Revista virtual de la
 Asociación
Vivir en Familia

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 Montevideo - Uruguay


Publicación No. 7/01

Vivir en Familia es una publicación distribuida en forma gratuita por correo electrónico.
Sus destinatarios principales son; jóvenes,  padres de familia, educadores y profesionales
Sus temas principales son: Evangelización y formación para la familia 
                                          La defensa de la vida humana desde la concepción natural hasta        
                                          la muerte natural. 
Integran la Directiva de la Asociación: Lic. Marta Grego, Ing. Agr. Alvaro Fernandez, Sra. Magdalena Olaso y Arq. Alfredo Vaeza

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EDITORIAL

 
EL PAMPERO EN LAS AULAS
 
Cuando el cielo uruguayo se cubre de nubes negras y amenazantes, cuando la lluvia empaña los días de los que viven en las ciudades y retrasa las labores de quienes trabajan en el campo, todos sabemos que tarde o temprano, vendrá el Pampero, viento fresco y fuerte que barre la tormenta y despeja el horizonte. Luego, el sol, que siempre estuvo ahí aunque nadie lo viera, vuelve a brillar
 
La verdad, como el sol, siempre está allí, aunque nos cueste verla. Y aunque ciertas ideologías hayan oscurecido el horizonte de la educación y la cultura uruguayas durante varias décadas, se acaba de levantar el Pampero en las aulas de la Patria.
 
El debate en torno a la laicidad -o mejor dicho, en torno al laicismo- está sobre la mesa. Quienes se aferran al pensamiento decimonónico de José Pedro Varela -que grandes virtudes tuvo en su época-, no parecen percibir que los tiempos cambian, y que se necesitan transformaciones radicales en el modo de concebir la educación que brinda el Estado. Si en la segunda mitad del siglo XIX, Varela hizo un gran aporte al popularizar la enseñanza oficial, que desde ese entonces es "laica, obligatoria y gratuita", el gran reto de hoy es la humanización de la enseñanza popular.
 
Los conocimientos técnicos y utilitarios, las nociones de matemáticas, gramática, geografía, física, química, biología, etc., son sin duda de un gran valor práctico. Las humanidades, por su parte, tan necesarias en un mundo herido por el materialismo, ayudan a dar otra dimensión al pensamiento de los jóvenes. A través de la historia, la literatura, la música y la filosofía, entre otras, es posible educar en valores, muy buenos y positivos, por cierto. Pero aún así, el pensamiento sigue siendo plano, pues le falta la tercera dimensión, que es, ni más ni menos, la dimensión trascendente, aquella que sólo brinda la religión.
 
He aquí el gran debate. Los laicistas del siglo XXI -ateos o agnósticos-, rechazan de plano la idea de brindar enseñanza religiosa en centros educativos oficiales, con el débil argumento de que Varela no lo preveía en su programa. Si se les dice que Varela lo preveía, dicen que era para que le aprobaran su programa. En fin, que son más varelianos que Varela. Está muy bien respetar a Varela y destacar su aporte; pero algo muy distinto es endiosarlo; o interpretar su intención de manera que cuadre con la ideología que se defiende. 
 
Si los programas educativos actuales tienen valor dogmático, si deben cumplirse y respetarse "religiosamente", sin cuestionarlos nunca -ponerlos en tela de juicio es el mayor de los "pecados"-, estaríamos ante la paradoja de un laicismo que no acepta la enseñanza de otras religiones, porque aparentemente, teme que le quiten adeptos a su "religión" -en la cual, dicho sea de paso, tienen mucha "fe"-. Y a eso, le llaman ¡tolerancia!. 
 
Lo triste del caso es que hoy en día, un matrimonio de muy escasos recursos y fiel a su religión -cristiana, judía o islámica-, no puede esperar que sus hijos reciban formación religiosa acorde con sus ideales en un local de enseñanza estatal. Mientras esto sucede, los índices de delincuencia y marginalidad en un número creciente de jóvenes carentes de valores, se vuelven alarmantes. Aprendamos de lo que nos sucedió con la aftosa, y no esperemos al estallido del mal para tomar medidas. Por el bien de los padres y por el bien de los jóvenes. Más aún: por el derecho que tienen los padres a elegir libremente la educación de sus hijos, y por el derecho de los hijos a recibir una educación acorde a los valores que les enseñan sus padres. 
 
Los padres tienen el deber irrenunciable de ser los principales educadores de sus hijos; por dicha razón, deben incrementar significativamente su participación en la toma de decisiones de todos los centros de enseñanza públicos o privados del país. No exageramos al decir que los padres, deben ser los principales protagonistas en la educación de sus hijos, mientras los maestros, deben asumir el rol de ayudantes especializados. ¿Por qué tanta insistencia en este punto? Porque los valores, los transmiten en primer lugar, los padres. Por otra parte, un sistema educativo que pretenda tomar sobre sí el peso de la formación integral de la persona, falla por su base, al no tener en cuenta que el ámbito natural en el que debería crecer y desarrollarse todo ser humano, es la familia. 
 
En la actualidad, es prácticamente imposible para los padres con escasos recursos, encontrar centros educativos públicos que fomenten su participación activa en la enseñanza de los hijos, o que enseñen valores más trascendentes que el pluralismo y la tolerancia -como por ejemplo, el bien y la verdad-. En el ámbito privado, en cambio, existen instituciones que brindan estas posibilidades. Por tanto, es de capital importancia crear las condiciones necesarias para que todos los padres, empezando por los más humildes, puedan elegir libremente el tipo de enseñanza que quieren para sus hijos. Si quieren un colegio privado donde se enseñen valores religiosos similares a los que procuran transmitir en el hogar familiar, la solución del baucher escolar puede ser muy útil.  Pero es una entre miles de propuestas posibles; todas deberían ser tenidas en cuenta por los legisladores de la Nación; pues además de la enseñanza en valores -necesarios para la convivencia humana-, se podrían liberar plazas en centros educativos públicos donde la población escolar es  con frecuencia excesiva. Al mismo tiempo, sería posible racionalizar el uso de locales escolares y la población docente, con la consiguiente adecuación de los costos fijos de funcionamiento a la demanda de educación pública.
 
Son muchos los que se han ido convenciendo, con el correr de los años, de que la enseñanza uruguaya necesita transformaciones profundas. Quienes hoy se oponen a la enseñanza en valores complementarios a los "varelianos" en los centros educativos estatales, se opusieron hace casi veinte años, a la creación de la Universidad Católica, que terminó con la hegemonía secular de la Universidad de la República. Luego, se opusieron a que hubiera otras universidades privadas, y hoy... hay tres universidades más, aparte de la Católica. Las transformaciones que comenzaron en la enseñanza en la década de los ochenta, continuarán, inexorablemente, su camino. Somos naturalmente optimistas; pero en este caso, lo somos doblemente, porque no estamos teorizando: si fue posible en los últimos años realizar cambios positivos en la educación terciaria, es posible lograrlos en primaria y secundaria.
 
Si el Pampero sigue soplando en las aulas con la misma fuerza, las ideas que oscurecían el horizonte cultural de nuestro pueblo, se despejarán. Los valores humanos y los valores trascendentes, volverán a ser tenidos en cuenta en la educación. Y la verdad, como el sol, terminará iluminando a todos los orientales.
 
AVE FAMILIA
 

FAMILIA Y MATRIMONIO

 
UN ATENTADO CONTRA EL AMOR

Recuerdo la primera vez que oí hablar en este sentido. Era a un hombre muy de Dios y, por lo mismo, profundísimamente conocedor del corazón y del amor humanos: el Beato Josemaría Escrivá, Fundador del Opus Dei. Solía él emplear una expresión cargada de enormes resonancias: «cegar las fuentes de la vida.» Y así, por ejemplo, dejó escrito, en perfecta consonancia con cuanto pretendemos expresar: «Cegar las fuentes de la vida es un crimen contra los dones que Dios ha concedido a la humanidad, y una manifestación de que es el egoísmo y no el amor lo que inspira la conducta. Entonces todo se enturbia, porque los cónyuges llegan a contemplarse como cómplices: y se producen disensiones que, continuando en esa línea, son casi siempre insanables.» Evidentemente, no se trataba de una voz aislada. Recogía el sentir común del Magisterio católico de todos los tiempos, particularmente explícito --por la especial importancia concedida al problema-- en el momento presente. Atendamos sólo, como botón de muestra, a dos testimonios de excepción: Pablo VI y Juan Pablo II. Toda la Encíclica Humanae vitae, verdadera Carta Magna del Magisterio eclesiástico en lo que concierne a nuestro tema, apunta a subrayar el estrechísimo vinculo que liga el uso ordenado de la sexualidad al crecimiento del amor entre los esposos. Así lo expresa uno de los textos más citados del documento de Pablo VI, el que alude a «la inseparable conexión que Dios ha querido, y que el hombre no debe romper por iniciativa propia, entre los dos significados del acto conyugal: el significado unitivo y el significado procreador.  Basta considerar que el efecto más propio del amor auténtico es la unión entre quienes se quieren, por un lado, y, por otro, que el uso de anticonceptivos elimina la posible procreación de las relaciones conyugales, para ver hasta qué punto el empleo de contraceptivos, por impedir la auténtica y completa unión personal, se opone también al desarrollo del amor entre los esposos. Es lo que afirma, categóricamente, Juan Pablo II, en una frase que no dudo en calificar de lapidaria: «La contracepción contradice la verdad del amor conyugal» ¿Cabe expresarlo de forma más neta?

La fuerza de los hechos

Pero es probable que el ciudadano «adulto» de nuestros días rechace, por insuficientes, los argumentos de autoridad. El hombre contemporáneo pide datos, pruebas y, si es posible, estadísticas. ¿Podemos procurárselos? Pienso que sí. El núcleo de la comprobación «experimental» de cuanto venimos diciendo nos lo ofrece, en Relato de una madre, Victoria Gillick: «A lo largo de los últimos años, escribe,en el tiempo en que más y más parejas han estado usando continuamente la contracepción, el número de divorcios ha crecido como la espuma.» Más adelante, recuerda las palabras de Pablo VI, «cuando advertía que el fácil control de los nacimientos fomentaría la infidelidad matrimonial, el indiferentismo de los hombres y su agresividad sexual». Y agrega: «nos guste o no, ahí está el hecho de que la 'infidelidad matrimonial' y 'la conducta irracional' son los dos motivos citados con más frecuencia en las causas de divorcio en estos años. En 1986, por ejemplo, casi la mitad de los divorcios fueron concedidos por el primer motivo, con 27.000 maridos adúlteros y 19.000 mujeres adúlteras; mientras que la otra mitad de los divorcios fueron concedidos a 57.000 esposas a causa del comportamiento irracional de los maridos.»  

«¿No es muy posible --prosigue nuestra autora-- que haya alguna relación directa o indirecta entre la contracepción continua y el derrumbamiento del matrimonio? Después de todo, se ha observado un aumento rápido de los conflictos matrimonial es todos aquellos sitios donde se ha introducido la contracepción a gran escala, aún en los países en los que el divorcio no está legalizado. En un libro excelente y lleno de detalles, publicado en 1985 y titulado La píldora amarga, la Doctora Ellen Grant señala que un estudio de 1974 del Real Colegio de Médicos Generales había encontrado ya que el divorcio era dos veces más frecuente entre las usuarias de la píldora.»

Victoria Gillick reconoce que el espectacular aumento de divorcios en las últimas décadas --prueba fehaciente de la actual infelicidad de tantos cónyuges-- responde también a causas distintas de la contracepción: una legislación más permisiva respecto a la disolución del vínculo, el descrédito de la institución matrimonial o, incluso, la misma mentalidad consumista, que tiende a desechar «lo usado».Todo ello es evidente. Pero en absoluto disminuye la fuerza de las correlaciones comprobadas que antes anunciábamos, y que podrían resumirse así: a mayor uso de medios anticonceptivos, automático incremento de conflictos, infidelidades, violencia y separaciones. Esos son --repito-- hechos, verificables y compulsados. Esto es lo que ha ocurrido, en Occidente, con la difusión de las prácticas anticonceptivas. ¿Tenía necesariamente que suceder?

Odio a la vida

La gravedad de las costumbres contraceptivas, su inevitable incidencia sobre el amor y la felicidad conyugales, comienzan a ponerse de manifiesto cuando se advierte lo que esas prácticas llevan consigo de odio o --si se prefiere, pues viene a ser lo mismo- de rechazo de la vida.  

Amor y odio, por tanto. Recogiendo ideas que se remontan al menos hasta Aristóteles, Josef Pieper ha caracterizado al amor, en su naturaleza más íntima,como re-creación, como aprobación o confirmación del ser de lo amado. En efecto, el sentir de la persona realmente enamorada podría resumirse en expresiones como las que siguen: «es maravilloso que existas»; ((yo quiero, con todas las fuerzas de mi alma, que tú existas»; «!Qué alegría que hayas sido creado!».

Amar es, por consiguiente, corroborar en el ser, en la existencia; desear, de la manera más radical y eficaz posible, la vida. Por eso la apertura a los hijos  constituye la máxima manifestación de amor conyugal. ¿Y la contracepción? En su misma esencia, la contracepción es odio, repudio cardinal, oposición al vivir.

Quienes recurren a los métodos anticonceptivos lo hacen, justamente, para evitar que una nueva persona --el hijo «no deseado»-- venga a la existencia. Es cierto, como veremos, que el ejercicio anticonceptivo mancilla gravemente la índole sagrada de las relaciones sexuales de los cónyuges. Pero no lo es menos que la ilicitud de la anticoncepción deriva también --y quizá prioritariamente- de su intrínseca oposición a la vida. Desde este punto de vista, la tradición católica, al menos desde el siglo XIII, ha establecido una estricta semejanza entre la contracepción, en cualquiera de sus modos, y el homicidio, la eliminación intencionada de un inocente.

Esta similitud se transforma en rigurosa identidad en el cúmulo de procedimientos anticonceptivos que se configuran, realmente, como aborto. En ellos, la voluntad anti-vida propia de toda contracepción se convierte en supresión cabal de una persona ya existente: su gravedad objetiva, por tanto, con independencia de las intenciones y de la imputabilidad real a quienes lo practican, es exactamente la misma que la del homicidio voluntario y premeditado. ¿Y en el caso de los medios anticonceptivos que «previenen» y evitan el surgimiento de un nuevo ser?

Distingamos. También ahora, el repudio de la vida que configura intrínsecamente la contracepción resulta equiparable al de la aniquilación de un individuo adulto; lo que pretenden quienes actúan contraceptivamente es que no exista esa persona a laque podrían dar origen determinadas relaciones íntimas; y, desde este punto de vista, la contracepción «preventiva» sigue siendo comparable al homicidio voluntario. Pero, en efecto, el recurso a los contraceptivos de este tipo no suprime una vida ya existente, sino que impide la instauración de una nueva; resulta obvio que, desde esta perspectiva, la situación del homicida es diferente a la de quienes practican la contracepción; pero también está claro que esa diversidad no basta para eliminar la gravísima ilicitud de los métodos anticonceptivos; y, sobre todo, que no es suficiente para desproveerlos de su funesta incidencia sobre el amor entre los cónyuges, que es el aspecto que ahora nos ocupa.

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BONDAD Y FELICIDAD

Confío en que al lector le quedará la suficiente dosis de perspicacia y de sentido común para advertir que la expresión «hombre bueno» es la manera más directa, profunda y eficaz de denominar lo que, con términos menos sencillos y realistas, calificamos como persona cabal o cumplida, persona «autorrealizada», persona perfecta.

Con lo cual, y si atendemos a las dos «leyes» de la felicidad antes esbozadas, fácilmente advertiríamos que la respuesta a quienes --como la persona de nuestra anécdota-- hacen cábalas y cálculos sobre la manera más eficaz de asegurarse la propia dicha, consistiría en cambiarles radicalmente la perspectiva, de acuerdo con las siguientes palabras: “Esencial y radicalmente no he de querer ser feliz, sino bueno. Y es así como además (subrayo el además) seré feliz.» Invertir las relaciones, en un intento desaforado de asegurar el propio bienestar, sería «pasarse de listo» y abocarse ineludiblemente a la más cruel de las desventuras. Porque la felicidad, insisto por última vez, es siempre la consecuencia - ¡no buscada!- de la propia perfección, de la propia bondad. Y para ser buenos, añado ahora por si no hubiera quedado claro con lo dicho, hay que olvidarse por completo de uno mismo --incluso de la propia perfección!-- y querer procurar el bien de los demás. Para ser buenos, perfectos, hay que aprender a amar. Únicamente entonces, cuando la desestimemos plenamente, nos sobrevendrá, como un regalo, como un don inesperado, la felicidad. El amor, sólo el amor, engendra la dicha.

La felicidad conyugal, Animo a quienes me hayan seguido hasta aquí a que den el paso definitivo. Consiste éste en acoger la verdad de la ecuación que ahora propongo, y que representa la clave de todo nuestro escrito: «El amor es a la felicidad lo que el amor conyugal es a la felicidad conyugal: así como el amor hondo, genuino, es condición ineludible -!Y suficiente!-- para engendrar la dicha en cualquiera de las circunstancias en que transcurre la existencia humana, un verdadero y profundo afecto entre los esposos es la causa radical --y suficiente, insisto- para generar la felicidad en ese ámbito tan trascendental de la vida que constituye el matrimonio.» Si aceptamos estas afirmaciones --y cuanto hemos visto hasta ahora nos empuja a admitirlo--, el resto de nuestro trabajo resultará claro: se tratará, exclusivamente, de mostrar que el uso de contraceptivos se opone a la radicación y al desarrollo de un auténtico amor entre los cónyuges y que, en consecuencia, turba -o incluso elimina-- su felicidad.  

Supuesto que se aprueba la ecuación que liga el amor conyugal a la consecución de la dicha en el matrimonio, centremos toda nuestra atención en el punto clave: ¿por qué las acciones anticonceptivas lesionan necesariamente el afecto que media entre marido y mujer?

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DEFENSA DE LA VIDA

 
LEGALIZACIÓN DE LA EUTANASIA: OPINIONES Y ESTUDIOS CIENTÍFICOS

1) OPINIONES

Jean-François Mattéi - Presidente del grupo Democracia Liberal en la Asamblea Nacional; diputado y genetista; ponente en leyes de bioética. Le Monde (13-IV-2001)

Según Mattéi, la eutanasia constituye «una respuesta equivocada a cuestiones reales, a menudo angustiosas, en el momento en que la vida bascula», y «es la insuficiencia de la atención actual [a los moribundos] lo que induce a la desesperanza y crea el caldo de cultivo de la eutanasia». Por tanto, invita a «promover las respuestas más humanitarias que son tratar el dolor y asegurar el acompañamiento de los moribundos con los medios humanos y financieros adecuados».

Bernard Debré - Ex ministro; ex miembro del Comité Nacional de Ética

Afirma Debré que "los partidarios de la eutanasia emplean argumentos emotivos. La presentan como solución al sufrimiento de los enfermos gravemente deteriorados." Reconoce que las respuestas a las cuestiones que plantea el sufrimiento de esas personas son difíciles. “Pero dar la muerte no es la buena respuesta”. Si el problema es el dolor, proseguía Debré, la medicina cuenta hoy con medios para controlarlo.

Gilbert Desfosses - Presidente de la Sociedad Francesa de Acompañamiento y Cuidados Paliativos

Desfosses advierte que “si se abriera esta brecha, no dejaría de ampliarse y haría insostenible el compromiso de profesionales y voluntarios, que se funda en el pacto de que en los cuidados está prohibido matar”.

Étienne Montero - Facultad de Derecho de Namur (Bélgica) Artículo publicado en La Ley (marzo 1999), publicado en Cuadernos de Bioética, n. 44 (Santiago de Compostela, enero-abril 2001).

Este docente examina críticamente la tesis de la autonomía del paciente, tal como suele ser invocada en apoyo de la legalización de la eutanasia a petición del enfermo. Ese argumento, señala el autor, peca de simplista y está muy alejado de la vivencia real de los enfermos terminales. Dar por sentado que pedir la eutanasia es la afirmación lúcida de una voluntad libre y autónoma supone no comprender la situación de angustia y sufrimiento que a menudo afecta a los pacientes, ni la consiguiente ambivalencia de sus deseos.

Jörg-Dietrich Hoppe - Presidente de la principal asociación de médicos alemanes

Hoppe indica que «todos tienen derecho a morir con dignidad, pero nadie tiene derecho a que le maten. Los riesgos de abuso son demasiado grandes».

Dr. Stephan Sahm  - Oncólogo de Wiesbaden - Frankfurter Allgemeine Zeitung 

Según el Dr. Sahm, en Holanda, muchos casos de eutanasia se producen «sin petición explícita del paciente». «El proceso –escribe– ha adquirido su propia dinámica y lógica, que no tiene nada de compasiva. Cuando seguir con vida es sólo una de las dos opciones legales, todo el que es una carga para otros por seguir con vida se considera responsable.

Richard Miniter - Wall Street Journal Europe (23-IV-2001)

Recuerda Miniter que «el camino hacia la cultura de la muerte comenzó cuando los médicos aprendieron a pensar como contables. A medida que crecía el coste de la medicina socializada, se concienció a los médicos sobre el aumento de los costes sanitarios. En muchos hospitales se pusieron carteles que indicaban cuánto costaba a los contribuyentes la atención médica de los ancianos». «Con el paso del tiempo, la eutanasia ha llegado a verse como algo normal. Cuando hablé por teléfono con la portavoz del Centro Académico de Medicina de Amsterdam, me dijo que era partidaria de la eutanasia involuntaria de los recién nacidos con minusvalías: “Ocurre en todos los hospitales del mundo, sólo que nosotros somos más francos y lo reconocemos”». «Toda barrera legal y profesional a la eutanasia ha sido demolida, a menudo por los propios médicos. La eutanasia comenzó con los médicos y sólo un despertar de su conciencia puede pararla ahora».

Arno Heltzel - Unión Católica de Personas Mayores

Según Heltzel, “los viejos tienen que pedir excusas por seguir con vida. Cuando dicen que todos sus amigos han muerto, la gente les dice ‘quizá es hora de que también tú te vayas’ en vez de ‘necesitarías hacer nuevos amigos’”.

International Herald Tribune (13-IV-2001)

De acuerdo con este periódico, la reacción general provocada por la legalización de la eutanasia en Holanda «parece reflejar el permanente malestar ante la eutanasia en un país que ya la experimentó bajo Hitler».

2) ESTUDIOS CIENTÍFICOS

Centro Clínico Warren G. Magnuson - Departamento de Bioética - Estudio publicado en el Journal of the American Medical Association

El estudio tuvo como objetivo detectar la actitud hacia la eutanasia entre pacientes terminales y sus familiares, y en qué medida su opinión se mantiene en el tiempo. El 60,2% de los pacientes terminales apoyaba la eutanasia en teoría, pero solo el 10,6% la consideraban una solución para sí mismos; el 5,6% (14 pacientes) lo habían comentado con sus médicos y el 2,5% (6 pacientes) habían acumulado fármacos para el caso. Después, la mitad de los pacientes que habían considerado la eutanasia como la única solución cambiaron de opinión. Al final, solo un paciente murió a través de eutanasia y otro intentó, sin éxito, suicidarse. Los autores concluyen que “para el 90% de los pacientes terminales, la eutanasia no es un problema importante al final de sus vidas”.

Sociedad Norteamericana de Oncología Clínica - 3.299 médicos encuestados - 1998

Los partidarios del suicidio asistido en el caso prototípico de un enfermo terminal con dolor irremisible han bajado de un 45,5% en 1994 a un 22,5% en 1998. En el caso de la eutanasia, los partidarios bajan del 22,7% en 1994 al 6,5% en 1998. Los médicos que declaran haber recibido una mejor preparación en cuidados terminales muestran menos inclinación a la práctica de la eutanasia. Se sienten más capaces de prodigar óptimos cuidados paliativos y no se plantean –o se lo plantean en menor medida– el recurso a la eutanasia.

Journal of the American Medical Association (JAMA 284: 2460, 2000)

Esta publicación afirma que entre los pacientes terminales, aquellos con depresión, necesidad de especiales cuidados médicos o fuertes dolores son los más predispuestos a solicitar la eutanasia o la cooperación al suicidio.

Journal of the American Medical Association (JAMA 285: 734, 2001) Un estudio posterior publicado en la misma revista científica, indica que las tres situaciones descritas arriba son generalmente reversibles y pueden ser tratadas con medios específicos, tales como atención psiquiátrica o cuidados paliativos, por lo que sería un grave error permitir que el paciente tomara una decisión inducido por una situación que puede cambiar. Los pacientes terminales a veces sufren frustración o sensación de humillación, un estado de malestar que puede llevarles a desear la muerte. Para algunos de estos pacientes, la demanda de eutanasia puede ser el recurso para que se les modifique un tratamiento o se les administre otro tipo de cuidados, o simplemente para que se les preste atención.

New England Journal of Medicine (1996; 335:1699) - Wal y Maas (“Euthanasia, physician-assisted suicide, and other medical practices involving the end of live in the Netherlands 1990-1995”), publicado en Cuadernos de Bioética, n. 44 (Santiago de Compostela, enero-abril 2001).

Los datos de un estudio realizado en Holanda muestran que, pese a las condiciones estipuladas desde las primeras medidas de tolerancia implantadas en ese país, la eutanasia se practica de forma incontrolada. En buena parte se aplica sin petición expresa del paciente o cuando existen otras posibilidades terapéuticas, y muchos casos no se comunican.

New England Journal of Medicine (342: 557, 2000)

Según esta publicación, una buena actuación de médicos y familiares puede lograr que cambien de postura. Por ello, cabe afirmar que pedir la eutanasia es más la expresión de un síntoma de enfermedad médica o social que un deseo real de morir. 

New England Journal of Medicine (5-XII-91)

En un artículo de esta revista se describe una encuesta llevada a cabo por el Hastings Center, institución especializada en asuntos bioéticos. El objetivo del estudio fue conocer el parecer de los médicos sobre el "testamento vital", documento que permite manifestar por anticipado qué tratamientos desea o no recibir un enfermo en caso de incapacidad para prestar consentimiento, a partir de la aprobación en Estados Unidos de la ley de autodeterminación del paciente (1991). Los médicos encuestados manifestaron escepticismo y reservas con respecto al “testamento vital”. Ante todo, subrayaron la distancia entre una declaración hecha en frío y con salud, y la situación real de un enfermo próximo a la muerte. Una persona, decían, no puede realmente saber cuáles serán sus preferencias en caso de enfermedad terminal, y la mayoría sabe poco de los procedimientos existentes para prolongar la vida. En consecuencia, el “testamento vital” es de dudosa utilidad.

La cuestión es dónde acaba el tratamiento y dónde empieza el ensañamiento terapéutico en cada caso particular. Compete al médico determinarlo con prudencia, basándose en sus conocimientos y de acuerdo con el paciente o los allegados. Pero si hay por medio un “testamento vital” que obliga por ley, señalaban los médicos consultados por el Hastings Center, hará falta una interpretación auténtica para aplicarlo en la situación peculiar del enfermo incapaz de expresarse. Los médicos temen que, si ellos cargan con ese cometido, los familiares podrían demandarles por tergiversar las instrucciones del paciente. Y si la misión de interpretar el “testamento vital” se da a los parientes o a un apoderado designado, el médico podría verse obligado a actuar contra su conciencia profesional o contra lo que él entiende que es la voluntad o el bien del enfermo. La libertad del paciente se cifra en el consentimiento informado. Pero mientras uno aún no está enfermo, no hay, en realidad, nada de que informarle para que libremente consienta. De modo que las instrucciones de todo “testamento vital” son necesariamente hipotéticas. El “testamento vital” es una buena idea en teoría, pero su aplicación suscita reservas. La menor es que no sea más que un legalismo que prescribe lo que ya está mandado y de hecho se practica. La más grave es que puede enturbiar la confianza en la relación terapéutica y condicionar la prudencia del médico.

Elaborado en base a información extractada de Aceprensa: www.aceprensa.com


MENSAJE RECIBIDO SOBRE EL CONGRESO EN SALTA ORGANIZADO POR LOS JÓVENES DEL MERCOSUR
 
Agradecemos al el Dr. Humberto Vieira, Presidente de PROVIDAFAMILIA, el mensaje enviado junto a las conclusiones del congreso.
 
Estimados amigos:
 
Estuve en Salta, Argentina participando del VI Congreso Nacional de Jóvenes Pro-Vida y I Encuentro Argentino-Boliviano, en el los días 28 y 26 de abril. El congreso organizado por Santiago Riobó, presidente de Jóvenes Pro-Vida del Mercosul fue un gran suceso y se realizó en la Universidad Católica de Salta. Participaron 1.000 jóvenes secundaristas y universitarios. El congreso tuvo 9 conferencias y "desfile de modelos", donde se ofrecieron "pistas" de acción pro-vida.

Entre otros fueron tratados los siguientes asuntos: "La Familia como célula básica de la sociedad"; "Qué nos está pasando?" (una visión completa y actual del aborto); "Lo que nunca te dijeron sobre el sexo"; "Varón y Mujer" (concepto de perspectiva de género, homosexualismo, ideología y actitudes); "La vida al final de la vida"; "Mujer grandeza y dignidad"; "Jugarse por la vida  en un mundo globalizado" "Globalizando la Cultura de la vida..."; "Ahora te toca a vos!".

También fueron presentados testimonios de trabajo pro-vida: El trabajo con los parlamentarios, centro de ayuda a la Mujer Embarazada; vivir la castidad, etc.

Entre los conferencistas estaban: P
. Juan Sanahuja, Prof. Humberto L. Vieira, Joseph Meaney, Dr. Cristián Conen, Paola Delbosco, Dr. Luis Aldo Ravaioli, Valeria Zimmerman, Lic. Carlos Beltramo, Alejandro Leal y su novia Gloriana, M. Angeles Mainardi. El congreso fue un suceso de organización y de participación en que los jóvenes estuvieron motivados para el trabajo en defensa de la vida.

Al final fue leído un mensaje especial del Cardenal A. López Trujillo, presidente del Pontificio Consejo por la Familia, dirigida a los participantes incentivándoles a trabajar por la defensa de la vida.
Felicitaciones a Santiago Riobó y su equipo por el suceso del encuentro.
Para ustedes un fraterno abrazo,
Humberto L. Vieira, Presidente da PROVIDAFAMÍLIA

CONCLUSIONES DEL CONGRESO:

Los Jóvenes del Mercosur, reunidos en el VI Congreso Argentino de Jóvenes Pro Vida y I Encuentro Argentino-Boliviano de Jóvenes, llegamos a las siguientes conclusiones:

Reafirmamos la vigencia del concepto que la familia es la célula básica de la sociedad que surge de la unión del hombre y la mujer en una relación de amor fiel, permanente y fecundo.

Constatamos que son muchos los pretextos creados por la “cultura de la muerte” para suscitar temores, incluso para imponer políticas de carácter manipulatorio, como la deformación del significado de los derechos humanos, especialmente los derechos de los jóvenes y de la mujer.

También nos preocupa la deformación que la propaganda y los lobbys políticos hacen sobre el llamado “sexo seguro” ya que el uso de anticonceptivos va en contra de la pureza del amor y en definitiva no tienen la seguridad que se les adjudica. Esto repercute en que el flagelo del SIDA vaya en aumento ya que las campañas parecen más preocupadas en la comercialización que en un verdadero mensaje preventivo que debe pasar por el cultivo de los valores y el respeto a uno mismo y a la pareja.

La familia es una institución anterior al Estado. Por lo tanto pedimos que esté en el centro de todas las políticas sociales y económicas y reclamamos a las autoridades públicas no dejarse llevar por los intereses de grupos políticos y económicos.

Hacemos un apremiante llamado a médicos y juristas para que no sean cómplices de la “cultura de la muerte”.

Pedimos así mismo a todos nuestros líderes que se pronuncien clara y decididamente en todos los ámbitos a favor de la vida y la familia. Al mismo tiempo agradecemos a aquellos que nos dan ejemplo por la valentía de la presencia comprometida desde sus lugares.

Nos comprometemos a extender la estructura de coordinación ya existente entre los grupos juveniles a fin de aunar esfuerzos en el trabajo diario.

Proponemos opciones concretas de trabajo en ámbitos como prensa, jurídico-legislativo, charlas y conferencias, educación sexual integral, asistencia a la mujer en riesgo, asistencia a mujeres con el  síndrome post-aborto y acompañamiento a ancianos y moribundos.

También nos comprometemos a tener una presencia pública creciente. Para ello nos ponemos a disposición de quien solicite asesoramiento en los temas de la defensa de la vida desde el momento de la concepción hasta la muerte natural, y de la familia.

Salta, 29 de Abril de 2001


 
UNA EXCELENTE NOTICIA
 
El semanario Búsqueda publicó en su edición del jueves 3 de mayo, una excelente noticia: "Los obispos católicos del Uruguay, se sumaron a la iniciativa que promueve el grupo antiabortista Pro Vida (sic) Esperanza Uruguay de instituir el 25 de marzo como "Día del Niño por Nacer", pero manifestaron su desacuerdo con la práctica de realizar "escraches" en clínicas donde presuntamente se realizan abortos, empleada por esa organización. La decisión fue adoptada durante la asamblea ordinaria de la Conferencia Episcopal del Uruguay (CEU) que culminó el viernes 27 y en la que el colegio de obispos fijó su posición favorable a la inclusión de la enseñanza de valores en la educación pública. En un comunicado difundido al finalizar el encuentro, que se realizó en Florida, los obispos sostuvieron que "reafirmando el derecho a la vida desde el momento de la concepción hasta su final natural y en el espíritu de las actuales orientaciones pastorales, la Conferencia Episcopal aprobó que el 25 de marzo de cada año se celebre el Día del Niño por Nacer."El responsable de prensa del colegio episcopal, Pablo Galimberti (obispo de San José), explicó que al apoyar la iniciativa que promueve Pro Vida Esperanza Uruguay de declarar el 25 de marzo de ese modo, los obispos priorizaron el valor de la vida, pero aclaró que eso no supone la convalidación de ninguna estrategia que apunte a defender ese valor. El derecho a la vida es de un valor tan grande, tan superior, que no vamos a condicionarlo a grupos, personas o estrategias", dijo Galimberti. Luego aclaró que "con eso no se avala ningún tipo de estrategia particular." (...) "Las fuentes dijeron que durante la asamblea los obispos expresaron que no estaban de acuerdo con los escraches".
 
Quienes editamos esta revista, integramos en su momento el grupo Provida Esperanza Uruguay y tuvimos el alto honor de estampar las primeras firmas en uno de los primeros formularios, que diseñamos e imprimimos personalmente. En estas circunstancias, se pueden imaginar los lectores la alegría que nos embargó al enterarnos de la aprobación oficial de la celebración anual del Día del Niño por Nacer, por parte de la Conferencia Episcopal Uruguaya.
 
Hasta la fecha, las misas que conmemoraban el Día del Niño por Nacer, eran celebradas por iniciativa de organizaciones provida. Así, el 25 de marzo de 2000, en la Catedral de Montevideo, el Sr. Arzobispo, Mons. Nicolás Cotugno, celebró una misa con este motivo a instancias de Provida Esperanza Uruguay; exactamente un año más tarde -encontrándose Mons. Cotugno en Roma-, el Padre Antonio Bonzani, Vicario para la Familia, celebró una misa en la Capilla de las Esclavas del Sagrado Corazón, respondiendo a una solicitud de la Asociación Vivir en Familia. En esta última misa participaron, invitados por nuestra asociación, miembros de Provida Esperanza y otras organizaciones y personas que defienden la vida y la familia. Es de esperar que luego de esta declaración del colegio episcopal, el 25 de marzo de cada año, en todos los templos de todas las diócesis uruguayas, se celebre una misa por los Niños por Nacer, en la que se recuerde a todos los compatriotas la maravilla del don de la vida.
 
Paralelamente, nos alegramos de que los obispos no aprueben ninguna estrategia particular en la defensa del derecho a la vida: no es posible limitar el amplísimo accionar provida a una sola forma de trabajo. De todos modos, creemos que es justo realizar algunas precisiones: la palabra "escrache", utilizada por alguna prensa sensacionalista -cuando no proabortista- se refiere a un tipo de activismo vocinglero, en el que los manifestantes se instalan frente al domicilio de algún ex-integrante de la dictadura militar, con cacerolas, banderas y pancartas, en las cuales le tildan de "asesino" y "torturador", todo ello con nombre y apellido. Otra cosa bien distinta, es repartir volantes contra el aborto -o a favor de la vida- en una esquina cercana a una clínica abortista, sin acusar al abortero de torturador y asesino (aunque lo sea). Nótese la diferencia: en los "escraches" verdaderos, se ataca verbalmente o por medio de carteles, a una persona con nombre y apellido, mientras que en  las volanteadas de los grupos provida, sólo se ataca una idea. Por tanto, se esté o no de acuerdo con este tipo de activismo, tal vez sea injusta su equiparación -por parte de alguna prensa- con los verdaderos "escraches".
 
No obstante lo dicho, la postura de nuestra asociación, siempre ha sido y será contraria a cualquier tipo de manifestación en la vía pública que implique, por su naturaleza, cierto ataque contra algo. Somos "pro", no "anti". El último 25 de marzo, un medio de prensa local confundió nuestra postura en esta materia con la de otros grupos que operan en el país. En una aclaración que hicimos posteriormente, y que fue publicada en El Observador del martes 27 de marzo de 2001, escribimos: "La Asociación Vivir en Familia NO organizó, ni tomó, ni tomará parte en NINGÚN "escrache", ni ahora, ni nunca, ya que no está de acuerdo con la realización de tales actividades. La defensa de la vida debe ser, desde nuestro punto de vista, esencialmente positiva. Si otras organizaciones hicieron preparativos por el estilo, no lo sabemos. Sólo sabemos que nosotros -aunque los respetamos- ni participamos, ni los apoyamos en modo alguno."
 
Estamos convencidos de que "con la violencia no se vence ni se convence": a lo sumo se obliga por algún tiempo. Mientras que con la caridad, se conquista; y cuando se convence, es para siempre. Por tanto, continuaremos apelando al uso de la razón y a la afirmación de la verdad, envuelta en el manto de la caridad. A veces nos saldrán las cosas bien y otras no tanto. Pero este es el modo en que deseamos trabajar; esta es la forma en que deseamos contribuir al redescubrimiento de la dignidad de la vida humana. Esperamos que cada grupo provida, a su manera, y empleando la estrategia que estime más conveniente, sume fuerzas en esta hermosa y gigantesca labor que tiene como principal objetivo, la afirmación de la cultura de la vida. 
 

 
ESTADOS UNIDOS: LEGISLADORES RECONOCEN QUE EL FETO ES MIEMBRO DE LA ESPECIE HOMO SAPIENS 

El Observador (6/05/2001) Estados Unidos  - Aprueban Ley de Víctimas no Nacidas  - Al prosperar la iniciativa, se abre un debate formal entre quienes pretenden prohibir el aborto y quienes lo favorecen (Reuters) 

Un proyecto de ley contra el crimen, que define a los fetos como seres humanos, provocó ayer un debate partidista en el Congreso de Estados Unidos; los defensores del aborto alegaron que cuestionaría el derecho a poner fin a un embarazo.La Ley de Víctimas no Nacidas de un Acto de Violencia, debatida en la Cámara de Representantes, convertiría en delito federal causar daño a un feto durante un ataque contra una mujer embarazada. Con 252 votos a favor y 172 en contra quedó aprobada la primera legislación del año que abre un debate formal entre los sectores que pretenden prohibir el aborto y los que favorecen el derecho de la mujer a decidir si pone fin a su embarazo.

"Este no es un proyecto de ley relacionado con el aborto", indicó el presidente del Comité Judicial, el republicano James Sensenbrenner, al defender la medida. Pero el portavoz de la minoría demócrata en la cámara baja, Jon Conyers, sostuvo que este proyecto es un intento de los republicanos por avanzar en sus posturas contra el aborto y permitir que se comience a reconocer legalmente un "feto o un embrión". El proyecto define al feto como "miembro de la especie Homo Sapiens, en cualquier estado de desarrollo, que es llevado en el vientre materno". Los partidarios del proyecto negaron que la propuesta apuntara contra el aborto, y aseguraron que está dirigida a castigar a delincuentes que ataquen a una mujer embarazada. La iniciativa exceptúa los abortos realizados con el consentimiento de la mujer.

Pero los que se oponen al proyecto (conocido como propuesta Lofgren) sostienen que la definición de feto pone en riesgo el derecho al aborto, y ofrecieron una propuesta alternativa con sentencias más severas para los ataques contra mujeres que conduzcan a la "interrupción" o "terminación" del embarazo. Una famosa decisión de la Corte Suprema en 1973, en el caso Roe contra Wade, reconoció el derecho a elegir el aborto, pero nunca aceptó la definición de un feto como ser humano.(En base a AP,EFE y Reuters).


CINE

 
La sombra del vampiro (Shadow of the Vampire)

Director: E. Elías Merhige
Guión: Steven Katz
Intérpretes: John Malkovich, Willem Dafoe, Catherine McCormack, Udo Kier, Ronan Vibert, John Gillet.
Duración: 92 min.
Para: Jóvenes-adultos.

RESEÑA
 
En 1921, F.W. Murnau rodó una de las primeras versiones de la novela Drácula, de Bram Stoker. Con el fin de no pagar los derechos de autor a la viuda, Murnau modificó algunos elementos de la historia, como el nombre del vampiro a quien llama -Nosferatu-, las localizaciones y los nombres de los protagonistas. La sombra del vampiro es una fantasía sobre el rodaje de esta primera gran obra de Murnau: Steven Katz, guionista del film, imagina que el actor Max Schreck, que interpretó el papel de Nosferatu en la película original, sería un auténtico vampiro que Murnau localizó por casualidad y a quien persuadió para que colaborara en su película, ofreciéndole a cambio el cuello de Greta, la actriz protagonista. La sombra del vampiro se puede ver como un hermoso documental sobre la manera de hacer cine en los años veinte; y, sin duda, lo mejor de la película son los momentos en los que el equipo, a las órdenes de Murnau, rueda Nosferatu, mezclando escenas originales de la película con otras rodadas para la ocasión. La otra historia, la del auténtico vampiro, no deja de ser una pequeña tontería que, de haber estado más elaborada, habría dado lugar a un buen film de terror; pero se queda en un simple e inocente disparate. Hay que agradecer al director la elección de un tempo narrativo lento, que evita el ambiente de misterio y prima el reportaje de época. También destacan los muchos toques de humor del guión, así como las excelentes interpretaciones de todo el reparto, especialmente de John Malkovich y Willem Dafoe, este último candidato al Oscar al mejor actor de reparto. Los interesados y expertos en el cine de Murnau disfrutarán más que los no iniciados; pero la película es agradable para el gran público.

Las locuras del emperador
 
Título Original: The Emperor's New Groove
Año: 2001, Disney
Género: Dibujos Animados
Clasificación MPAA*: G
Clasificación USCC**: Todo público

RESEÑA: 
 
La víspera de su cumpleaños número 18 el emperador Kuzco está muy ocupado finalizando detalles para la construcción de un extravagante mundo acuático que se regalará a sí mismo, llamado Kuzcotopía, en la ladera de una soleada villa. Muy arrogante, sarcástico y centrado en sí mismo, a Kuzco no le importa en absoluto que su lugar de recreo desplace al buenazo de Pacha, un modesto campesino cuya familia ha vivido en esa ladera por generaciones. Cuando Kusco despide a una malvada consejera llamada Yzma, ésta y su musculoso asistente Kronk pretenden envenenarlo, pero equivocan la pócima y sólo lo convierten en una llama parlante que el tonto de Kronk deja escapar. En este destierro, Kuzco aprende a confiar, a respetar y a dar  desinteresadamente. Situada en las míticas tierras de América del Sur, salpicada con modismos contemporáneos y referencias culturales, la animación simple regresa a los antiguos días de la magia de Disney. Los personajes están anatómicamente correctos, las voces muy bien adaptadas y un escenario limpio y refrescante crean una deliciosa comedia cuya moraleja se puede resumir en dos palabras: Sé amable.

* MPAA: The Motion Picture Association of America
** USCC: United States Catholic Conference

Rugrats en Paris

Título Original: Rugrats in Paris
Director: Stig Bergqvist and Paul Demeyer
Año: 2000, Paramount
Género: Dibujos Animados
Contenidos Específicos: Lecciones de valentía, esperanza y verdadero amor con creatividad y colorido, una delicia para chicos y grandes.
Clasificación MPAA*: G
Clasificación USCC**: Todo público

RESEÑA:

Los Rugrats recorren la tierra del aromático queso, en esta divertida secuela. Basada en los personajes de la serie de TV, los directores nos presentan una historia simple con bastantes ocurrencias que mantienen divertidos a los niños y a sus papás los 78 minutos de duración. Stu Pickles debe ir a París a reparar el monstruo reptil electrónico, estrella de "Euroreptorland" (un parque de diversiones con cierta semejanza a Eurodisney) lo que resulta en una excursión para todo el clan. La película tiene un buen ritmo, justo para mantener el interés. También hay momentos que hacen reír como en la canción "Es un mundo Pequeño" (It's a Small World). Los directores parecen tener un respeto real por los niños, respecto a su inteligencia y a su tierna edad, no exponiéndolos a ambientes innecesarios o elementos vulgares.

* MPAA: The Motion Picture Association of America
** USCC: United States Catholic Conference
 

PARA MEDITAR

 
PILINA
 
María del Pilar Cimadevilla ("Pilina", para los familiares) sufrió la enfermedad de Hodgkin que hizo que a los diez años se apagara su breve existencia.
 
Hoy en proceso de canonización, su vida ha asombrado a cuantos han tenido noticia. Pilina fue una niña precoz en cuanto a la vida del espíritu. Mostró siempre una sensibilidad especial para lo religioso: rezaba frecuentemente y con una atención desusada para su edad, se recogía en la iglesia a menudo para orar y meditar, seguía prontamente cualquier indicación relativa al cultivos de la vida espiritual...
 
A los nueve años fue hospitalizada debido a una enfermedad dolorosa e irreversible. Al conocer la Unión de Enfermos Misioneros, se entusiasmó de tal modo con la idea de ofrecer sus sufrimientos por las misiones, que toda su vida se convirtió en un acto de entrega al Señor: no se quejaba de sus fuertes dolores, no solicitaba sino la ayuda indispensable, se preocupaba más de los demás que de ella misma...

La enfermedad maduró su alma de tal forma que causó asombro en cuantos la conocieron en el hospital.


NO DEJAR MORIR AL AMOR

Hubo una vez en la historia del mundo un día terrible en el que el Odio, que es el rey de los malos sentimientos, los defectos y las malas virtudes, convocó a una reunión urgente con todos los sentimientos negros del mundo y los deseos más perversos del corazón humano.  Estos llegaron a la reunión con curiosidad de saber cuál era el propósito.

Cuando estuvieron todos habló el Odio y dijo:  "Los he reunido aquí a todos porque deseo con todas mis fuerzas matar a alguien".  Los asistentes no se extrañaron mucho pues era el Odio que estaba hablando y él siempre quiere matar a alguien, sin embargo todos se preguntaban entre sí quién sería tan difícil de matar para que el Odio los necesitara a todos.  "Quiero que maten al Amor", dijo.  Muchos sonrieron malévolamente pues más de uno quería destruirlo.

El primer voluntario fue el Mal Carácter, quien dijo:  "Yo iré, y les aseguro que en un año el Amor habrá muerto; provocaré tal discordia y rabia que no lo soportará".  Al cabo de un año se reunieron otra vez y al escuchar el reporte del Mal Carácter quedaron decepcionados.  "Lo siento, lo intenté todo pero cada vez que yo sembraba una discordia, el Amor la superaba y salía adelante".

Fue entonces cuando, muy diligente, se ofreció la Ambición que haciendo alarde de su poder dijo:  "En vista de que el Mal Carácter fracasó, iré yo.  Desviaré la atención del Amor hacia el deseo por la riqueza y por el poder.  Eso nunca lo ignorará".  Y empezó la Ambición el ataque hacia su víctima quien efectivamente cayó herida pero, después de luchar por salir adelante, renunció a todo deseo desbordado de poder y triunfó de nuevo.

Furioso el Odio por el fracaso de la Ambición envió a los Celos, quienes burlones y perversos inventaban toda clase de artimañas y situaciones para despistar el amor y lastimarlo con dudas y sospechas infundadas.  Pero el Amor confundido lloró y pensó que no quería morir, y con valentía y fortaleza se impuso sobre ellos, y los venció.

Año tras año, el Odio siguió en su lucha enviando a sus más hirientes compañeros, envió a la Frialdad, al Egoísmo, a la Cantaleta, la Indiferencia, la Pobreza, la Enfermedad y a muchos otros que fracasaron siempre, porque cuando el Amor se sentía desfallecer tomaba de nuevo fuerza y todo lo superaba.  El Odio, convencido de que el Amor era invencible, les dijo a los demás:  "Nada hay que hacer."  El Amor ha soportado todo, llevamos muchos años insistiendo y no lo logramos.

De pronto, de un rincón del salón se levantó alguien poco reconocido, que vestía todo de negro y con un sombrero gigante que caía sobre su rostro y no lo dejaba ver, su aspecto era fúnebre como el de la muerte.  "Yo mataré el Amor, dijo con seguridad".  Todos se preguntaron quién era ese que pretendía hacer solo, lo que ninguno había podido.  El Odio dijo: "Ve y hazlo".

Tan sólo había pasado algún tiempo cuando el Odio volvió a llamar a todos los malos sentimientos para comunicarles después que, de mucho esperar, por fin el Amor HABÍA MUERTO.  Todos estaban felices, pero sorprendidos.

Entonces el sentimiento del sombrero negro habló: "Ahí les entrego el Amor totalmente muerto y destrozado", y sin decir más se marchó.  "Espera", dijo el Odio, "en tan poco tiempo lo eliminaste por completo, lo desesperaste y no hizo el menor esfuerzo para vivir. ¿Quién eres?"

El sentimiento levantó por primera vez su horrible rostro y dijo:  "soy La Rutina."

CORREO DEL LECTOR

 
Humberto L. Vieira, Presidente da PROVIDA FAMILIA, BRASIL
ATENÇÃO
De acuerdo con Douglas R. Scott, presidente de Life Decisions International (LDI), la empresa de tarjetas de crédito American Express da apoyo financiero para Planned Parenthood (Paternidad Planificada o IPPF; en Uruguay están ubicados en la calle Brito del Pino y Soca y también tienen una policlínica en el H. Pereyra Rossell), que puso una vasta red de clínicas de aborto en los USA. Los cristianos americanos han estado boicoteado a American Express deade hace más de una década. Para mas informaciones, en inglés:
 
 
NOSOTROS, EN URUGUAY, PODRIAMOS HACER LO MISMO Y USAR OTRAS TARJETAS DE CREDITO...
 

17/04/2001
Muchísimas gracias por haberme enviado el último número de VIVIR EN FAMILIA. La verdad es que me encantó: por la variedad de los temas tratados, porque son realmente interesantes, porque dan doctrina de una manera cordial y bien clarita. FELICITACIONES a todas. Si tuviera algo que sugerir para mejorar, lo haría, pero...¡no tengo nada! (...)
Muy Felices Pascuas. Encomiendo toda la impresionante e impredecible labor electrónica que hacen.
P. Jaime

18/04/01
Estimados señores: Cada vez me va gustando más el material de su revista. Sigan fomentando más la cultura de la Vida, que la denigración de la cultura de muerte. La vida se hace plena cuando alabamos a Dios, no cuando maldecimos al diablo. En la alabanza está la dignidad y la felicidad. Un saludo cordial,
Antonio Ocaña