Revista Virtual de la
Asociación
Vivir en Familia
 
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Puede consultar los números anteriores en: http://vivirenfamilia.feyrazon.org
 
 Montevideo - Uruguay

"El gobierno progresista articulará un sistema de medidas de diverso tipo y alcances que apunten a: (...) Brindar cobertura asistencial integral a través de un sistema de atención de salud básico a sectores actualmente excluidos del mismo. Dar respuesta efectiva y de emergencia a las personas en situación de indigencia (aprox. 100.000). Contener y reducir la pobreza en los sectores más vulnerables. (...)"
www.presidencia.gub.uy
"Me he unido a la lucha contra el aborto, porque considero que el niño aún por nacer es el más pobre entre los pobres hoy en día, el menos amado, el más menospreciado, el ser "desechable" de la sociedad."
Beata Teresa de Calcuta

CONTENIDO


Publicación N° 04/05

ALERTA:
ANDA CIRCULANDO POR INTERNET UN "HOAX" -MENSAJE ENGAÑOSO- QUE AFIRMA QUE A FINES DE 2005 SE VA A ESTRENAR UNA PELÍCULA OFENSIVA CONTRA LA FIGURA DE JESUCRISTO.
LUEGO DE RECIBIR NUMEROSOS MAILS DE AMIGOS QUE DE BUENA FE SE SUMARON A ESTA CADENA ABSOLUTAMENTE FALSA, HEMOS DECIDIDO SOLICITAR A TODO EL QUE LEA ESTO, QUE POR FAVOR NO REENVÍE ESE MENSAJE A SU LISTA DE CORREOS.
EN UNA PÁGINA WEB SERIA, QUE PROMUEVE EL USO CORRECTO E INCONTAMINADO DE INTERNET, PUEDEN ENCONTRAR UN TEXTO MUY SIMILAR AL QUE SE ESTÁ DIFUNDIENDO ACTUALMENTE, Y QUE SE HACÍA CIRCULAR ALLÁ POR EL AÑO 2001. EL ARGUMENTO ES EXACTAMENTE EL MISMO.
AQUÍ VA LA DIRECCIÓN:
http://www.rompecadenas.com.ar/jesusgay.htm

EDITORIAL

 
TABARÉ VÁZQUEZ, MÉDICO Y PRESIDENTE: CON LA VIDA ENTRE LAS MANOS
 
Uruguay tiene, desde el 1º de marzo del corriente, un nuevo gobierno. El Dr. Tabaré Vázquez ha asumido como Presidente de la República. Es la primera vez que una coalición de izquierda llega al gobierno en Uruguay.
La gran crisis que acabamos de pasar y las enormes expectativas generadas por este nuevo gobierno, han hecho que la mayor parte de la ciudadanía esté muy esperanzada con el cambio. Algunos piensan que este gobierno va a arreglar todos los problemas económicos del país. Otros creen que se va a terminar la corrupción. Hay quienes temen, sin embargo, que bajo este gobierno se establezcan políticas contrarias a la cultura de la vida y la familia, con todo lo que ello implica: legalización del aborto, de la eutanasia, de la fecundación in vitro; marco legal para las parejas homosexuales, educación sexual con perspectiva de género, políticas de "salud reproductiva", etc., etc.
Algunos ven un panorama despejado, y otros no tanto. Unos no ven sombras en el horizonte, y otros ven negros nubarrones... El tiempo dirá para que lado inclina la balanza la coalición gobernante que, dicho sea de paso, cuanta con mayoría absoluta en ambas ramas parlamentarias. En buen romance, el gobierno puede hacer lo que le de la gana.
 
Antecedentes
 
Desde la época de la dictadura se vienen proponiendo en el Parlamento uruguayo, legislatura tras legislatura, diversos proyectos tendientes a la legalización del aborto.
El Dr. Jorge Batlle, quien fuera Presidente de los uruguayos hasta el 1º de marzo del corriente, firmó antes de ser electo, un pacto con la Unión Cívica por el cual se comprometió a no promover la legalización del aborto durante su mandato. El entonces candidato a Vice-Presidente, Prof. Luis Hierro, partidario de la legalización del aborto, firmó también el pacto y lo cumplió.
Años más tarde, en una entrevista con el Papa, el ex-Presidente se comprometió nuevamente a evitar la legalización del aborto mediante el veto presidencial, si la ley que permitía su legalización, salía aprobada en el Parlamento. El Dr. Batlle nunca se vio obligado a tomar esta medida, porque el aborto fue rechazado por mayoría en el Senado de la República en Mayo de 2004.
 
Ante una eventual votación en el Parlamento
 
Los grupos ultrafeministas -"pseudofeministas", al decir del Dr. Gustavo Ordoqui-, si bien parecen muchos, están casi todos integrados por las mismas personas. Por tanto, no representan a nadie más que a sus escasas integrantes, siempre repetidas. Ello no es obstáculo para eje ejerzan una una notable presión sobre ciertos parlamentarios, de los cuales los más sensibles a sus planteos, parecen ser los de la coalición de izquierda. Nunca falta sin embargo, dirigentes de otros partidos que se hagan eco de eco ciertas reivindicaciones feministas, claramente violatorias de los Derechos Humanos (aborto, eutanasia, fecundación in vitro, legalización de uniones homosexuales, etc.).
Como dijimos, la coalición de gobierno tiene mayoría absoluta en el Parlamento. Por tanto, de mantenerse la tendencia observada en mayo de 2004, lo más probable es que se apruebe la legalización del aborto. Sería una burla del destino que un proyecto de ley presentado por primera vez durante la dictadura militar, terminara siendo aprobado durante un gobierno de izquierda... ¡que se presenta ante la ciudadanía, como "defensor de los Derechos Humanos"!
Ahora bien: el Dr. Tabaré Vázquez no ha cesado de decir, ante quien lo quiera oir, que él, personalmente, no es partidario de la legalización del aborto, porque como médico está obligado a defender la vida. Poder tiene como Presidente de la República, para vetar la legalización del aborto. La pregunta es si está dispuesto a recurrir al veto, o si prefiere el recurso al referéndum para no ensuciarse las manos con tema tan espinoso, y evitar de paso un fuerte enfrentamiento con la bancada de legisladores de la coalición que lidera.
 
¿Referéndum?
 
La postura de Vázquez en torno al aborto como tema político, no es del todo clara. Por que si bien él se ha declarado contrario a la legalización del aborto, cuando le preguntaron si era partidario de dilucidar el tema mediante una consulta popular, contestó: "¿Por qué no?"
Consideramos que esta respuesta del entonces candidato, y hoy Presidente Vázquez, es cuando menos preocupante. En primer lugar, porque si está en desacuerdo con el aborto y tiene poder para evitar su legalización, parece ilógico que no lo use.
Y si bien es cierto que muchos partidarios de la legalización del aborto votaron a Mónica Xavier, a Luis Gallo, a Alberto Cid, a José Mujica -entre otros-, para que aprobaran la mal llamada ley de "defensa de la salud reproductiva", no es menos cierto que una enorme cantidad de ciudadanos cristianos y no cristianos votaron a Tabaré Vazquez porque siempre manifestó públicamente que él era contrario a la legalización del aborto. Y el cargo al que aspiraba en las elecciones, le daría poder de veto sobre una eventual ley que permitiera esta práctica. Por tanto, si el Presidente de la República sometiera la legalización del aborto a una consulta popular, estaría traicionando en cierto modo, a una enorme masa de votantes que depositó en él su confianza. Y esto es mucho más grave y políticamente menos beneficioso que "pelearse" con la mayoría de la bancada frentista...
Huelga decir -esto lo hemos repetido hasta el cansancio- que la consulta popular no cabe en el caso del aborto. Porque el derecho a la vida es el Derecho Humano básico: si falta, no puede existir ningún otro derecho, porque sólo puede ejercer sus derechos alguien que está vivo. Además, los Derechos Humanos no se pueden aprobar ni derogar: la Constitución de la República solo puede reconocer los Derechos Humanos, pues estos son inherentes a la persona, y por tanto, anteriores a todo el ordenamiento jurídico.
Como si esto fuera poco, si algo quedó claro en la reciente reunión de Nueva York que tuvo como objetivo la revisión de la Plataforma de Acción aprobada por la IV Conferencia Mundial de la Mujer, es que la declaración de Pekín "no tenía validez legal ni era un tratado", por lo que no cabe la posibilidad de que cree nuevos derechos humanos o el derecho al aborto (Adrienne Germain, presidente de la International Women’s Health Coalition; Aceprensa, 9-15 marzo 2005 - n.º 27/05).
 
El poder del Presidente
 
El Dr. Tabaré Vázquez ha dicho que quiere defender los Derechos Humanos de todos los uruguayos. Ha dicho también que es contrario a la legalización del aborto, porque como médico, no puede admitir que se destruya la vida. Es más: como médico, él sabe muy bien que desde la concepción hay vida humana...
Si estas afirmaciones son ciertas, al Presidente no debería importarle en absoluto lo que piense su bancada, porque la inmensa mayoría de quienes lo eligieron para el cargo que ocupa, lo votaron a él primero, y después a los senadores y diputados que lo acompañaron en las más variadas listas
Poder de sobra tiene Presidente de la República para evitar el genocidio. El puede dejar que la ley se trate en el Parlamento y luego vetarla. También puede evitar que el asunto termine en una consulta popular.
Poder tiene, sí. Habrá que ver si en este caso, tiene el coraje de usarlo para defender a los más pobres, débiles e indefensos de la sociedad uruguaya...: los niños por nacer; "esos" que no votan... "Esos" cuyas vidas, están en manos del Presidente-Médico, Dr. Tabaré Vázquez.
 
Álvaro Fernández
 
ASOCIACIÓN VIVIR EN FAMILIA
    

MATRIMONIO Y FAMILIA
 
CONCLUSIONES DEL CURSO DE VERANO ORGANIZADO POR EL INSTITUTO DE ALTOS ESTUDIOS PARA LA MUJER
 

III Curso Internacional  de Verano

“El trabajo al servicio de la familia: ¿Utopía o compromiso?”

Conclusiones

Enero de 2005

www.iaem.org.ar

           
El  III Curso Internacional de Verano ha reunido a conferencistas y participantes nacionales e internacionales, en un ambiente de amable reflexión, en torno al tema “El trabajo al servicio de la familia: ¿Utopía o compromiso?”
Al analizar la prédica constante de la desvalorización de la maternidad, que ha ido menoscabando el espíritu de la Ley, especialmente las vinculadas a la protección laboral, se advierte que esta situación es debida a la pérdida del consenso cultural y social que sobre la maternidad  existe, y del que todos somos responsables.
Orientar la vida y el trabajo al servicio de la persona y de la familia es un compromiso todavía no resuelto para nuestra sociedad.
 
El plenario acuerda:
 
1. Estando la economía al servicio de los valores trascendentes de la persona humana, y si la persona humana es la causa eficiente y final de todo el proceso económico, tanto el objetivo de pleno empleo, como el de equidad distributiva del ingreso deberán ser el fin prioritario de toda política económica. Tales objetivos son, a la vez, exigencias mismas del Bien Común.
Se cree imprescindible participar en los debates parlamentarios a fin de alertar sobre las consecuencias negativas que deberíamos afrontar ante negociaciones que al comprometer el futuro económico del país, también presionan sobre la familia.
 
2. La necesidad de reclamar ante las autoridades con el fin de que retiren aquellos proyectos de ley tanto nacionales como provinciales que atenten contra la vida humana y la dignidad de la persona; puesto que el aborto, el abuso sexual, la eutanasia, la homosexualidad, el concepto de género, vulneran los derechos de la persona humana. Este grito de protesta se extiende a las declaraciones y resoluciones de los organismos internacionales, que  impiden el desarrollo pleno, libre e integral de la mujer y de la familia.
 
3. Concretar una legislación laboral que contemple el trabajo de la mujer incorporando el llamado “salario maternal”, así como también la “jubilación de base familiar”.(1)   En la actualidad, el trabajo femenino es una realidad cultural y económica, y las políticas sociales actuales están lejos de proteger con justicia a la mujer y a la familia.
 
4. Recordarles a aquellos que por ignorancia o interés político hacen oídos sordos a la necesidad de armonizar la ecuación familia-mujer y maternidad con el trabajo, que nuestra historia desde la América hispánica, es rica en leyes y disposiciones que ya en su momento, atendían con inteligencia y delicadeza esta cuestión. La propuesta es volver a las fuentes, no para anquilosarse en ellas, sino para revitalizarse con ellas, con la lógica adaptación que imponen los tiempos de cada época, y que es, retomar el rumbo de conciencia solidaria a nivel de ciudadanía y de hombres temerosos de Dios a nivel de gobernantes.
 
5. Que la protección de la maternidad deberá comprender no sólo las prestaciones médicas y dinerarias y el descanso pre y postnatal, sino también, la articulación de políticas sociales que defiendan y promuevan la unión familiar, mediante una legislación que contemple la flexibilidad en el trabajo a la par que  posibilite que la mujer pueda desarrollarse profesionalmente sin descuidar su misión esencial en el hogar.
 
6. Que debe procurarse fomentar políticas públicas que tiendan a disminuir la incidencia del divorcio, que constituye un flagelo para la sociedad. Asimismo, se propone reformar la legislación vigente en orden a la protección en el ejercicio de la maternidad a las mujeres divorciadas.
Se sugiere la consulta del modelo alemán en materia de alimentos.(2)
 
7. La propuesta de recuperar a la mujer en su insustituible misión de primera educadora, tal como lo viviera en nuestra tradición histórica.
 
8. Que  varones y mujeres tenemos en la Iglesia los mismos deberes y, por ende, semejantes derechos. De cada uno se espera aquello que es más adecuado con el  ser propio, que- quiérase o no- se muestra como femenino o masculino, diversos en matices, aptitudes, gustos, expectativas, intereses, disposiciones, desde la cuna, cualquiera que sea el contexto sociocultural en que el ser humano nazca.
Deviene con ello, que el mandato de la corresponsabilidad fue dado a ambos, varón y mujer, al mismo tiempo. La mujer es unificadora de destinos al concretar el papel del varón. La mujer completa la meta cuando “complementa”, y así la humanidad se consuma con ambos.
 
9. Es la mujer quien con la intuición propia de su femineidad enriquece la comprensión del mundo y contribuye a la plena verdad de las relaciones humanas. De este modo, se reconoce que el  trabajo es para la mujer una vía de respuesta a su vocación y un modo de alcanzar su plenitud.
 
En Paraná, Entre Ríos, Argentina, a 22  de enero de 2005
 

(1) Garda Ortiz, Ignacio, “Gobernar para la familia  Editorial Civilidad, 2002.

(2) Bürgerliches Gesetz Buch, última modificación del 2 de enero de 2002.

 


 
¿POR QUÉ LA PERSPECTIVA DE GÉNERO NO ES LA SOLUCIÓN A LOS PROBLEMAS DE LA MUJER?

Beatriz Duque López
 
Mujer Nueva, 2005-02-28.- Del 28 de febrero al 11 de marzo, tendrá lugar en Nueva York la 49ª sesión de la Comisión sobre la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW), también denominada "Beijing+10", en la que se hará una revisión de los logros y deficiencias en la ejecución de los planes trazados en las conferencias de la mujer de Beijing (1995) y Beijing+5 (2000). En esta ocasión, el mayor énfasis se pondrá en cómo integrar la perspectiva de género en la implementación de las Metas de Desarrollo del Milenio acordadas por la ONU en la Cumbre del Milenio del año 2000, cuya revisión se hará en septiembre de este año.
Desde la Conferencia de Beijing en 1995, la perspectiva de género ha sido la estrategia empleada por la ONU para combatir las inequidades e injusticias cometidas en contra de la mujer. Bajo este enfoque se ha diseñado una Plataforma de Acción de gran envergadura, que si bien incluye propuestas acertadas, presenta planteamientos discutibles e iniciativas que atentan contra el autentico desarrollo de la mujer y de la sociedad en general.

Planteamientos discutibles

1. El concepto de "igualdad de género", tal como lo entiende la ONU, parte de una postura ideologizada en la que el hombre y la mujer están enfrentados como enemigos de clase en permanente conflicto. Se busca entonces "empoderar" a la mujer, es decir, capacitarla para enfrentar al hombre (que es su opresor) y para que alcance su "autonomía". Es innegable que aún hoy muchas mujeres se ven sometidas a tratos discriminatorios e injusticias por parte de varones, pero esto no significa que todos los males que aquejan a la mujer puedan ser reducidos a un enfrentamiento entre sexos. Pretender pasar todos los conflictos por el filtro del género es caer en una postura reduccionista que enmascara sus verdaderas causas. En este sentido, el caso de la violencia doméstica es paradigmático: al convertirla en violencia de "género" se está abordando el problema desde una de sus manifestaciones más concretas (el gran número mujeres que son agredidas por hombres), pero no a partir de las causas de fondo que la generan como son la pobreza, el alcoholismo, las carencias afectivas en la infancia, etc. Si, además, la solución que se propone es la desintegración y la competencia entre ambos sexos, en lugar de apagar el incendio lo que se consigue es avivar la llama.
La perspectiva de género plantea la necesidad de un cambio, y en eso tiene razón, pero ese cambio no puede estar fundamentado en la oposición y en la búsqueda de autonomía entre el hombre y la mujer, sino en la promoción del respeto, la estima y la cooperación entre ambos sexos que son, en esencia, complementarios.

2. La perspectiva de género no plantea un concepto de desarrollo integral, su enfoque se centra en el desarrollo económico. El progreso de la mujer se mide en función de su acceso al mercado laboral y a situaciones de poder, dejando de lado otras dimensiones y su aportación en ámbitos como la familia y la comunidad. Se considera que el "trabajo reproductivo" (no remunerado) es la primera forma de exclusión de la mujer en el ámbito económico, social y político porque limita el uso de sus capacidades y su participación en el "trabajo productivo". Esto se traduce en un menosprecio de la maternidad que se considera como un "estereotipo" dañino y como una carga de la que hay que librar a la mujer. Simplemente se desprecia un modo de vida y unas tareas frente a otras que se consideran más "dignas".

3. La perspectiva de género parte de un concepto del ser humano materialista y alejado de la realidad. En primer lugar, en aras de alcanzar la equidad, niega las diferencias profundas que existen entre el hombre y la mujer, argumentando que se trata de diferencias socialmente construidas. Por ello se da tanta importancia al hecho de que la mujer desempeñe actividades típicamente masculinas. En la ley de Igualdad de Oportunidades sancionada el año pasado por el Gobierno de Colombia hay un artículo que ordena promover la incorporación de las mujeres al empleo en el sector de la construcción para garantizar, según esto, su igualdad con los varones. Afirmar el valor de la mujer significa reconocer su diferencia con el hombre, no negar su identidad para hacer de ella una mala copia del varón. En todo caso la equidad no viene dada por los roles desempeñados, la mujer puede cargar ladrillos y el hombre cambiar pañales, la igualdad entre ambos sexos radica en que ambos poseen la misma dignidad como seres humanos y así lleven a cabo las mismas labores las harán de modo distinto desde su ser femenino o masculino.
Al tener una visión materialista y utilitarista de la persona, este enfoque se queda corto a la hora de dar respuesta a las aspiraciones más profundas de la mujer, pues todo el énfasis se pone en satisfacer sus necesidades materiales y en alcanzar autonomía y situaciones de poder, sin tener en cuenta que su necesidad primaria es la vivencia del amor.

4. La perspectiva de género crea una reinterpretación manipulada de los derechos humanos en la que aparecen nuevos "derechos", fundamentados, no en la dignidad humana, sino en el consenso arbitrario de unos pocos. Se habla entonces de "derechos sexuales y reproductivos", en virtud de los cuales se exige el acceso al aborto (incluso para menores de edad y sin el consentimiento de sus padres), se justifican la pornografía, la pedofilia y la prostitución, se promueve la homosexualidad, se viola el derecho de los padres a ser los primeros educadores de los hijos, entre otras cosas. Con la bandera de la igualdad de género se reclama también el derecho al matrimonio entre personas del mismo sexo, así como el derecho a que dichas parejas adopten niños. Esta reinterpretación caprichosa del derecho atenta contra la misma dignidad de la mujer y contra el bien de la sociedad.
Sin lugar a dudas, la situación de injusticia e inequidad en la que se encuentran muchas mujeres (y hombres) exige un cambio por parte de nuestra sociedad. Sin embargo, a fin de poner soluciones de fondo y eficaces para el bien de las mujeres y de toda la sociedad, las acciones que se propongan deben fundamentarse en la búsqueda de un desarrollo integral y partir de las siguientes premisas:

1. Reconocimiento de la dignidad humana como principio fundamental: respeto y compromiso hacia cada ser humano, teniendo en cuenta todas sus dimensiones; reconocimiento de la dignidad de la mujer, igual a la del hombre, y de su particular aportación a la familia y a la sociedad; reconocimiento del ser humano como finalidad y centro del desarrollo.
2. Protección y promoción de los auténticos derechos humanos y las libertades fundamentales de todo ser humano, sea cual sea su condición.
3. Asegurar el acceso a los servicios sociales básicos como condición para el avance de la mujer, su familia y su comunidad. Esto incluye el acceso a la educación, a servicios para el cuidado de la salud[1], agua limpia y sanidad adecuada, etc.

 

CAMPAÑA DE SUSCRIPCIÓN A MUJER NUEVA

 

Queridos amigos de Vivir en Familia:

En Mujer Nueva confiamos en el valor del ser humano y creemos en la mujer. Esta convicción nos mueve a difundir una corriente positiva de pensamiento y acción a favor de la verdadera identidad y misión de la mujer. Nuestro sitio web  www.mujernueva.org se define como un medio para la promoción de una corriente positiva de pensamiento y se constituye como punto de referencia e información para agencias informativas, grupos afines y visitantes en general, interesados en el papel de la mujer en la sociedad y en las áreas en que nos especializamos.

Considerando que ustedes como nosotros están comprometidos con la vida, la mujer, la familia y la sociedad, los queremos invitar a colaborar con nosotros en nuestra Gran Campaña de Difusión.

Usted, que es consciente de lo importante que es hoy en día difundir éste pensamiento ¿Se ha imaginado el impacto que podría tener Mujer Nueva si multiplicáramos por dos o más el número de nuestros suscriptores actuales?.

Existe una manera realista de lograrlo. Podría parecer  un sueño, pero se convertirá en realidad si cada uno de ustedes ofrece como regalo una suscripción (totalmente gratuita) a una persona, amigo o familiar, cercano a usted. Sí, escuchó bien, ¡UNA sola suscripción!.

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A continuación, compartimos con ustedes, dos comentarios de nuestros lectores, satisfechos con nuestro servicio:

 

-----(textos originales)--------------

On Wed, 16 Feb 2005 11:33:58 +0100,

Maria Antonia Bel Bravo wrote:

Hace tiempo que recibo las noticias semanales que recogeis en torno a la mujer, y solamente deseaba felicitaros porque nos permiten estar al día en temas muy importantes y que una persona no puede abarcar ella sola. ¡Enhorabuena y muchas gracias!

María Antonia Bel Bravo

España

 

Fri, 10 Dec 2004 10:36:30 -0800   

From: Juan Chávez Lugo   

To: info@mujernueva.org

Subject: Agradecimiento

 

Miren yo no sé o no me acuerdo haberme suscrito a "mujer nueva", pero quiero felicitar y agradecer sus interesantes artículos y ver que existe en el mundo quien sigue impulsando los valores más sublimes y que son los que mantienen la armonía en gran parte de la humanidad. Específicamente excelente reflexión de Nieves García en "creer en el amor"; sinceramente hay veces que en la vida, Dios a través de otras personas nos transmite su mensaje y éste en lo personal parece como que estaban viendo mi situación actual. Gracias y seguiré leyendo sus interesantes artículos.            

Juan Chávez Lugo

Tijuana, México

 

Un cordial saludo y ¡hasta los resultados!

Yubisay Sosa

Equipo de Mujer Nueva

 

www.mujernueva.org

 

DEFENSA DE LA VIDA

 

HISTÓRICA VICTORIA PROVIDA

 

NUEVA YORK, 8 de marzo del 2005. “Hoy es un día histórico para la causa de la vida. Y también lo es para el mundo y especialmente para Costa Rica.” Así se expresó Joseph Meaney, Director de Servicios Internacionales de Human Life International (HLI), acerca de la votación, ocurrida esta mañana, en la Asamblea General de la ONU, a favor de la prohibición de toda forma de clonación humana, en la cual Costa Rica desempeñó un papel protagónico.

“Estoy muy contento con este resultado”, expresó el representante de la organización provida más grande del mundo. De los estados presentes, 84 votaron a favor de la prohobición, 34 votaron en contra y 37 se abstuvieron. “Estas cifras indican una aplastante victoria para la causa de la vida”, siguió diciendo el Sr. Meaney. “Ha sido el resultado de un esfuerzo conjunto por parte de funcionarios de estados, como el de Costa Rica, de la Iglesia Católica y de los movimientos provida, como HLI y su Sección hispana, Vida Humana Internacional (VHI), así como de nuestros afiliados en todo el mundo, quienes no se han cansado de informar al público sobre el tema.

VHI tiene abundante información sobre este tema en su portal principal www.vidahumana.org, concretamente en la sección “Experimentación con seres humanos”, que se encuentra en: http://www.vidahumana.org/vidafam/expfet/expfetal_index.html.

Es importante destacar que la principal estrategia utilizada por los estados y los grupos a favor de la clonación humana ha sido la de establecer una falsa distinction moral entre la clonación “terapéutica” y la clonación “reproductiva”. La primera es considerada aceptable y “humanitaria” por los promotores de la clonación humana; mientras que la segunda es considerada inmoral por ellos, en una especie de fachada de “eticidad”.

En realidad, sin embargo, ambas formas de clonación humana son moralmente reprobables. Si bien son distintas desde el punto de vista técnico –por medio de la “terapéutica” se clonan embriones humanos para  obtener sus células estaminales con el presunto objeto de curar enfermedades hasta ahora incurables; y por medio de la “reproductiva” se clonan embriones para obtener hijos para los matrimonios infértiles—ambas comportan la destrucción de incontables embriones humanos. Por lo tanto, ambas constituyen crímenes nefandos contra la humanidad.

Además, hay alternativas éticas para la clonación de embriones humanos: la obtención de células estaminales de adultos. Esta última, al contrario de la obtención de células estaminales embrionarias, sí está dando resultados terapéuticos alentadores y sin dañar a nadie.

El 8 de marzo del 2005 es un día para celebrar durante el resto de la historia de la humanidad. Sólo Dios sabe cuántos seres humanos inocentes se salvarán gracias a esta histórica decisión. El mundo está en deuda con la Iglesia Católica, con el movimiento provida mundial y con Costa Rica.

 
(Comunicado de prensa - Human Life International - Enviado por Joseph Meaney)
 

 
UNA EQUIVOCADA "CALIDAD DE VIDA" AMENAZA A LA MISMA VIDA, SEGÚN MONS. SGRECCIA
 
El presidente de la Academia Pontificia para la Vida presenta la asamblea plenaria de esta institución
 
CIUDAD DEL VATICANO, jueves, 17 febrero 2005 (ZENIT.org).- Un concepto equivocado de «calidad de la vida», basada sobre todo en el bienestar económico, la búsqueda hedonista del placer, y el secularismo ético ha llevado a relativizar el carácter sagrado de la vida, constató este jueves el obispo Elio Sgreccia.
El presidente de la Academia Pontificia para la Vida afrontó el tema en una rueda de prensa dedicada a presentar la próxima asamblea general de esta institución vaticana que se celebrará del 21 al 23 de enero en Roma en torno al tema «Calidad de la vida y ética de la salud».
Las reflexiones, anunció Sgreccia, se centrarán en la encíclica
«Evangelium vitae» (25 de marzo de 1995), en la que Juan Pablo II advertía ante «el eclipse del sentido de Dios y del hombre» que «conduce inevitablemente al materialismo práctico, en el que proliferan el individualismo, el utilitarismo y el hedonismo».
Desde esta concepción, afirmó citando al Papa, «el único fin que cuenta es la consecución del propio bienestar material. La llamada "calidad de vida" se interpreta principal o exclusivamente como eficiencia económica, consumismo desordenado, belleza y goce de la vida física, olvidando las dimensiones más profundas --relacionales, espirituales y religiosas-- de la existencia» (Cf. números 22-23).
Junto a las acepciones que analizan el concepto de calidad de la vida a través de «parámetros médico-sanitarios» o en el «sentido socio-económico» o «ecológico», ha «surgido progresivamente otro significado muy diferente, de carácter claramente reductivo, porque se refiere prioritariamente al bienestar físico de la persona, entendido en un sentido "selectivo"», explicó el prelado.
«En virtud del mismo, se afirma que allí donde no existe un nivel aceptable de calidad de vida, la vida misma pierde valor y no merece la pena ser vivida», aclaró.
Por consiguiente, «desde esta perspectiva, el término "calidad de vida" asume un carácter de oposición al de "sacralidad de la vida". En definitiva, se absolutiza la calidad y se relativiza la sacralidad. Es más, se atribuye al concepto de sacralidad un significado negativo».
Se ha dado un fenómeno semejante también con el término «salud», siguió constatando monseñor Sgreccia. «Desde que la Organización Mundial de la Salud definió la salud como "bienestar completo de naturaleza física, psíquica y social" este valor se ha convertido en utópico y mítico, induciendo a un concepto de bienestar hedonista y, en ocasiones, con significados incluso letales».
«Basta pensar en el hecho de que, con motivo de la salud de la mujer, se ha legalizado el aborto y para realizar los programas de la llamada "salud reproductiva", además del aborto, se proponen campañas de esterilización, de difusión de la anticoncepción de emergencia, etc.», recordó.
«¿Cómo ha tenido lugar esto?» se preguntó el obispo, ofreciendo su respuesta con tres elementos.
El primer factor, «de naturaleza filosófica» es el surgimiento de la «filosofía utilitarista y hedonista», que reduce el bien «a la búsqueda del placer y a la derrota del dolor».
El segundo factor, señaló, es «cultural»: «el secularismo ético y la indiferencia. Si no existe el más allá, si no existe la eternidad bienaventurada, ni tiene sentido el dolor, lo que cuenta es el bienestar terreno».
Por último, ha intervenido un factor «económico social», reconoció: «el fin de la política mundial» consiste en «la disponibilidad auténtica o presunta del bienestar económico social».
Según el obispo, la Academia para la Vida, instituida por Juan Pablo II en 1994, pretende analizar con su asamblea esta «conjunción perversa» de factores para «proponer una visión correctiva y un horizonte diferente de esperanza».
Esta propuesta, concluyó, es particularmente necesaria «ante los datos de malestar e infelicidad que se constatan con las llamadas "enfermedades del bienestar", ante el bajón antieconómico de la natalidad en occidente, y ante la miseria del tercer mundo».
 
 

 
LA DIGNIDAD DE LA PERSONA NO DEPENDE DE LA "CALIDAD DE VIDA", ASEGURA EL PAPA
 
El pontífice constata la gran contradicción de la sociedad del bienestar
 
CIUDAD DEL VATICANO, lunes, 21 febrero 2005 (ZENIT.org).- La dignidad de la persona humana no depende de su «calidad de vida», asegura Juan Pablo II en un mensaje dirigido a los participantes en la asamblea general de la Academia Pontificia para la Vida, que comenzó este lunes.
La misiva pontificia, dirigida al obispo Elio Sgreccia, presidente de esta institución vaticana fundada por este mismo Papa hace algo más de diez años, se convierte en una convencida defensa del derecho a vivir de las personas «que todavía no son capaces o que ya no son capaces de comprender y de querer».
El pontífice constata que cada vez más «la llamada "calidad de vida" se interpreta principal o exclusivamente como eficiencia económica, consumismo desordenado, belleza y goce de la vida física, olvidando las dimensiones más profundas --relacionales, espirituales y religiosas-- de la existencia».
El Santo Padre considera, sin embargo, que hay que reconocer «la calidad esencial que caracteriza a toda criatura humana por el hecho de ser creada a imagen y semejanza del mismo Creador».
«Este nivel de dignidad y de calidad pertenece al orden ontológico y forma parte constitutiva del ser humano, permanece en todo momento de la vida, desde el primer instante de su concepción hasta la muerte natural, y se actúa en plenitud en la dimensión de la vida eterna», aclara.
«Por tanto, hay que reconocer y respetar al hombre en toda condición de salud, de enfermedad o de discapacidad», indica.
«A partir del reconocimiento de la vida y de la dignidad peculiar de toda persona, la sociedad debe promover, en colaboración con la familia y los demás organismos intermedios, las condiciones concretas para desarrollar armoniosamente la personalidad de cada uno, según sus capacidades naturales», explica.
«Todas las dimensiones de la persona --la dimensión corporal, la psicológica, la espiritual y o la moral-- deben promoverse de manera armoniosa. Esto supone la presencia de condiciones sociales y ambientales capaces de favorecer un desarrollo armonioso».
«El contexto socio-ambiental, por tanto, caracteriza este segundo nivel de calidad de la vida humana, que debe ser reconocido a todos los hombres, incluso a quienes viven en los países en vías de desarrollo».
El Papa reconoce, sin embargo, que en estos momentos se está extendiendo un concepto diferente de «calidad de la vida», «reductor y selectivo», que consiste en «la capacidad para gozar y experimentar placer, o en la capacidad de autoconciencia y de participación en la vida social».
Esta mentalidad, «niega toda calidad de vida a los seres humanos que todavía no son capaces o que ya no son capaces de comprender y de querer, o a quienes ya no son capaces de disfrutar de la vida como sensación o relación».
Tras reconocer que una desviación análoga ha sufrido también el concepto de «salud», el Papa constata la gran paradoja de las sociedades contemporáneas.
Por una parte, «la humanidad se presenta hoy, en amplias zonas del mundo, como víctima del bienestar que ella misma ha creado».
«En otras partes mucho más grandes», añade, «es víctima de enfermedades difundidas y devastadoras, cuya virulencia se deriva de la miseria y de la degradación del ambiente».
El mensaje pontificio concluye pidiendo que «se movilicen todas las fuerzas de la ciencia y de la sabiduría al servicio del auténtico bien de la persona y de la sociedad en todas las partes del mundo, a la luz del criterio de fondo que es la dignidad de la persona, en la que está impresa la imagen misma de Dios»-
 
 

 

GRAVIDA – CENTRO DE ASISTENCIA A LA VIDA NACIENTE

 

La promoción, defensa y cuidado de la vida concebida y la valorización de la maternidad, constituyen el objetivo central de la  acción pastoral que Grávida realiza como servicio eclesial en distintas comunidades de nuestro país.

El servicio fue iniciado en el año 1989 por el entonces Director del Instituto para el Matrimonio y la Familia de la diócesis de San Isidro, Prof. Juan Martín Reddel y un grupo de laicos. Mediante un programa formativo para la  capacitación de  agentes voluntarios dispuestos a llevar adelante esta tarea en defensa de la vida, Grávida extiende su servicio a la ciudad de San Pedro, donde actualmente se encuentra su sede central, para  luego abrir nuevos centros en las ciudades de Colón, Santa Fé, Paraná, Venado Tuerto y más recientemente,  aún  en formación,  en  Pergamino, San Francisco (Córdoba) y San Miguel de Tucumán.

 La modalidad de su servicio manifiesta de forma explícita como desde la atención, el acompañamiento y la promoción integral de la mujer-madre en dificultad y/o en riesgo con su embarazo,  es posible no sólo revertir la decisión de recurrir al aborto, sino también  alentar, reconocer y  valorizar  la maternidad y la paternidad para el cuidado responsable de la vida del niño concebido, durante la gestación y después del nacimiento.

Su misión tiene como fin despertar una conciencia social de respeto de la dignidad de la vida humana y  la responsabilidad ineludible  para su cuidado, promoviendo su valor sagrado e inviolable, cualquiera sea la circunstancia adversa en que la  vida del niño haya sido concebida.

El servicio está centrado en la atención de la mujer, adolescentes y jóvenes,  madres y embarazadas, como primera depositaria de la vida concebida. También ofrece su atención a los padres, familiares y a toda persona  involucrada en un posible aborto o bien en búsqueda de orientación, para que reciban un claro testimonio de reconocimiento y  valorización de su propia vida orientado a alentar el reconocimiento, valorización y protección del niño concebido.

Los voluntarios de Grávida manifiestan su compromiso incondicional con la vida, saliendo al encuentro de la madre en dificultad para ofrecerle un espacio de acogida y escucha, de amor y contención que les permita asumir su embarazo, acoger y cuidar la vida de su hijo y proyectar un modelo posible de familia como el ámbito ideal para el sano desarrollo de la vida. El servicio está también dirigido a los adolescentes y jóvenes para orientarlos hacia una vivencia responsable de su sexualidad y prevenirlos sobre las consecuencias del aborto.

Mediante un servicio de guardias, una línea telefónica de atención de emergencias, visitas domiciliarias y hospitalarias,  talleres formativos,  de promoción integral de la madre embarazada y de contención en casos extremos (hogares maternales), y su programa de sanación pos-aborto,  Grávida realiza su servicio de atención personalizada en forma simultánea e interactiva desde la difusión, prevención y formación, para animar una nueva conciencia social solidaria y comprometida con la vida.

La presencia de la Virgen María en la espiritualidad de Grávida es lo que hace que las dificultades y el aparente fracaso de la causa por la vida no nos lleve al desánimo o desaliento. El contemplar  a la santísima Virgen y reconocerla  como modelo e imitarla para aprender a servir como ella, constituyen el fundamento de la acciión del voluntariado.  Descubrirla como Mamá y saber que salió “sin demora” al encuentro de su prima Isabel, también embarazada, para ponerse a su servicio, y  aceptar que Ella es la que guía y orienta el servicio, hace que los voluntarios encuentren las fuerzas necesarias para no claudicar por estar convencidos que a la causa por la vida la protege la Madre de Dios.

“Estar junto a las madres y a las vidas concebidas en circunstancias muchas veces extremas y sumamente dolorosas, nos permiten ser testigos del maravilloso milagro del tránsito del “rechazo a la acogida” de la vida del niño en el seno materno. Por ello  creemos que este milagro es posible transmitirlo a  nuestra sociedad,  si alentamos el servicio como una nueva forma de expresión en  una renovada catequesis de la valorización y gestación de la vida humana”, manifiestan sus voluntarios,  animando  esta modalidad pastoral de los centros de acogida a la vida como una estrategia que presenta una clara contrapropuesta en el servicio a la mentalidad anti-vida.

Grávida recibe consultas o pedidos de orientación en su sede central gravidacentral@redsp.com.ar, las derivaciónes de un caso son remitidas al centro más próximo.

 

(Enviado por Diana y Santiago Castillo, Directores del Consejo Nacional de GRÁVIDA)

 


EUTANASIA: PREGUNTAS FRECUENTES
 
Buenos Aires, 6/3/05 (SEVI).- En momentos en que se difunden y premian películas que promueven la despenalización de la eutanasia y ante la dramática situación de Terri Schiavo (ver Gacetilla 119/05), parece oportuno recordar algunos principios fundamentales para la valoración de esta cuestión. A continuación, presentamos algunas preguntas frecuentes, respondidas a partir de textos del documento “Respetar la dignidad del moribundo. Consideraciones éticas sobre la eutanasia” de la Pontificia Academia para la Vida, del 9 de diciembre de 2000.
 
¿Qué es la eutanasia?
 
A partir de la década de 1970, comenzando en los países más desarrollados del mundo, se ha ido difundiendo una insistente campaña en favor de la eutanasia, entendida como acción u omisión que por su naturaleza y en sus intenciones provoca la interrupción de la vida del enfermo grave o también del niño recién nacido mal formado. El motivo que se aduce por lo general es que de esa manera se quiere ahorrar al paciente mismo sufrimientos definidos inútiles.
 
¿Cómo se quiere justificar la eutanasia?
 
El perno de la justificación que se quiere utilizar y presentar a la opinión pública está constituido sustancialmente por dos ideas fundamentales:  el principio de autonomía del sujeto, que tendría derecho a disponer, de manera absoluta, de su propia vida; y la convicción, más o menos explicitada, de la insoportabilidad e inutilidad del dolor que puede a veces acompañar a la muerte.
Tampoco se ha de excluir que detrás de algunas campañas en favor de la eutanasia se ocultan razones de gasto público, considerado insostenible e inútil frente a la prolongación de ciertas enfermedades.
 
¿Qué juicio merece la eutanasia?
 
La eutanasia es moralmente inaceptable, "en cuanto eliminación deliberada de una persona humana" inocente (cf. Evangelium vitae, 65). La condena de la eutanasia que se hace en la encíclica Evangelium vitae por ser "una grave violación de la ley de Dios, en cuanto eliminación deliberada y moralmente inaceptable de una persona humana" (n. 65) entraña el peso de la razón ética universal (se funda en la ley natural) y la instancia elemental de la fe en Dios creador y custodio de toda persona humana.
El citado principio de autonomía, con el que a veces se quiere exasperar el concepto de libertad individual, impulsándolo más allá de sus confines racionales, ciertamente no puede justificar la supresión de la vida propia o ajena. En efecto, la autonomía personal tiene como primer presupuesto el hecho de estar vivos y exige la responsabilidad del individuo, que es libre para hacer el bien según la verdad; sólo llegará a afirmarse a sí mismo, sin contradicciones, reconociendo (también en una perspectiva puramente racional) que ha recibido como don su vida, de la que, por consiguiente, no es "amo absoluto"; en definitiva, suprimir la vida significa destruir las raíces mismas de la libertad y de la autonomía de la persona.
 
¿Por qué le preocupa a la Iglesia el tema de la eutanasia?
 
La Iglesia ha seguido con aprensión ese desarrollo de pensamiento, reconociendo en él una de las manifestaciones del debilitamiento espiritual y moral con respecto a la dignidad de la persona moribunda y una senda "utilitarista" de desinterés frente a las verdaderas necesidades del paciente.
Además, cuando la sociedad llega a legitimar la supresión del individuo -sin importar en qué estadio de vida se encuentre, o cuál sea el grado de debilitamiento de su salud- reniega de su finalidad y del fundamento mismo de su existencia, abriendo el camino a iniquidades cada vez más graves.
Por último, en la legitimación de la eutanasia se induce una complicidad perversa del médico, el cual, por su identidad profesional y en virtud de las inderogables exigencias deontológicas a ella vinculadas, está llamado siempre a sostener la vida y a curar el dolor, y jamás a dar muerte "ni siquiera movido por las apremiantes solicitudes de cualquiera" (Juramento de Hipócrates). Esa convicción ética y deontológica se ha mantenido intacta, en su sustancia, a lo largo de los siglos, como lo confirma, por ejemplo, la Declaración sobre la eutanasia de la Asociación médica mundial (39ª asamblea, Madrid 1987):  "La eutanasia, es decir, el acto de poner fin deliberadamente a la vida de un paciente, tanto a petición del paciente mismo como por solicitud de sus familiares, es inmoral. Esto no impide al médico respetar el deseo de un paciente de permitir que el proceso natural de la muerte siga su curso en la fase final de la enfermedad".
 
¿Qué propone la Iglesia para enfrentar las enfermedades graves y terminales?
 
Ofrece un itinerario de asistencia al enfermo grave y al moribundo, que se inspire, tanto bajo el aspecto de la ética médica como bajo el espiritual y pastoral, en el respeto a la dignidad de la persona, en el respeto a la vida y a los valores de la fraternidad y la solidaridad, impulsando a las personas y a las instituciones a responder con testimonios concretos a los desafíos actuales de una cultura de la muerte que se difunde cada vez más.
Declarando curable, en el sentido médico, el dolor y proponiendo, como compromiso de solidaridad, la asistencia a los que sufren es como se llega a afirmar el verdadero humanismo: el dolor humano exige amor y participación solidaria, no la expeditiva violencia de la muerte anticipada.
 
¿Qué opina la Iglesia sobre las peticiones de muerte?
 
Las posibles peticiones de muerte por parte de personas que sufren gravemente, como demuestran las encuestas realizadas entre los pacientes y los testimonios de clínicos cercanos a las situaciones de los moribundos, casi siempre constituyen la manifestación extrema de una apremiante solicitud del paciente que quiere recibir más atención y cercanía humana, además de cuidados adecuados, ambos elementos que actualmente a veces faltan en los hospitales. Resulta hoy más verdadera que nunca la consideración ya propuesta por la Carta de los agentes sanitarios:  "El enfermo que se siente rodeado por la presencia amorosa, humana y cristiana, no cae en la depresión y en la angustia de quien, por el contrario, se siente abandonado a su destino de sufrimiento y muerte y pide que acaben con su vida. Por eso la eutanasia es una derrota de quien la teoriza, la decide y la practica" (n. 149).
A este respecto, podemos preguntarnos si, bajo la justificación de que el dolor del paciente es insoportable, no se esconde más bien la incapacidad de los "sanos" de acompañar al moribundo en la prueba de su sufrimiento, de dar sentido al dolor humano -que, por lo demás, nunca se puede eliminar totalmente de la experiencia de la vida humana- y una especie de rechazo de la idea misma de sufrimiento, cada vez más difundido en nuestra sociedad donde domina el bienestar y el hedonismo.
 
¿Cuáles son los principales pronunciamientos de la Iglesia sobre este tema?
 
La Declaración sobre la eutanasia (1980), publicada por la Congregación para la doctrina de la fe, el documento del Consejo pontificio "Cor unum" Cuestiones éticas relativas a los enfermos graves y a los moribundos (1981), la encíclica Evangelium vitae (1995) del Papa Juan Pablo II (en particular los números 64-67) y la Carta de los agentes sanitarios, elaborada por el Consejo pontificio para la pastoral de la salud (1995).
 
“Servicio a la Vida” es un boletín periódico de noticias sobre la vida y la familia que estimamos es de su interés. Si no desea seguir recibiendo las gacetillas, sólo tiene que informarlo contestando este mail e informando tal voluntad en el asunto (“borrar de la lista” o “unsubscribe”).
 
 

 
APOSTEMOS SIEMPRE POR LA VIDA - COMUNICADO DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL ARGENTINA

 

En estos días previos a la Pascua, en los que una vez más celebraremos el triunfo de Cristo, quien al resucitar vence la muerte y nos devuelve la vida para que la tengamos en abundancia, nos dirigimos a todos los argentinos para reafirmar:

 

1.      La defensa de los derechos humanos fundamentales debe ser preocupación de todos los ciudadanos. El primero de ellos es precisamente el derecho a la vida, que debe ser protegida desde la concepción hasta la muerte natural. En cuanto ciudadanos y en cuanto cristianos, nos sentimos urgidos a dar testimonio de esta verdad.

 

2.      La ciencia nos enseña que la concepción genera una nueva vida humana con su propio código genético, distinto al de los padres. Si hay código genético distinto, hay una vida humana distinta que tiene la misma dignidad que la de sus progenitores. La creatura humana que se desarrolla en el seno de la madre no es una parte de su cuerpo, de la cual pueda disponer a voluntad. Cortar ese proceso natural por medio del aborto equivale a destruir una vida cuyo desarrollo es autónomo, continuo y progresivo. Por lo tanto su destrucción voluntaria constituye un crimen.

 

3.      La ley argentina, que establece las pautas básicas de convivencia entre los ciudadanos, fundamenta con claridad la defensa de la vida y considera al aborto un delito. Nuestro ordenamiento jurídico establece también las responsabilidades correspondientes.

 

4.      Los argumentos esgrimidos para legalizar el aborto reflejan los lineamientos neocolonialistas que algunos organismos internacionales intentan imponer a nuestro país y a toda América Latina. No podemos dejar de pensar en el célebre “Informe Kissinger”, que ya en la década de 1970 advertía sobre las “consecuencias del crecimiento mundial de la población para la seguridad de los Estados Unidos y sus intereses de ultramar”. Por lo demás, nuestro compromiso a favor de los derechos de la mujer no puede depender de acuerdos o recomendaciones que pretenden garantizar la práctica del aborto como un servicio público. A este propósito advertimos particularmente a nuestros legisladores sobre el peligro de dependencia cultural que entrañaría la inminente ratificación del Protocolo Facultativo de la CEDAW1.

 

Invitamos a todos a no dejarse engañar por argumentaciones y estadísticas nunca comprobadas que respaldan las tendencias abortistas. La muerte provocada no puede ser camino de solución para nuestros problemas.

 

Defendamos la vida, cuidemos la vida, apostemos siempre por la vida.

 

Buenos Aires, 15 de marzo de 2005.

140ª Reunión de la Comisión Permanente del Episcopado

 
1 CEDAW, “Comité sobre la eliminación de toda forma de discriminación contra la mujer” (...). “El Comité recomienda que el Estado garantice el acceso a los servicios de aborto en los hospitales públicos”  (recomendaciones en el informe anual de 1998 hechas a algunos de los países miembros).
 
(Enviado por la Oficina de Prensa de la Conferencia Episcopal Argentina - prensa@cea.org.ar)

PARA REFLEXIONAR

 

GRAMSCI

 

Ricardo Miguel Flores (*)

 

El lector que desconozca a Gramsci, después de leer el presente escrito reconocerá en el Perú, América latina y Europa, no pocas estrategias y logros marxistas. Y es que incluso a personas con un nivel de información apreciable y hasta con alguna especialidad humanística, se les ha escapado cómo el marxismo-leninismo -de suyo perverso- fue deviniendo hasta mutar en algo más destructivo y sutil, y por ello mismo, más difícil de detectar. Nos estamos refiriendo al gramscismo, filosofía que quizá es cada vez menos explícitamente mencionada en eventos, publicaciones y ambientes filosóficos especializados, pero que sin embargo, como haremos ver en el presente artículo, ha triunfado como pocas visiones filosóficas lo han hecho a lo largo de la historia, siendo su escasa notoriedad abierta, parte precisamente de su insidiosa victoria.

 

I. Preámbulo
 
Ante los ojos de muchos de nuestros contemporáneos, el marxismo es punto menos que una concepción del mundo derrotada, una filosofía periclitada o hasta un objeto de nostalgia en determinados casos [1]. En realidad ésto no hace totalmente justicia a la realidad, ya que a una visión que busque ahondar en el asunto, las cosas aparecen de un modo diverso y no tan expeditivo.
Analizaremos primero, en qué consistió justamente el cambio del leninismo al gramscismo, como especificación diversa sobrepuesta a la plataforma marxista. En segundo lugar consideraremos porqué se prefirió tácticamente, en particular para Occidente, al gramscismo como ariete filosófico-cultural disolvente; en tercero, cuál es la especificidad de su propuesta filosófica y cuáles son sus principales nexos con otras filosofías, dado su contexto italiano; en cuarto término, cuáles han sido las consecuencias socioculturales de su vigencia filosófica y política, y finalmente, en quinto, qué corolarios se deben extraer, a la luz de la filosofía realista a fin de contrarrestar la Revolución Cultural, cuyo diseño y arquitectura, fue la obra a la que consagró su vida Antonio Gramsci, pensador italiano nacido en Cerdeña (1891-1937).
Después de todo, como dice el Padre Alfredo Sáenz: "es quizás el suyo el único intento marxista de plantear globalmente y, según creo, con mucha inteligencia, la cuestión del tránsito hacia el socialismo en una sociedad de formación occidental" [2]. Añade el autor a renglón seguido que tanto los fenómenos del eurocomunismo y del ítalo -comunismo, son de hechura gramsciana, y que fueron delineados como estrategia para la conquista del poder por parte de los partidos comunistas en los países latinos.
Al no poder establecer una dictadura abierta en las naciones occidentales, se ha adoptado como veremos, una vía más larga, pero que pretende ser más efectiva, más sólida y afianzada: la dictadura mental, de la que han hablado algunos de sus críticos. El proceso y mecanismos de establecimiento de dicha dictadura será parte de lo tratado en el presente escrito.
 
II. De la revolución soviética a la revolución cultural. Heterodoxia de Gramsci
 
No es en manera alguna ocioso recordar cuáles eran las ideas de Lenin -y otros "maestros fundadores" del marxismo- respecto a cómo y bajo qué condiciones se habría de llevar a cabo el tránsito hacia la sociedad socialista.
En breve, Lenin postulaba la necesidad de llevar a cabo primero la revolución socialista en el terreno político-militar, instaurar a continuación la llamada "dictadura del proletariado", y a partir de la apropiación por parte de los comunistas de los "aparatos de Estado", como diría Althusser, realizar los cambios necesarios en materia ideológica y cultural.
En terminología marxista, para Lenin, había que transformar primero lo que Marx denominó en sus obras "infraestructura" (la economía), para de ahí proceder a modificar la "superestructura" (religión, derecho, ideología, cultura). Ello no obsta a la cuestión de que ciertamente el propio Lenin le había "enmendado la plana" a Marx al menos en un punto: para el pensador de Tréveris, la Revolución se habría de realizar primero en los países de industrialización más avanzada (en este caso, Inglaterra, Alemania, Francia, Bélgica) y no en las naciones predominantemente agrícolas; en cambio, para el pensador ruso, sí era posible que una nación agrícola atrasada como Rusia -que entonces iniciaba su industrialización- realizara "dadas las condiciones objetivas" su transformación revolucionaria.
Ante las dificultades persistentes en las naciones de Europa Occidental para llevar a cabo una revolución de carácter violento, los pensadores marxistas más lúcidos -destacadamente Gramsci- se abocaron a la tarea de diseñar una estrategia marxista para Occidente; en su caso, particularmente para la situación de Italia y, por extensión, para todos los países de cultura latino-católica.
Gramsci consideraba que mientras Italia fuese católica, toda tentativa revolucionaria estaba destinada al fracaso. Incluso el lanzar una revolución mediante la vía violenta podía involucrar el riesgo nada desdeñable de perder todo lo avanzado, de abortar toda la operación al presentarse un golpe de Estado y/o una dictadura militar.
Había que variar la estrategia. Mas, antes de proseguir, debemos introducir aquí una distinción conceptual gramsciana necesaria para entender de una manera adecuada los planteamientos de este autor. Se trata de la distinción entre "sociedad civil" y "sociedad política". Siguiendo libremente en este punto al P. Alfredo Sáenz, podemos decir que la primera habrá de consistir en el conjunto de organismos privados que corresponden a la función de hegemonía que el grupo dominante ejerce sobre toda la sociedad o el conjunto de organismos que crean un modo de pensar en el pueblo, le crean un "sentido común", o modo natural de sentir y pensar y que viene vehiculizado por instancias tales como la Iglesia, la Universidad, la escuela, los medios de comunicación, entre otros.[3]
Por su parte, la sociedad política viene a ser el conjunto de organismos que ejercen una función coercitiva y de dominio directo en el campo jurídico, político y militar. Fundamentalmente consiste en el Estado, que tiene por función "la tutela del orden público y el respeto de las leyes". El hecho es que para Lenin -todavía fiel a la concepción marxista de la sociedad civil- el primer objetivo sigue siendo la conquista del Estado, mientras que para Gramsci, la meta es la misma sociedad civil -conjunto de relaciones ideales y culturales-.
Hecha esta necesaria distinción, podemos a continuación abordar la cuestión de porqué para las naciones de Occidente -particularmente para las de raigambre latino-católica-, se hizo necesario para los marxistas elegir una táctica bien diversa a la que se siguió en la Rusia zarista.
 
III. Estrategia para Occidente
 
Gramsci pensaba que la clave de la permanencia de las religiones trascendentes o de la propia Iglesia Católica en el caso de buena parte de Occidente, es la profesión de una fe firme e inquebrantable, incluyendo la constante repetición de los mismos contenidos doctrinales. Todo ello colabora, junto con otras vertientes, a la constitución del ya mencionado "sentido común" [4]. Pues bien, según el gramscismo, nadie ha mostrado mayor eficacia que la Iglesia para crear un sentido común, con el singular añadido (esto era para él motivo de envidia y debía ser meta a alcanzar por el Partido Comunista Italiano), de que la Iglesia por siglos había logrado amalgamar en su seno tanto al pueblo analfabeto como a una élite intelectual propia. No habiendo permitido, hasta entonces, la escisión entre un pequeño grupo con características por así decir, gnósticas (como selecto grupo conocedor) y una masa con acceso únicamente a manifestaciones de religiosidad popular.
Para Gramsci, la gran falla de todas las filosofías inmanentistas [5], incluido el marxismo, ha sido el no haber acertado a unir en una misma creencia o "sentido común", a los intelectuales y al pueblo, a los doctrinarios y a los practicantes, a los expertos o "iniciados" y a los neófitos. Precisamente Gramsci se volcará a subsanar esa carencia, a través de sus deletéreos escritos, elaborados en las prisiones mussolinianas.
Gramsci estimaba que la revolución no habría de hacerse -ya lo hemos visto- modificando las relaciones económicas, esto es, estructurales. No, eso no habría de funcionar en Occidente. ¿De qué serviría una sociedad política marxista sobrepuesta a una sociedad civil férreamente cristiana? Ello conllevaría muchos riesgos, toda vez que el expediente de las armas y la represión no puede funcionar indefinidamente. Por ello, Gramsci postulaba iniciar cambiando la superestructura (religión, derecho, arte, ciencia, medios de comunicación) para que transformando la mentalidad (lo que Marx denominaba superestructura ideológica) de la sociedad civil, luego esta pudiera caer como fruta madura, y entonces sencillamente la sociedad civil asimilaría a la sociedad política, no habiendo ya contradicciones entre ambas.
Atendamos a un conocido autor español, profundo conocedor del pensamiento gramsciano: "¿Cómo hacerse con la sociedad civil, esa amalgama de ideas, creencias, aptitudes, aspiraciones? La respuesta de Gramsci pasa por una comprobación: la sociedad civil está "poblada" de elementos culturales: modos de pensar, de sentir, de situarse ante la vida, de leer, de divertirse… Se trata, por tanto, de conquistar la cultura para el marxismo, de organizar la cultura por medio de la captación de sus agentes, los intelectuales.[6].
De suerte tal que el punto central habría de consistir en lo que Gramsci denominaba "mutación del sentido común", uno de cuyos pivotes habría de ser precisamente el dominio y control de los medios de comunicación de masas, a través del desarrollo de toda una lucha cultural (Kulturkampf) contraria a la concepción trascendente de la vida.
Para el ilustre pensador italiano Augusto Del Noce, el gramscismo representa precisamente la culminación de todo el proceso secularista; "es un cierre total a cualquier trascendencia metafísica y religiosa, hasta el punto de poder decir que, para Gramsci, la misma revolución comunista no es sino un momento de una más amplia "reforma intelectual y moral" enderezada a la realización de la plenitud del secularismo" [7].
 
IV. Algunas consecuencias socioculturales de la vigencia fáctica del gramscismo
 
No se le escapará al lector avezado que muchos de los afanes y previsiones de este político y filósofo sardo, se han ido materializando en forma tal, que hoy son elementos que forman parte ya de la atmósfera común que respiramos. Hay una inocultable hegemonía secularista que satura la mentalidad de grandes segmentos de la sociedad actual -más allá de matices y variantes por países, regiones y ciudades- y va posibilitando, de día en día, que lo que antes era visto como inaceptable, negativo o incluso aberrante, se mire como "normal", positivo y hasta encomiable, en más de una ocasión.
Veamos algunos ejemplos fácilmente constatables: Gramsci postulaba que de la única realidad que se puede (y se debe) hablar, es la de "aquí abajo" (cierre inmanentista total), que los escritores y los pensadores secularistas debían hegemonizar los medios masivos de comunicación (basta encender el televisor, escuchar ciertos programas de radio o asomarse a cualquier kiosko), que había que acabar con el prestigio de autores, instituciones, medios de comunicación o editoriales fieles a los valores de la tradición y por ende, opuestos a los designios de secularistas, laicistas y "modernizantes".
Incluso previó Gramsci la defección de numerosos "católicos" que, deslumbrados por la utopía secularista, habrían de aceptar las diversas formas de "compromiso histórico". El agudo intelectual italiano sabía bien que, se obtenían mayores ganancias por estas vías graduales, de lenta pero sostenida transformación de la mentalidad que por la vía de una persecución abierta. Toda una hábil guerra de posición estratégicamente concebida y ejecutada. Y muy mal entendida y enfrentada por quienes estarían obligados a hacerlo.
Parecería que vivimos en un mundo diseñado por (y a la medida de) Gramsci: se han invertido las valoraciones morales y políticas, se busca desjerarquizar todo lo valioso, se exalta todo lo que sea o implique "horizontalismo", se "deconstruye" el sano pensamiento filosófico y teológico, de forma tal que queda "pulverizado" en una multitud de nuevas ideologías y "filosofías" cuyo sólo empeño es "desmitificar", "secularizar", "desacralizar".
Seguramente se complacería -y mucho- Antonio Gramsci al ver en pleno proceso de realización (actualización, diría Gentile) algo que alguna vez "profetizó": el fin de la religión tendría que ocurrir por "suicidio", al diluirse los límites de la Cristiandad con respecto al mundo moderno. Mientras unos sueñan con que lo que está acaeciendo es una "cristianización del mundo", lo que en realidad se está dando es justamente lo contrario: segmentos considerables de "cristianos" se mundanizan, adoptando los parámetros y criterios propios de una mentalidad totalmente inserta en una cosmovisión intramundana y secularista. Aunque no siempre se niega explícitamente, viven como si el mundo trascendente no existiera, como si todo empezara y terminara "aquí abajo".
El programa era (y es) bien claro: "lograr el desprestigio de la clase hegemónica, de la Iglesia, del ejército, de los intelectuales, de los profesores, etc. Habrá incluso que… enarbolar las banderas de las libertades burguesas, de la democracia, como brechas para penetrar en la sociedad civil. Habrá que presentarse maquiavélicamente como defensor de esas libertades democráticas, pero sabiendo muy bien que se las considera tan solo como un instrumento para la marxistización general del sentido común del pueblo" [8].
Otro lamentable hecho fácilmente constatable en diversos ambientes culturales de Occidente, sobre todo del latino y latinoamericano, es lo que se ha dado en llamar la "traición de los intelectuales". Esto se ha ido logrando por diferentes vías, ya sea mediante favores, concesión de prebendas, canonjías y halagos de todo tipo, o bien, mediante la táctica opuesta, que es la seguida con los intelectuales y profesores que no se doblegan ante estas formas de cooptación; para ellos están la presión, el chantaje, la amenaza y el boicot cuando no de plano, el desprestigio, la calumnia y la difamación.
Y es que en la estrategia gramscista el quebrantar de un modo u otro al intelectual opositor es fundamental: oigamos de nuevo al Padre Sáenz: "Gramsci considera que se ha ganado una gran batalla cuando se logra la defección de un intelectual, cuando se conquista a un teólogo traidor, un militar traidor, un profesor traidor, traidor a su cosmovisión . . . No será necesario que estos "convertidos" se declaren marxistas; lo importante es que ya no son enemigos, son potables" para la nueva cosmovisión. De ahí la importancia de ganarse a los intelectuales tradicionales, a los que, aparentemente colocados por encima de la política, influyen decisivamente en la propagación de las ideas, ya que cada intelectual (profesor, periodista o sacerdote) arrastra tras de sí a un número considerable de prosélitos" [9].
El que en la mentalidad predominante de nuestros días prevalezca a nivel popular el "da igual cualquier religión", "todo es según como tú lo veas", "haz lo que quieras con tal de que seas auténtico", "ahora ya todo está permitido", y a nivel filosófico el "no hay naturaleza (humana) sino historia", "yo me doy mi propia esencia", "no hay ser, sino tan sólo devenir, o incluso, devenires", "no hay verdad, todo se reduce a multiplicidad(es)", "no hay escritor, sólo texto", "no hay sujeto, sino estructuras epistémicas", y otras sandeces y disparates por el estilo (el catálogo es inagotable), quiere decir que un gramscismo camuflado, en invisible alianza (deliberada o no) con el movimiento New Age y otras inefables adherencias, se sigue imponiendo en toda la línea, más allá de las cada vez más escasas menciones públicas de este autor, tanto por parte de quienes lo apoyan como por parte de sus detractores.
 
V. Algunas conclusiones desde el pensar realista
 
A estas alturas, cualquier lector atento y medianamente enterado de la situación prevaleciente en el mundo actual habrá ya ido sacando algunas consecuencias lógicamente desprendibles de cuanto llevamos dicho.
Aquí sólo destacaremos algunas que nos han parecido relevantes en relación al desarrollo de una batalla cultural que la filosofía realista debe presentar en función del restablecimiento de la vigencia social, primero del sentido común (ahora sí en la acepción propia del tomismo) -que ya no parece estar tan bien repartido como en tiempos de Descartes-, y en segundo término, de sus propios contenidos.
Lo primero a destacar es que si bien en sus variantes leninistas, trotskistas y otras, el marxismo luce seriamente averiado y sin muchos visos de restablecer su anterior influencia o en casos, hegemonía, por otro lado, en su versión gramsciana no sólo está fuerte y vigente, sino incluso, no lejos de conseguir su acariciado triunfo, al imponer su hegemonía en las sociedades occidentales y hasta en sectores del mundo oriental. Hegemonía ciertamente "silenciosa", ya que, prácticamente, nadie habla de Gramsci. (De ocurrir lo contrario, habría más gente prevenida).
En segundo término, hay que percatarse de que a través del control generalizado (felizmente hay excepciones) de los medios masivos de comunicación, -y de las agencias y mecanismos que los proveen de programas, publicidad, información y elementos de diversa índole-, es que se ha ido logrando la hegemonía en la sociedad civil (no olvidemos la diferencia entre hegemonía y dominio), saturando el "imaginario colectivo" o sentido común de sólo intereses y contenidos relativos a "este mundo", de forma tal que toda referencia a lo trascendente queda excluida o, en el mejor de los casos, arrinconada.
Un tercer punto sería descartar la ingenua (por decirlo suavemente) posición de quienes piensan que es compatible, y hasta deseable (?) el profesar juntas una cosmovisión cristiana y realista abierta a la metafísica y esta versión del marxismo supuestamente "deslavada", "soft", "democrática", etc., que sería el gramscismo. Ya hemos visto que es justamente todo lo contrario: es la modalidad más insidiosa, aviesa, sutil y engañosa no sólo del marxismo, sino de todo el pensar secularista, inmanentista y horizontalista presente en la Filosofía contemporánea, representando incluso su culminación, en cierto modo su forma más acabada, más allá de los Nietzsche, Foucault, Derrida, Vattimo, Lyotard, Rorty, Lipovetsky, Baudrillard, Luhmann, etc.
El cuarto aspecto a destacar es que el gramscismo representa el más agresivo, cáustico y disolvente ataque contra toda forma de religión trascendente, y en particular contra el catolicismo. Mucha de la descristianización actual obedece en buena parte a la acción destructiva y semioculta de los "intelectuales orgánicos" a la Gramsci, estratégicamente situados, cuya acción toda se encuentra encaminada a la "mutación del sentido común" teísta y cristiano a fin de que devenga su opuesto.
Ello implica su proyecto de "descomposición interna del catolicismo", de "hacer saltar la Iglesia desde dentro" y de liquidar totalmente el "antiguo concepto del mundo" ínsito en la cultura cristiano-católica.
Finalmente, hay que señalar que todo intelectual o pensador consecuente que se adhiere a la cosmovisión cristiana, y por ende, acepta los principios metafísicos y epistemológicos de la filosofía realista, debe ser consciente de que pocas cosas contribuyen tanto al avance del secularismo como la defección de teólogos, profesores, pensadores, periodistas o escritores. Por lo cual habrá que pensar en congruencia con los principios que se dice profesar pero, no menos importante, también habrá que llevar una vida coherente que no desvincule e incomunique las distintas dimensiones de la vida humana. "Quien no vive como piensa, acabará pensando como vive".
 
(*) El Dr. Ricardo Miguel Flores es profesor de Filosofía.
 
Notas
[1] Llama la atención cómo, existen personas que no habiendo jamás profesado simpatías por el marxismo, se dedican a coleccionar todo tipo de "souvenirs" de la desaparecida Unión Soviética.
[2] Alfredo Sáenz, S.J., Antonio Gramsci y la Revolución Cultural. Editorial APC, Guadalajara, Jalisco, México; 2001 6. P. 10.
[3] Marx por su parte, entendía por sociedad civil, un complejo de relaciones materiales y económicas; por lo tanto, la remitía a la (infra) estructura.
[4] Aquí por "sentido común" no se entiende la noción clásica que consiste en el sentido que se deriva del conocimiento innato de los primeros principios, sino "como el modo común de pensar, el común sentir de la gente, que históricamente prevalece entre los miembros de la sociedad" (P. Alfredo Sáenz, íbid., p. 25).
[5] Sumariamente, negadoras de la trascendencia, de cualquier "más-allá".
[6] Rafael Gómez Pérez en la Introducción al libro de Augusto del Noce: Italia y el eurocomunismo: una estrategia para Occidente. Ensayos Aldaba. Madrid 1977. P. 18.
[7] Augusto del Noce, Italia y el eurocomunismo; una estrategia para Occidente. Ediciones Aldaba, Madrid 1977. P. 45.
[8] P. Alfredo Sáenz, S.J., op. cit., p. 43.
[9] Íbid., p. 44
 
 


 
EL VATICANO CENSURA EL LIBRO "EL CÓDIGO DA VINCI"
 
El Vaticano rompió este martes el silencio sobre uno de los libros más vendidos en el mundo, "El código Da Vinci" del estadounidense Dan Brown, y pidió que "no se compre ni se lea"
 
El Vaticano rompió este martes el silencio sobre uno de los libros más vendidos en el mundo, "El código Da Vinci" del estadounidense Dan Brown, y pidió que "no se compre ni se lea".
"No lean ni compren El Código Da Vinci", pidió el influyente y papable cardenal Tarcisio Bertone, arzobispo de Génova, en declaraciones a Radio Vaticano.
El libro, primero en la lista de los más vendidos con 20 millones de ejemplares, fue calificado como "un castillo de mentiras" por el purpurado, quien considera que está lleno de imprecisiones históricas.
"No se puede escribir una novela que deforma los hechos históricos, maldiciendo o difamando personajes que deben su prestigio y su fama justamente a la historia de la Iglesia, de la humanidad", afirmó Bertone.
El cardenal, que organizó para el miércoles una conferencia en Génova (norte) sobre las inexactitudes del libro, fue miembro de la Congregación de la Doctrina de la Fe, encargada de defender la ortodoxia.
"Comenzó ya a circular en las escuelas como un nuevo modelo, lo quieren leer para entender la dinámica de la historia y todas las manipulaciones que la Iglesia ha cometido", afirmó indignado Bertone.
El purpurado sostiene que existe una suerte de estrategia mundial para "divulgar en el mundo ese castillo de mentiras", dijo.
El libro, publicado por el escritor estadounidense en el año 2003, y que inspiró un filme que saldrá el próximo año, narra las investigaciones de su héroe, el profesor y experto en simbología Robert Langdon para descubrir un enigma criminal.
(AFP)

http://www.observa.com.uy/Osecciones/vida/nota.aspx?id=30050&id2=7B7D64CF-AE01-4284-B2E4-5C25E813E974


LUZ Y TINIEBLAS

Néstor Martínez

 

El demonio es, según Nuestro Señor Jesucristo, homicida desde el principio (Jn. 8, 44). El odio a Dios lo vuelca también sobre la imagen de Dios, el ser humano. En el primer relato de la Creación en el libro del Génesis, dice que Dios creó al hombre a su imagen, varón y mujer. Y les dio el mandato de crecer y multiplicarse (Gn. 1, 27-28). La dimensión sexual y familiar del ser humano está estrechamente relacionada con su ser a imagen de Dios. El vocabulario familiar entra en la revelación del misterio central de nuestra fe: el misterio de la Santísima Trinidad, el misterio del ser y la vida mismos de Dios. Dios es Padre y es Hijo. Y nuestra vocación cristiana consiste en ser hechos hijos de Dios, como dice en el prólogo del Evangelio de San Juan. (Jn. 1, 12).

A la luz de la Revelación comprendemos que la familia no es solamente una dimensión natural del ser humano. Tiene un significado sobrenatural, y no como algo ornamental, sino que en un universo que ha sido creado por Cristo y para Cristo (Col. 1, 16), lo natural se ordena a lo sobrenatural. De algún modo podemos decir que si, de hecho, el ser humano está llamado a crecer y desarrollarse en el seno de una familia, es porque Dios mismo es Padre, Hijo y Espíritu Santo, y porque el plan eterno de Dios ha sido desde siempre “hacer que todo tenga a Cristo por Cabeza, lo que está en el cielo y lo que está en la tierra.” (Ef. 1, 10), para que todos nosotros seamos hijos de ese Padre, de quien, según San Pablo, toma nombre toda familia en el cielo y en la tierra (Ef. 3, 14).

Si el Señor en el Evangelio relativiza a veces los vínculos familiares de carne y sangre (“el que ama a su padre o a su madre más que mí, no es digno de mí”; Mt. 10, 37) es porque absolutiza el nuevo vínculo familiar que Él viene a establecer entre Dios y los hombres a precio de su propia Sangre. Y desde este nuevo vínculo familiar sobrenatural, divino, consagra también la unión del hombre y la mujer por la que se trasmite la vida humana, haciéndola imagen de su propia unión con la Iglesia (Ef. 5, 32).

Se comprende entonces que el odio demoníaco se dirija en forma especial a la familia humana, y dentro de ella, además, a los niños. Por lo mismo se entiende la preferencia de Jesús por los niños: “dejen que los niños vengan a mí” (Mt. 19, 14), y muchos de los curados milagrosamente en los Evangelios son niños cuyos padres o madres han acudido suplicantes al Señor (ej.: Mc. 5, 21ss; 7, 24ss).  El niño es el hijo, es una imagen de lo que todos estamos llamados a ser, hijos de Dios, es una imagen del mismo Cristo, que es el Hijo hecho hombre.

El odio de Satanás al hombre y especialmente al niño se manifiesta ejemplarmente en la matanza de los inocentes realizada por Herodes, tratando de asesinar a Jesús niño (Mt. 2, 16). Porque el significado profundo de este hecho lo vemos en el Apocalipsis: el dragón acechando a los pies de la Mujer, para devorar a su Hijo en cuanto nazca (Ap. 12).  

Detrás del perseguidor y el asesino humano de Cristo y de los cristianos está siempre el Enemigo del hombre, porque es enemigo de Dios. El dragón, rabioso por no poder haber muerto al Hijo de la Mujer, se fue a hacer la guerra al resto de sus hijos, los que guardan los mandamientos de Dios y mantienen el testimonio de Jesús (Ap. 12, 17). Pero está también detrás de la matanza de seres humanos inocentes, y detrás de todo aquello que contribuya a destruir, degradar, envilecer, pervertir y destrozar a la naturaleza humana.

Veamos el panorama de nuestro mundo de hoy: aborto y eutanasia legalizados, anticoncepción,  producción de embriones humanos para ser muertos y usados con fines científicos, medicinales, eugenésicos, etc., disociación entre la sexualidad, el amor y la procreación, divorcio, aceptación generalizada de las relaciones “prematrimoniales”, extensión del concubinato, defensa y justificación de la homosexualidad y de los “matrimonios” homosexuales, pornografía cada vez más al alcance de los más jóvenes, “ideología del género” que niega la base misma natural de la diferencia de  sexos, del matrimonio y de la familia, y que revela así su inspiración profunda antitrinitaria, anticristiana, antidivina. Y la lista sigue.

¿No hay en el corazón mismo de nuestra cultura actual un odio profundo al hombre, a la naturaleza humana, a la familia? ¿No revelan todas estas prácticas una especie de espíritu suicida que el Adversario ha logrado insuflar en las mentes y los corazones de nuestros contemporáneos?

¿Dónde puede estar el remedio? ¿Dónde, sino en Jesucristo, Camino, Verdad y Vida? ¿Qué otra cosa sino la Cruz de Cristo puede salvar a la humanidad de hoy? ¿Cuál puede ser la misión de la Iglesia hoy día, sino la de siempre, anunciar que sólo Jesús es el Salvador, que sólo en Él debemos tener puesta la esperanza? ¿Cuándo ha sido más necesaria que hoy la misión específica de la Iglesia, que es anunciar y hacer presente el Evangelio de Jesucristo muerto y resucitado?

“Sin mí, nada pueden hacer” (Jn. 15, 5). Sin la gracia de Dios por Jesucristo, de nada valen la inteligencia, la voluntad, la fuerza, el empeño, el compromiso del hombre, ni sus ideales, anhelos y esperanza de justicia. Todo eso tiene que pasar por la Cruz de Cristo para poder realmente servir a la felicidad humana. Nuestra época es un testimonio elocuentísimo de para qué sirven la ciencia, la ética, el progreso, la búsqueda misma de la justicia, cuando están apartadas de la fuente de la vida y la gracia de Dios.  Han terminado por convertir el mundo en un gran matadero legal de seres humanos y en una especie de inmenso prostíbulo escenario de las más repugnantes perversiones.

“Hagan lo que Él les diga” (Jn. 2, 5). Necesariamente tenemos que volver los ojos y el corazón a la Madre del Señor, Madre de la Iglesia, y Madre nuestra. Madre de la Vida, intercede por nosotros, en esta hora aciaga de lucha contra la cultura de la muerte. Tú que al pie de la Cruz viste morir a Aquél que era la Esperanza, y conservaste la Fe, ruega por nosotros, para que experimentemos  en nosotros mismos la fuerza de la Resurrección de tu Hijo, que vive y reina con el Padre y el Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén. 


PARA SONREIR

 
JA JA
 
Va un señor manejando a 160 Km por hora y lo para el inspector del tránsito y le pregunta:
¿Cuál es su nombre?
Y le contesta:
Ja ja y me río.
El inspector molesto le dice:
No se ría, sino me dice su nombre lo llevo detenido.
Y le dice:
Ja ja y me río.
El inspector lo lleva detenido y lee la licencia de conducir que decía:
Jaime Río, tartamudo.
www.chistes.com
 

CORREO DEL LECTOR

----- Original Message -----
From: Enrique y Cecilia
To: Asociación Vivir en Familia
Sent: Tuesday, March 15, 2005 7:48 AM
Subject: Re: Vivir en Familia - N° 03/05

Leí el sentido testimonio de esa señora de Colón, que agradece lo que hicieron por su hijito prematuro en el Hopital de Tacuarembó. Hasta aquí todo bien y es justo reconocer lo bueno que hace quien sea, pero por eso mismo me siento en el deber de aclarar que la referida Casa de Hospitalidad que tan bien acogió a estos padres y a todo el que tiene familiares en CTI del hospital, NO PERTENECE AL HOSPITAL, sino a la Iglesia Católica y es atendida en forma honoraria por una comisión de señoras y el padre Juan Costa de pastoral de la salud. Fue un proyecto largamente soñado y acariciado por la Iglesia local que por fin con la ayuda de muchos beneficios y donaciones se hizo realidad.
Quería evacuar este error pues parece ser moneda corriente que se use esta Casa de hospitalidad para aumentar el prestigio del Hospital cuando en realidad éste bien puede brillar con luz própia y dar al César lo que es del César.
En esta casa fue que recibimos a Martha Benvenutto cuando vino a plantearnos lo de las Madrinas.
Hecha la aclaración, saludos cariñosos y un espero que hasta pronto.
Cecilia Formoso de de Mattos. 

----- Original Message -----
Sent: Thursday, March 10, 2005 8:44 AM
Subject: suscripcion

Muy buenos dias:
Es mi deseo suscribirme a la revista Vivir en Familia, un amigo que la resive ya hace vario tiempo me le estaba mandando y realmente me encanta me resulta muy interesante. Mi nombre es Martin, tengo 25 años, soy de Argentina. Muchas Gracias y espero que puedan cumplir con mi deseo de resivir esta hermosa revista.

----- Original Message -----
From: Magdalena Subercaseaux
Sent: Thursday, March 03, 2005 3:01 PM
Subject: Magdalena Subercaseaux. Revista Hacer Familia. Santiago de Chile
 
Desearía suscribirme para recibir la revista virtual Asociación Vivir en Familia. 

----- Original Message -----
From: María Noel
Sent: Wednesday, March 02, 2005 9:47 AM
Subject: Subcripción a la revista...

Me comunico por mail, porque me gustaría recibir la revista vía mail.
Desde ya muchas gracias.
Saludos
María Noel

----- Original Message -----
From: "Claudio Rodriguez"
Sent: Wednesday, March 02, 2005 9:30 AM
Subject: Suscripción a la revista...

Buenas, me comunico con ustedes, porque quisiera suscribirme a la revsita
que lleva via mail.
Desde ya muchas gracias.
Saludos
María Noel
A/S Claudio Rodriguez

Visite "Fe y Razón", sitio web dirigido por católicos uruguayos: www.feyrazon.org
"Fe y Razón" es un sitio dedicado a tratar temas de religión y filosofía desde una perspectiva católica y a difundir el conocimiento de las vidas y obras de grandes pensadores cristianos.
En él Ud. tendrá la oportunidad de informarse y dialogar acerca de la relación entre la fe cristiana y católica y la razón humana.

Otros sitios web recomendados:

http://www.iespana.es/revista-arbil/; www.almudi.org; www.arvo.net; www.catholic.net; www.encuentra.com; www.ecologia-social.org/www.hazteoir.org; http://www.ivaf.orgwww.mujernueva.org; www.piensaunpoco.com; www.ulia.org


 
Vivir en Familia es una publicación que se distribuye en forma gratuita por correo electrónico. Sus objetivos son:
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