriendo contrarrestar el deseo natural de maternidad de la mujer. Favorecer la paternidad, la maternidad, la familia y el matrimonio no pone en peligro la igualdad esencial, los derechos y la dignidad de la mujer. Sólo el reconocimiento de las diferencias entre el hombre y la mujer, y del carácter central de la familia en la sociedad, ofrece los parámetros válidos para entablar un diálogo. Seguirá siendo necesario distinguir entre diferencias reales y estereotipos humillantes, y seguirá siendo importante defender el derecho de la mujer y del hombre a elegir carreras atípicas y proteger a la mujer de la injusticia y de los malos tratos.

En este campo la Iglesia tiene mucho que ofrecer. La repetida invitación del Santo Padre a la solidaridad brinda una alternativa a una lucha de clases sin fin. Los que se interesen por crear una sociedad que de verdad esté en favor de la mujer encontrarán útil el libro «Amor y responsabilidad», escrito por el Santo Padre cuando aún era obispo. La condena, por parte del Papa Juan Pablo II, de todos los comportamientos que tratan a las personas como objetos encontrará resonancia en las mujeres que, con razón, sienten el peso del utilitarismo sexual y económico.

La colaboración fructuosa entre el hombre y la mujer debe basarse en la verdad sobre la persona humana. Los dos sexos, diversos y con igual dignidad, son una revelación de la imagen y de la semejanza de Dios, y participan de la bondad de la creación. Dios, que creó al ser humano varón y mujer, que instituyó el matrimonio y la familia, y dictó las leyes que gobiernan la moral, es incapaz de injusticia. Por tanto, las mujeres no tienen nada que temer de una cultura que comprende y respeta las diferencias entre hombres y mujeres.

 

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 DERECHOS HUMANOS

 

EL DOLOR COMPROBADO DEL FETO HACE REFLEXIONAR A LOS CIENTÍFICOS
 
Entrevista con el doctor Carlo Bellieni

 

ROMA, miércoles, 11 mayo 2004 (ZENIT.org).- El dolor del feto, comprobado por la ciencia, plantea serias reflexiones a los científicos, y demuestra que es «acientífico» tratar «la vida prenatal como si fuera de segunda clase», advierte el neonatólogo italiano Carlo Bellieni.

En esta entrevista concedida a ZENIT el especialista alerta de que la ciencia no puede contradecir el hecho de que el feto sea persona.

¿Qué experimenta un feto? ¿Cuáles son sus derechos? ¿Qué dice la ciencia al respecto? ¿Es la fecundación artificial verdaderamente inocua? Son cuestiones que ha abordado el doctor Bellieni sobre la base de una profunda y precisa documentación científica en el libro «L’alba dell’io: dolore, memoria, desiderio, sogno del feto» --«El amanecer del yo: dolor, memoria, deseo, sueño del feto»-- (Editorial SEF).

El doctor Bellieni lleva años ocupado en la investigación del dolor del feto y del neonato con su trabajo en el departamento de Terapia Intensiva Neonatal del Policlínico Universitario «Le Scotte» de Siena (Italia).

 

--¿El feto siente dolor?

 

--Dr. Carlo Bellieni: Ciertamente sí. No sólo siente dolor, sino que su percepción parece ser más profunda que la de un niño mayor. Lo sabemos porque faltan en la vida fetal muchas de las «estrategias» que sin embargo se encargan tras el nacimiento de no sentir el dolor. Sin embargo, ya desde la mitad de la gestación los estímulos dolorosos han abierto todas sus vías para ser percibidos.

 

--¿Así que el feto es ya un pequeño paciente?

 

--Dr. Carlo Bellieni: En efecto. Los neonatólogos modernos tienen el privilegio de atender justamente a los fetos. Los tenemos entre las manos: a veces tienen el peso de una manzana; algunos son poco mayores que una mano. Han nacido prematuramente y durante meses deberán permanecer en sofisticadas incubadoras, atendidos y controlados 24 horas al día con instrumentos de alta tecnología.

Y a ninguno de los que les atiende se le ocurre poner en duda que sean nuestros pacientes, que sean personas. A veces son tan pequeños que nuestros esfuerzos son inútiles. Mueren. Y nosotros sólo podemos, junto a los padres, bautizarlos.

Y todos demuestran una vitalidad inesperada por la edad y las dimensiones. Hoy sabemos que el feto dentro del útero materno percibe olores y sabores. Oye los sonidos. Los recuerda después del nacimiento.

Desde luego sabemos que el feto, desde las 30 semanas de gestación, es capaz de soñar. Todas estas características permiten apreciar las dimensiones humanas. Este paciente en los últimos años ha sido objeto de investigación para garantizarle la salud desde el útero materno.

 

--¿Puede darnos algún ejemplo de a qué se refiere cuando dice que el feto es una persona?

 

--Dr. Carlo Bellieni: En cuanto nace, el niño muestra de forma científicamente demostrada que reconoce la voz de su madre y la distingue de la voz de un extraño. ¿Dónde ha aprendido esa voz más que en el seno materno?

Existen también pruebas directas. Por ejemplo, registramos cómo varían los movimientos y la frecuencia cardiaca del feto si le transmitimos sonidos imprevistos a través de la pared uterina. Y vemos que primero se sobresalta, después se acostumbra, igual que hacemos nosotros como oímos algo que nos interesa.

En realidad la evidencia científica es inmensa. No se comprende cómo alguien pueda pensar que «se hace» persona en cierto punto, tal vez al salir del útero. Realmente en el nacimiento, desde el punto de vista físico, se cambia verdaderamente poco: entra aire en los pulmones, se interrumpe la llegada de sangre desde la placenta, cambia el tipo de circulación de la sangre en el corazón y poco más.

Como a menudo digo, sólo la fe ciega en artes mágicas o alguna extraña divinidad puede hacer pensar que exista un salto de calidad «humana» en un determinado momento, no ciertamente la ciencia.

 

--Entonces la afirmación según la cual la vida humana comienza con el nacimiento es menos científica que la que sostiene que está ligada al momento de la concepción.

 

--Dr. Carlo Bellieni: ¡Sin duda! Cuando se unen los patrimonios genéticos del óvulo y del espermatozoide comienza un proceso que es único e irrepetible justamente porque nadie en el mundo tiene un ADN igual al de esa pequeña célula fecundada. Tampoco sus padres. Por lo tanto es absurdo decir que el feto es propiedad de la madre (o del padre).

Hace algunos días hablaba a chicas de enseñanza superior y les decía: «Si hoy volvéis a casa y vuestro papá os dice que hagáis algo porque sois “suyas”, porque sois “un derecho suyo”, ¿qué pensáis? Que vuestro papá no se encuentra bien. Pues actualmente os están enseñando esto: que el hijo es un derecho de los padres, una “elección” de los padres».

 

--¿No es así?

 

--Dr. Carlo Bellieni: ¡No faltaría más! Precisamente estudiando al niño prematuro, al feto, se constata que la dignidad humana no se adquiere con la mayoría de edad, o con el nacimiento o con el peso; si no serían humanos sólo los guapos, ricos o poderosos.

El respeto hacia estos pequeños niños tan frágiles es inmediato y nos enseña que su valor (nuestro valor) no depende de cosas contingentes: depende sólo de ser, y formar parte de aquel nivel de la naturaleza que se llama humanidad.

Es fácil, para poder actuar sobre alguien, quitarle el estatus de persona; pero no debemos permitirlo.

 

--Pero con la fecundación artificial muchas familias parecen hallar la tranquilidad de un hijo...

 

--Dr. Carlo Bellieni: Podemos desear a estos padres todas las satisfacciones posibles. En cualquier caso no debemos olvidar que la fecundación «in vitro» pone en entredicho la supervivencia de muchos embriones.

Ni debemos olvidar que los riesgos no son tan pocos. La fecundación «in vitro» puede determinar problemas para la madre: salió en el 2001 un bello libro de una periodista francesa de «France 2» titulado «Un niño, pero no a toda costa», en el que se relata sus experiencias en este campo.

También acaba de salir otro libro del psiquiatra francés Benoist Bayle, «El embrión en la camilla. Psicopatología de la reproducción humana», en el que explica los riesgos psiquiátricos de estas prácticas.

Pero basta con leer la literatura científica. Es sorprendente todo lo que es ignorada. La fecundación «in vitro» conlleva el riesgo de la plurigemelaridad y de la prematuridad. Y estos son riesgos para la salud del niño que nace. También otros trabajos, publicados en el 2002, muestran que estos riesgos existen aunque sea implantado un solo embrión.

 

--¿Qué se podría decir en conclusión?

 

--Dr. Carlo Bellieni: Que existen paradojas. De hecho, en el extranjero las cosas van de otra forma. En Francia existe una «Defensora de la Infancia» elegida por el Parlamento: Claire Brisset, una famosa periodista.

Ella, precisamente en interés de los niños concebidos de esta forma, ha pedido una moratoria para la técnica de fecundación denominada «ICSI» por la que se introduce en el óvulo todo el espermatozoide con una minúscula aguja.

 

--¿Puede explicar a qué paradojas se refiere?

 

--Dr. Carlo Bellieni: En primer lugar, el hecho que todos recordamos: las prohibiciones de comer carne bovina por temor a la encefalitis espongiforme. ¿Y cuántos han sido los casos de personas culpables? Sin embargo, las autoridades sanitarias han adoptado con razón criterios de precaución.

En cuanto a estas prácticas de fecundación, sabemos cuáles son los riesgos para la salud del que es concebido y de la mujer. ¿Es justo correrlos? ¿Es justo hacérselos correr a los propios hijos? ¿O es más justa una actitud de prudencia?

Además querría que se dijera «basta» a una actitud anticientífica que considera la vida prenatal como una vida de segunda clase. Y la paradoja es que en cambio se acusa a la Iglesia de retrasar el progreso. En realidad la Iglesia tiene una actitud de tutela de la salud.

Desearía recordar que la fecundación «in vitro» fue inventada por un sacerdote: el abad Lazzaro Spallanzani, hace 300 años. Unía el semen y el óvulo de rana «in vitro» y obtenía los renacuajos. Usaba el esperma de perro para fecundar artificialmente a la perrita. Fue un precursor. Fue un científico. Sabía qué se puede hacer al animal y qué se puede hacer en cambio al hombre. ZS04051201

 

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EUTANASIA Y CINE

 

Damián Muñoz (*)

 

21 abril 2005 www.ConDignidad.com.- En 1941 Joseph Goebbels, ministro de propaganda de Hitler, promovió la producción de una película que tuvo un gran impacto emocional en la población alemana: Ich Klage an (“Yo acuso”).Cuenta la historia de Hanna, una joven enferma de esclerosis múltiple que suplica a su marido Thomas –médico prestigioso de Munich– que acabe con su vida, pues no soporta la idea de verse degradada físicamente por la enfermedad: “Si me quieres de verdad, prométeme que me librarás de eso con anticipación”, le pide entre lágrimas. Algo más tarde, en una escena muy emotiva, Thomas echa un producto letal en el vaso de Hanna, y ambos se repiten una y otra vez que se quieren, mientras las notas de un piano llegan hasta el dormitorio. Poco antes de morir, ella le dice: “Me siento tan feliz, quisiera estar ya muerta”. En el proceso judicial posterior, Thomas acusa (“Yo acuso”) de intransigencia a los jueces y les grita: “¡Júzguenme!” Cualquiera que sea el resultado, su sentencia será una señal para todos aquellos que se encuentran en mi situación. Sí, yo confieso: maté a mi mujer, una enferma incurable, pero fue porque ella me lo pidió”. Al final, hasta Bernhard –amigo de Thomas y médico de su mujer– que le había recriminado su actitud inicialmente, acaba apoyándolo ante el tribunal.

El film formaba parte de la campaña pro-eutanasia nazi e iba dirigido a la población general y especialmente a los médicos, pues en bastantes de ellos no había calado todavía suficientemente la idea de que hay “vidas indignas de ser vividas”. La película tuvo un gran éxito. Los que la vieron quedaron profundamente impresionados y tuvo una gran influencia en el cambio de postura de muchos médicos que hasta aquel momento se habían opuesto a la eutanasia. Tras finalizar la Segunda Guerra Mundial, el director de la película –Wolfang Liebeneier– reconoció abiertamente que “Yo acuso” se había realizado con la intención de preparar el terreno para la legalización oficial de la eutanasia. Desde luego, consiguió su propósito y todos conocemos las consecuencias.

Nadie duda de los recursos cinematográficos de Alejandro Amenabar, pero –en mi opinión– los ha puesto al servicio de un mensaje engañoso y peligroso. La película omite un dato fundamental: Ramón Sampedro sufrió una lesión medular a nivel de la séptima vértebra cervical. Con una rehabilitación adecuada, podría haber movido los brazos y las manos, podría haber conducido un coche...y, por supuesto, podría haberse suicidado sin ayuda de nadie. Pero él se negó a recibir esa rehabilitación y emprendió una batalla jurídica para que se le reconociera el supuesto derecho a que alguien le ayudara a suicidarse. Además, llegó a poner a los que le querían en la dramática y contradictoria tesitura de tener que demostrarle su cariño colaborando con su suicidio: “quien me ama es quien me ayuda a morir”, decía.

En la película se presenta a Ramón Sampedro con un gran respeto hacia los tetrapléjicos que prefieren vivir. Pero de la lectura del libro que escribió (Cartas desde el infierno) parece deducirse lo contrario. Así los veía: “la escoria de la vida, las piltrafas”, “taras de cuerpos deformes”, “patéticas sillas de ruedas”, “carnes y mentes atrofiadas”; “piltrafas humanas”; “cerebros sin cuerpo”; “sólo somos de los vivos el espanto”. De este modo valora sus deseos de vivir: ”se dejan engañar o escuchan lo que quieren oír para espantar sus miedos... La mayoría tienen atrofiado el sentido de la autoestima, el pudor y la dignidad. La inmensa mayoría no quieren, ni les dejan, ver su propia realidad... Aceptar la silla –me refiero a un tetrapléjico– es aceptar la apariencia de persona cuando no se es más que una cabeza”. “Sobrevivir en circunstancias donde hay que buscar fuerzas de uno mismo es un síntoma de debilidad más que de fortaleza”. A un paralítico que le escribió intentando animarle, le respondió: “¡No hagamos de cabestros! Arrojemos la toalla para salvar nuestra dignidad antes de caer derribados como muñecos”.

No me extraña que tantas personas discapacitadas manifiesten su indignación con el mensaje –subliminal pero demoledor– de Mar adentro: se ensalza como a un héroe a un tetrapléjico que decidió poner fin a su vida, como si esa fuera la actitud más lógica y valiente para un lesionado medular. La realidad sin embargo es muy diferente: las personas discapacitadas están cansadas de repetir que lo que quieren no es que se les anime a quitarse la vida, sino que se les faciliten los medios para llevar una vida lo más normal posible. Siempre he pensado que los directores de cine tienen una enorme capacidad de influir en la sociedad, y también una enorme responsabilidad.

 

(*) Coordinador del Máster en Cuidados Paliativos del Hospital La Paz de Madrid

 

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INDEMNIZACIÓN POR HABER NACIDO

 

Xandra Schutte comenta en "NRC Handelsblad" (25 marzo 2005) una sentencia que ha dado mucho que hablar en Holanda: el Tribunal Supremo ha reconocido a una minusválida el derecho a una indemnización, tras haber nacido sin que se hubiera hecho un diagnóstico prenatal, por lo que se privó a la madre de la posibilidad de abortar. Una sentencia similar en Francia (Aceprensa 29/02) en el caso Perruche dio lugar a una ley que niega la indemnización en estos casos.

 

Aceprensa, Servicio 052/05; 04-05-2005.- Siempre que ocurre una gran tragedia, tiene que haber un culpable. Por lo menos, queremos señalar a alguien como culpable, porque tal como somos hoy día, bienpensantes y postreligiosos, no queremos encontrar sentido al dolor ni ver si hay un ser superior a cuyos designios debemos someternos humildemente.

La manera civilizada de buscar al culpable es la vía judicial. De este modo cuestiones de principios y morales acaban resolviéndose en términos judiciales. El lenguaje jurídico se ha abierto paso entre el filosófico y el religioso. Pero incluso cuando la culpa es detectable en términos jurídicos sigue siendo dudoso si el problema se puede dar por resuelto. Así nos podemos preguntar si el reciente fallo del Tribunal Supremo sobre el caso "baby" Kelly, minusválida profunda, se ha resuelto de forma satisfactoria. El juez ha dado la razón a los padres: vistos los defectos genéticos hereditarios de la familia del padre, no se le debía haber negado a la madre el diagnóstico prenatal. Los padres tienen derecho a una indemnización. Se ha hecho justicia.

La autora del artículo recuerda una película canadiense de 1997, "The Sweet Hereafter", de Atom Egoyan (Aceprensa 19/98). En un pueblecito aislado por la nieve un autobús escolar se desliza y cae en un lago helado. Mueren 14 niños. En medio del duelo, aparece un abogado de una gran ciudad y de puerta en puerta convence a las familias de que él puede conseguir una buena indemnización. Para una mentalidad así, no existe la tragedia: o el chófer conducía a demasiada velocidad, o la agencia de transportes no revisó el vehículo, o las carreteras estaban en mal estado. En una palabra: las familias pensaban en términos de destino, el abogado en términos de culpabilidad.

La película deja al espectador desconcertado. ¿Para qué el dinero si no sirve para rescatar a los niños desaparecidos? Esta pequeña comunidad rural, en lugar de ir aceptando el dolor, es desgarrada por la desconfianza y la rabia. La aceptación de la mala suerte es sustituida por la imagen de un mundo en el que cualquier riesgo está minimizado y si una seguridad prometida es infringida, habrá que pagar las consecuencias.

Esta película recuerda el caso de Kelly. A los padres se les negó la posibilidad de que Kelly no naciera. Ahora podemos comprender que el hospital cargue con los gastos de cuidado y educación de la niña. Pero, ¿por qué nos produce rechazo esta sentencia? El abogado de "The Sweet Hereafter" introdujo en el pueblo una nueva manera de pensar, una nueva lengua: la jurídica. Esta puede ser muy razonable, pero no sirve para las grandes cuestiones de la vida. En el caso de Kelly, han introducido la "wrongful life claim" (denuncia por vida improcedente), que es tanto como decir que Kelly no merecía vivir, que no tenía derecho a nacer.

El Tribunal Supremo ha hecho unas piruetas intelectuales impresionantes para aceptar la reclamación independiente de una chica minusválida que no puede hablar (su vida es una existencia improcedente). Su juicio no sólo afecta al valor de la niña como persona o a su existencia; la vida de Kelly no se puede reducir en términos de contabilidad a la columna de pérdidas. La sentencia, sobre todo la "wrongful life claim" ha dado mucho que hablar. Sin olvidar el aspecto de la reclamación que traerá consecuencias e implicaciones sin límite. ¿Se puede considerar como daño el haber nacido cuando alguien nace minusválido? ¿Tiene un niño derecho a ser abortado? ¿Puede reflejarse una vida en términos de dinero e indemnización? ¿Existe algo así como el derecho a nacer sin minusvalías?

La Corte Suprema ha tratado de separar la indemnización de la moral. Pero la cuestión es si se pueden eludir las nociones morales. Culpa y nacimiento, vida y dinero se han puesto en la misma línea y esta es una pretensión existencial. No sólo los juristas, sino toda la sociedad tendríamos que examinarnos de cómo interpretamos el destino. Quizá la conclusión sea que conceptos tan anticuados como aceptación y resignación resultarían muy adecuados.

 

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 PARA REFLEXIONAR

 

"LOS VATICANISTAS"

 

Jorge Scala

 

Las tres semanas que transcurrieron entre la agonía de Juan Pablo II, y la elección de Benedicto XVI, nos saturaron con los comentarios de ciertos aprendices de periodistas, devenidos en "vaticanistas". Excepto las transmisiones de la RAI, y algunas honrosas excepciones, el balance fue patético. Me propongo meter "el dedo en la llaga". Entre las críticas al Papa cuya apoteosis asombró al mundo, y las que ya se insinúan para el nuevo sucesor de San Pedro, hay una que es la decisiva: su mentado "conservadurismo" en materia de moral sexual. Las otras críticas son pamplinas, ésta es la única real. Sin embargo, el asunto es muy sencillo. En efecto:

El modo más irrefutable de comprobar si una teoría es verdadera o no, consiste en ponerla en práctica y analizar -desprejuiciadamente-, sus resultados. En la materia en cuestión, la enseñanza de Juan Pablo II fue muy clara: utilizar la sexualidad sólo dentro del matrimonio y con apertura a la procreación. La teoría de sus detractores es casi la contraria: usar la sexualidad dentro y fuera del matrimonio, con mínima descendencia, y con la "protección" del adminículo de látex. Veamos ahora los resultados de la aplicación de ambas teorías.

La tesis papal hace imposible todas las enfermedades de transmisión sexual, los embarazos "no deseados", los abortos y las infidelidades matrimoniales. No está mal. Por el contrario, la otra teoría transformó varias enfermedades venéreas en pandemia -entre ellas el mortal sida-, los divorcios e infidelidades aumentan exponencialmente, lo mismo que los embarazos adolescentes e "indeseados", y los abortos. Cuanto más promueve el inefable Triple "G", los mentados adminículos, produce dos efectos: a) más infecciones genitales, más embarazos no deseados y más abortos -por eso ahora clama por su despenalización-; y b) los fabricantes de adminículos cada día se forran más… de dinero, naturalmente.

La conclusión es obvia, y no pretendo herir la inteligencia del lector, dejándola sentada por escrito; sería menospreciarlo. Desde luego que es obvia, para quien carece de prejuicios; es decir, de los juicios previos a la comprobación de la realidad…

"No hay más ciego que quien no quiere ver, ni más sordo que quien no quiere oir", frase bíblica que hace siglos forma parte del patrimonio de la humanidad. Nadie es más necio que la persona, ostensiblemente equivocada, que sólo espera la adulación de quienes "le dan" la razón… Juan Pablo II no podía mentir y dijo claramente la verdad. Benedicto XVI repetirá la misma verdad, probablemente de modo aún más claro que su gran predecesor.

Si la Iglesia hubiera sido gobernada por necios, no habría durado dos mil años hasta ahora… Desde luego que, aún cuando hubiera sido conducida por los hombres más inteligentes de cada época, tampoco hubiera podido perdurar tanto tiempo. Dicha supervivencia nos permite "ver" el Misterio.

Sólo pido para la próxima generación de infalibles "vaticanistas", y sus también infalibles corífeos: Küng, Boff y demás, que antes de ungirlos, al menos les enseñen a rezar el Padrenuestro…

 

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LA ESPIRITUALIDAD URUGUAYA

 

EL Uruguay es menos laico de lo que era antes? La reciente muerte del Papa obliga a replantear esta pregunta. El laicismo uruguayo era una especie de dogma enancado en la famosa triada que José Pedro Varela enunció para la educación y en la peripecia personal de José Batlle y Ordóñez. Arrastrado por esas frondas el país obtuvo ese logro de la modernidad que fue la separación del Estado y de la Iglesia como si fuera una conquista social más. Entusiasmado por la supuesta coherencia que mostró ese frente de batalla el batllismo tiñó al país de un laicismo más aparente que real, falsamente monolítico y en algunos casos con ciertas posturas instrumentadas más para armar escándalo que para reflejar una actitud de ofensa como la insistencia en escribir Dios con minúscula y la eliminación de las cruces en los avisos mortuorios que "El Día" acometía con novelería y poca ponderación. Y detrás del cual algunos imaginaban la mano negra de la masonería cuando en realidad era sólo el mal manejo de una herencia batllista.

PORQUE hasta los que mayoritariamente estaban de acuerdo en la separación de la Iglesia del Estado y todo lo que eso conllevaba, no dejaban de ver en la rigidez extrema, casi caricaturesca, del laicismo oficial una manera de atentar contra el verdadero laicismo. Y el reflejo de una posición estatal que no coincidía con el Uruguay real. En los viejos esquemas la mitad del partido, los blancos, eran de raíz católica. Y muchos colorados no batllistas ortodoxos. Cuando aparece la Izquierda unida al Partido Demócrata Cristiano señala yacimientos de fe también por ese lado. Para no hablar del pionerismo de la Unión Cívica. Aun en la escisión, gran parte del país (¿la mayoría?) creía visualizar y sufrir una especie de discriminación que atentaba contra el corazón democrático del país.

El uruguayo tibio que no llena las iglesias no es en cambio un descreído. De pronto la práctica de la religiosidad pasa por lados más rituales y de mayor contención como sucede en sectores mismos de la Iglesia Católica que se mueven más apartados del Circuito tradicional. La televisión demuestra, por contraste, lo atiborradas que están las iglesias de la Argentina, de Chile, de Brasil, hasta de Francia y de otras partes del mundo. ¿Estas iglesias uruguayas vacías constituyen una prueba fehaciente de lo poco religioso que es el uruguayo? Demuestra la existencia de cambios.

EL lenguaje espiritual se acrecienta en tiempos materialistas. Estaba el fenómeno poderoso de su carisma, pero la gente seguía las oraciones del Papa por todo el mundo. El delante y las multitudes atrás. También las hubo en el Uruguay aunque sus cifras sean cuantitativamente menores. ¿Es poco religioso el Uruguay? ¿Qué está detrás del fenómeno de las nuevas iglesias, esas sí llenas de gente? Trabajan por la fe, ¿pero hacen lo mismo por el espíritu? Llenan necesidades, de seguro, pero tienen una resolución oscura. Reconocer la raíz histórica de la Iglesia Católica y el derecho a creer distinto (y a no creer) no perjudica la filosofía de un Uruguay laico. Lo que la perjudica es la intolerancia, el pensar que la religión es un asunto menor que sólo se vuelve mayor cuando la gente está necesitada y desde ciertas sectas se abusa de ellas.

EL aumentar los territorios del espíritu es trabajar por el bien del hombre. Es contribuir a un Uruguay mejor, mejor preparado, más fuerte para enfrentar los vaivenes del destino, más equilibrado, con respuestas más amplias y mejores herramientas para intentar comprender los misterios de la vida y el tránsito sobre la tierra. Que se parece mucho a una cita bíblica aunque sólo sea una observación de la realidad.

 

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http://www.elpais.com.uy/05/05/04/predit_150952.asp

 


INAUGURAN EN MONTEVIDEO MONUMENTO PÚBLICO AL PAPA JUAN PABLO II

 

(EFE).- Un monumento al Papa Juan Pablo II fue inaugurado hoy, un mes después su muerte, en un lugar de la capital uruguaya donde el fallecido pontífice ofició una misa cuando realizó la primera de sus dos visitas a Uruguay.

La estatua del Papa, que hasta ahora estaba situada en un terreno eclesiástico, fue colocada en la confluencia de tres de las más importantes avenidas de Montevideo, al pie de una cruz de casi 30 metros de alto que fue levantada en la oportunidad de la misa que ofició Juan Pablo II y fue donada por Polonia.

El arzobispo de Montevideo, monseñor Nicolás Cotugno, a quien acompañaron altos dignatarios eclesiásticos, ofició una misa en el lugar, denominado Tres Cruces, a la que asistieron unas 3.000 personas.

La primera dama de Uruguay, María Auxiliadora Delgado, quien representó al presidente Tabaré Vázquez en oportunidad de las exequias de Juan Pablo II, asistió a la inauguración del monumento.

Durante la misa se trasmitieron grabaciones de partes de las palabras pronunciadas por el fallecido Papa durante su primera visita a Uruguay.

Juan Pablo II llegó a Uruguay el 30 de marzo de 1987, camino de Chile y Argentina, países que estuvieron a punto de un choque armado por el canal de Beagle, pero llegaron a un acuerdo con la mediación del Vaticano.


N. del E.: El monumento al Papa, fue erigido en medio de una gran polémica: que se violaba la laicidad, que era muy pronto, que los evangélicos no estaban de acuerdo por esto y que los ateos por lo otro. En fin, todo un debate que no se dio -salvo honrosas excepciones- cuando se erigió el monumento gay, el monumento a Iemanjá (cuyo impulsor fue Tabaré Vázquez cuando era Intentente), o el monumento al Che Guevara en el Cerro. ¿Ahí no se violaba la laicidad? Ninguno de los que hoy ponen el grito en el cielo se lo preguntó.

Y nosotros nos seguimos preguntando, como al grupo gay autodenominado "Hermanitas de la Perpetua Indulgencia" -uno de los impulsores del monumento gay- nadie lo ha denunciado por "incitación al odio y al desprecio" contra la Iglesia Católica cuando su página web (http://www.geocities.com/perpetuaindulgencia/), no solo es alevosamente ofensiva e irrespetuosa para con dicha institución, sino que declara abiertamente la "guerra al Vaticano", mientras dice que "el bombardeo no debe cesar". Eso no es, al parecer, una "violación a la laicidad".

En cierto modo es comprensible que ninguna autoridad levante un dedo para hacer justicia: parece que los gays sólo pueden ser víctimas; nunca victimarios ni autores de ningún delito. Sería "discriminación" e "intolerancia" acusarlos de algo...

 

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SANTA CATALINA DE SIENA - 29 DE ABRIL

 

Francisco Fernández Carvajal

 

I. Sin una instrucción particular (aprendió a escribir siendo ya muy mayor) y con una corta existencia, Santa Catalina pasó por la vida, llena de frutos, «como si tuviese prisa de llegar al eterno tabernáculo de la Santísima Trinidad» (1). Para nosotros es modelo de amor a la Iglesia y al Romano Pontífice, a quien llamaba «el dulce Cristo en la tierra» (2), y de claridad y valentía para hacerse oír por todos.

Los Papas residían entonces en Avignon, con múltiples dificultades para la Iglesia universal, mientras que Roma, centro de la Cristiandad, se volvía poco a poco una gran ruina. El Señor hizo entender a la Santa la necesidad de que los Papas volvieran a la sede romana para iniciar la deseada y necesaria reforma. Incansablemente oró, hizo penitencia, escribió al Papa, a los Cardenales, a los príncipes cristianos...

A la vez, Santa Catalina proclamó por todas partes la obediencia y amor al Romano Pontífice, de quien escribe: «Quien no obedezca a Cristo en la tierra, el cual está en el lugar de Cristo en el Cielo, no participa del fruto de la Sangre del Hijo de Dios» (3).

Con enorme vigor dirigió apremiantes exhortaciones a Cardenales, Obispos y sacerdotes para la reforma de la Iglesia y la pureza de las costumbres, y no omitió graves reproches, aunque siempre con humildad y respeto a su dignidad, pues son «ministros de la sangre de Cristo» (4). Es principalmente a los pastores de la Iglesia a los que dirige una y otra vez llamadas fuertes, convencida de que de su conversión y ejemplaridad dependía la salud espiritual de su rebaño.

Nosotros pedimos hoy a la Santa de Siena alegrarnos con las alegrías de nuestra Madre la Iglesia, sufrir con sus dolores. Y podemos preguntarnos cómo es nuestra oración diaria por los pastores que la rigen, cómo ofrecemos, diariamente, alguna mortificación, horas de trabajo, contrariedades llevadas con serenidad..., que ayuden al Santo Padre en esa inmensa carga que Dios ha puesto sobre sus hombros. Pidamos también hoy a Santa Catalina que nunca le falten buenos colaboradores al «dulce Cristo en la tierra».

«Para tantos momentos de la historia, que el diablo se encarga de repetir, me parecía una consideración muy acertada aquella que me escribías sobre lealtad: "llevo todo el día en el corazón, en la cabeza y en los labios una jaculatoria: ¡Roma!"» (5). Esta sola palabra podrá ayudarnos a mantener la presencia de Dios durante el día y expresar nuestra unidad con el Romano Pontífice y nuestra petición por él. Quizá nos pueda servir hoy para aumentar nuestro amor a la Iglesia.

 

II. Santa Catalina fue profundamente femenina, sumamente sensible (6). A la vez, fue extraordinariamente enérgica, como lo son aquellas mujeres que aman el sacrificio y permanecen cerca de la Cruz de Cristo, y no permitía debilidades en el servicio de Dios. Estaba convencida de que, tratándose de uno mismo y de la salvación de las almas que Cristo rescató con su Sangre, era improcedente una excesiva indulgencia, adoptar por comodidad o cobardía una débil filantropía, y por eso gritaba: «¡Basta ya de ungüento! «Que con tanto ungüento se están pudriendo los miembros de la Esposa de Cristo!».

Fue siempre fundamentalmente optimista, y no se desanimaba si, a pesar de haber puesto los medios, no salían los asuntos a la medida de sus deseos. Durante toda su vida fue una mujer profunda, delicada. Sus discípulos recordaron siempre su abierta sonrisa y su mirada franca; iba siempre limpia, amaba las flores y solía cantar mientras caminaba. Cuando un personaje de la época, impulsado por un amigo, acude a conocerla, esperaba encontrar a una persona de mirada esquinada y sonrisa ambigua. Su sorpresa fue grande al encontrarse con una mujer joven, de mirada clara y sonrisa cordial, que le acogió «como a un hermano que volviera de un largo viaje».

Poco tiempo después de su llegada a Roma murió el Papa. Y con la elección del sucesor se inicia el cisma que tantas desgarraduras y tanto dolor habría de producir en la Iglesia. Santa Catalina hablará y escribirá a Cardenales y reyes, a príncipes y Obispos... Todo inútil. Exhausta y llena de una inmensa pena, se ofrece a Dios como víctima por la Iglesia. Un día del mes de enero, rezando ante la tumba de San Pedro, sintió sobre sus hombros el peso inmenso de la Iglesia, como ha ocurrido en ocasiones a otros santos. Pero el tormento duró pocos meses: el 29 de abril, hacia el mediodía, Dios la llamaba a su gloria. Desde el lecho de muerte, dirigió al Señor esta conmovedora plegaria: ¡Oh Dios eterno!, recibe el sacrificio de mi vida en beneficio de este Cuerpo Místico de la Santa Iglesia. No tengo otra cosa que dar, sino lo que me has dado a mí» (7). Unos días antes había comunicado a su confesor: «Os aseguro que, si muero, la única causa de mi muerte es el celo y el amor a la Iglesia, que me abrasa y me consume...». Pidamos nosotros hoy a Santa Catalina ese amor ardiente por nuestra Madre la Iglesia, que es característica de quienes están cerca de Cristo.

Nuestros días son también de prueba y de dolor para el Cuerpo Místico de Cristo, por eso «hemos de pedir al Señor, con un clamor que no cese (cfr. Is 58, 1), que los acorte, que mire con misericordia a su Iglesia y conceda nuevamente la luz sobrenatural a las almas de los pastores y a las de todos los fieles» (8). Ofrezcamos nuestra vida diaria, con sus mil pequeñas incidencias, por el Cuerpo Místico de Cristo. El Señor nos bendecirá y Santa María -Mater Ecclesiae- derramará su gracia sobre nosotros con particular generosidad.

 

III. Santa Catalina nos enseña a hablar con claridad y valentía cuando los asuntos de que se trate afecten a la Iglesia, al Romano Pontífice o a las almas. En muchos casos tendremos la obligación grave de aclarar la verdad, y podemos aprender de Santa Catalina, que nunca retrocedía ante lo fundamental, porque tenía puesta su confianza en Dios.

En la Primera lectura de la Misa, enseña el Apóstol Juan: Os anunciamos el mensaje que hemos oído a Jesucristo: Dios es luz sin ninguna oscuridad (9). Ahí tenía su origen la fuerza de los primeros cristianos y la de los santos de todos los tiempos: no enseñaban una verdad propia, sino el mensaje de Cristo que nos ha sido transmitido de generación en generación. Es el vigor de una Verdad que está por encima de las modas, de la mentalidad de una época concreta. Nosotros debemos aprender cada vez más a hablar de las cosas de Dios con naturalidad y sencillez, pero a la vez con la seguridad que Cristo ha puesto en nuestra alma. Ante la campaña de silencio organizada sistemáticamente -tantas veces denunciada por los Romanos Pontífices-para oscurecer la verdad, silenciar los sufrimientos que los católicos padecen a causa de su fe, o las obras rectas y buenas, que a veces apenas tienen ningún eco en los grandes medios de difusión, nosotros, cada uno en su ambiente, hemos de servir de altavoz a la verdad. Algunos Papas han calificado esta actitud de conspiración del silencio (10) ante las obras buenas, literarias, científicas, religiosas, de promoción social, de buenos católicos o de las instituciones que las promueven. Por el hecho mismo de ser católicos, muchos medios de difusión callan o los dejan en la penumbra.

Nosotros podemos hacer mucho bien en este apostolado de opinión pública. A veces llegaremos sólo a los vecinos o a los amigos que visitamos o nos visitan, o mediante una carta a los medios de comunicación o una llamada a un programa de radio que pide opiniones sobre un tema controvertido y que quizá tiene un fondo doctrinal que debe ser aclarado, respondiendo con criterio a una encuesta pública, aconsejando un buen libro... Debemos rechazar la tentación de desaliento, de que quizá «podemos poco». Un inmenso río que lleva un caudal enorme está alimentado de pequeños regueros que, a su vez, se han formado quizá gota a gota. Que no falte la nuestra. Así comenzaron los primeros cristianos en la difusión de la Verdad.

Pidamos hoy a Santa Catalina que nos transmita su amor a la Iglesia y al Romano Pontífice, y que tengamos el afán santo de dar a conocer la doctrina de Jesucristo en todos los ambientes, con todos los medios a nuestro alcance, con imaginación, con amor, con sentido optimista y positivo, sin dejar a un lado una sola oportunidad. Y, con palabras de la Santa, rogamos a Nuestra Señora: «A Ti recurro, María, te ofrezco mi súplica por la dulce Esposa de Cristo y por su Vicario en la tierra, a fin de que le sea concedida la luz para regir con discernimiento y prudencia la Santa Iglesia» (11).

 

(1) JUAN PABLO II, Homilía en Siena, 14-X-1980.- (2) SANTA CATALINA DE SIENA, Cartas, III, Ed. italiana de P. MISCIATELI, Siena 1913, 211.- (3) IDEM, Carta 207, III, 270.- (4) Cfr. PABLO VI, Homilía en la proclamación de Santa Catalina como Doctora de la Iglesia, 4-X-1970.- (5) J. ESCRIVA DE BALAGUER, Surco, n. 344.- (6) Cfr. JUAN PABLO II, Homilía 29-IV-1980.- (7) SANTA CATALINA DE SIENA, Carta 371, V, 301-302.- (8) J. ESCRIVA DE BALAGUER, Amar a la Iglesia, Palabra, Madrid 1986 p. 55.- (9) 1 Jn 1, 5.- (10) Cfr. PIO XI, Enc. Divini Redemptoris, 10-III-1937.- (11) SANTA CATALINA DE SIENA, Oración XI.

 

*Nació en Siena en el año 1347. Ingresó muy joven en la Tercera Orden de Santo Domingo, sobresaliendo por su espíritu de oración y de penitencia. Llevada de su amor a Dios, a la Iglesia y al Romano Pontífice, trabajó incansablemente por la paz y unidad en la Iglesia en los tiempos difíciles del destierro de Avignon. Se trasladó a esta ciudad y pidió al Papa Gregorio XI que regresara cuanto antes a Roma, donde el Vicario de Cristo en la tierra debía gobernar la Iglesia. «Si muero, sabed que muero de pasión por la Iglesia», declaró unos días antes de su muerte, ocurrida el 30 de abril de 1380.

Escribió innumerables cartas de las que se conservan alrededor de cuatrocientas, algunas oraciones y «elevaciones» y un solo libro, El Diálogo, que recoge las conversaciones íntimas de la Santa con el Señor. Fue canonizada por Pío II y su culto se extendió pronto por toda Europa. Santa Teresa dijo de ella que, después de Dios, debía a Santa Catalina, muy singularmente, el progreso de su alma. Pío IX la nombró segunda Patrona de Italia y Pablo VI la declaró Doctora de la Iglesia.

 

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http://www.hablarcondios.org/meditaciondiaria.asp

 

 PARA SONREÍR

 

INTELIGENCIA HEREDADA

 

Un niño le pregunta a su madre:
Mami, ¿Por qué mi papá tiene tan poco cabello?
Y su madre le contesta:
Es que tu padre es muy inteligente.
Y el niño responde:
Y entonces, ¿Por qué tú tienes tanto cabello?
Y la madre le dice:
¡Ya cállate y come tu sopa!

 

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www.chistes.com

 
 CORREO DEL LECTOR

----- Original Message -----

From: Arancha
To: Vivir en Familia
Sent: Monday, May 02, 2005 12:46 PM
Subject: Suscripción
 
Estimados amigos de vivir en familia:
Anteriormente estaba suscrita a vuestra revista pero debido a un cambio de correo dejé de recibir. me gustaría que me tuvieran en cuenta y así poder seguir recibiendo vuestra práctica revista.
Un cordial saludo,
Arancha

----- Original Message -----
From: Pável E. Modernell Z.

To: <
vida@sinectis.com.ar>
Sent: Tuesday, April 19, 2005 6:46 PM
Subject: de Uruguay...
 
Hola. Me llamo Pavel Modernell y soy de Uruguay.
Les escribo porque necesitaria que me dieran algun medio de contacto con
Vida Humana aqui en mi pais.
Desde ya muchas gracias y que Dios bendiga la tarea que realizan.
"...siempre hay una LUZ..."
P.

----- Original Message -----
From: Martha Velasquez
Sent: Tuesday, April 26, 2005 5:59 PM

GRACIAS, QUE DILIGENCIAS DEBO ADELANTAR PARA LA SUSCRIPCIÓN? POR FAVOR INFORMARME. 
Cordialmente,
Martha Cecilia Velásquez A.

----- Original Message -----
From: Bea y Ale
Sent: Monday, April 25, 2005 11:41 PM
Subject: Suscripción
 
Nos parecieron muy buenos los contenidos de su sitio web y quisieramos si es posible suscribirnos y recibir información en nuestra casilla de correo.
Desde ya muchas gracias.
Alejandro y Beatríz Inzaurraga

----- Original Message -----
From: Cijntje, Ruth
Sent: Monday, April 25, 2005 10:10 AM
Subject: Ref: Saludos
 
Buenos dias;
Me llamo Ruth Cijntje y vivo en Kaya Angel C-4 Sint Michiel
Curacao N.A.
Necesito tambien mas palabras spirituales, soy catolica aqui en Curacao ( Antillas Nerlandesas)

----- Original Message -----
From: Rosario
Sent: Monday, April 25, 2005 9:51 AM

No integro una familia cristiana pues estoy unida a un hombre divorciado por ley, casado por religión, pero quisiera recibir información vía e-mail.
Muchas gracias por su atención!
Rosario

----- Original Message -----
From: "magdalena ambriz"
To: <
familias@adinet.com.uy>
Sent: Friday, April 22, 2005 12:29 PM
Subject: Suscripción

Muy estimados señores:
Acabo de recibir el primer envío de su interesantìsima Revista...se los agradezco muchìsimo...
Me gustaría saber si hay algún cargo o que condiciones debo cubrir para seguirla recibiendo. Espero sus noticias, agradeciéndoles una vez más el que me mantengan en su lista de suscriptores.
Un saludo cordial
Magdalena Ambriz Benavides
Monterrey, México
 
 

Asociación Vivir en Familia
 
Atanasio Lapido 2865, Apto. 102 - Telefax: 708 98 47 - Cel.: 099 636 988
 
 
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La Asociación Vivir en Familia está afiliada a Human Life International / Vida Humana Internacional
 
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Visite "Fe y Razón", sitio web dirigido por católicos uruguayos: www.feyrazon.org
"Fe y Razón" es un sitio dedicado a tratar temas de religión y filosofía desde una perspectiva católica y a difundir el conocimiento de las vidas y obras de grandes pensadores cristianos.
En él Ud. tendrá la oportunidad de informarse y dialogar acerca de la relación entre la fe cristiana y católica y la razón humana.

Otros sitios web recomendados:

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