Publicación Nº 11/01
EDITORIAL
¿HOMOSEXUALES
AL PODER?
El pasado
28 de junio, se celebró en todo el mundo el día del orgullo gay-lésbico.
Es
evidente que este tipo de desviaciones, a veces causadas por diversos problemas,
siempre existirán. El Magisterio de la Iglesia, enseña que es necesario
respetar a las personas que padecen este tipo de problemas. Ricardo Yepes
Stork, comenta citando a G. Van Den Aardweg: "Se pretende hoy
que la homosexualidad y el lesbianismo deben ser reconocidos social y
culturalmente como géneros propios. Incluso desde el cine y la opinión pública
se promueve activamente esta pretensión. Sin embargo, hay muchas dificultades
científicas y naturales para aceptar que esas identidades sexuales sean
equiparables a la del varón y mujer. En rigor, son identidades sexuales
defectivas, fruto de determinaciones hereditarias, psicológicas o biográficas
que retardan en algunos casos la obtención estable y madura de una identidad
sexual masculina o femenina completas. Hay que tratar con exquisito cuidado a
las personas que tienen esas identidades defectivas, y tratar de aplicar las
terapias médicas, psicológicas, culturales y morales que sean procedentes. Decir
que esas identidades sexuales son en sí mismas tan perfectas como las otras dos,
supone condenarse a extraviar definitivamente las dos primeras piezas del puzzle
de la sexualidad humana, según las cuales ésta es dual y
complementaria."(1)
Por tanto,
una cosa es respetar a las personas, y otra muy distinta, es afirmar que la
homosexualidad es una opción más, o que es un "derecho humano", como algunos
pretenden. Según el Instituto Tomás Moro, "los
derechos humanos deben basarse ineludiblemente en el derecho natural para su
existencia. Sin esta base resulta fácil justificar cualquier tipo de
comportamiento en el nombre del respeto de los derechos humanos.
(...) Si un derecho se aparta del orden natural, se constituye en un
derecho injusto. Un acto es moralmente bueno y jurídicamente justo si está
ordenado a la realización de la personalidad humana y del bien común social. Los
actos homosexuales son moralmente inaceptables porque no toman en cuenta los
datos originales de la naturaleza humana como la misma complementariedad genital
y psicológica entre los sexos."(2) Por
tanto, si bien los homosexuales deben ser respetados en cuanto personas, no
por ello estamos obligados a aceptar su comportamiento como bueno y
normal, ni a condescender en que se impongan sus normas de conducta a la
sociedad, como sucede cuando salen a marchar por la principal avenida. No se
pueden quejar de este razonamiento, quienes pretenden reducir la religión al ámbito íntimo de la conciencia y eliminar
las manifestaciones públicas de piedad por considerarlas
"ofensivas"...
A la mayoría de la población le repugnan las
manifestaciones homosexuales, que curiosamente, cada día tienen más difusión a
nivel de los medios de comunicación. Según el diario La República unos
250 gays, transxuales, travestis, lesbianas y
bisexuales, participaron en un "carnaval gay",
muestra de la más burda y grotesca procacidad.
Según el periódico -condescendiente con este tipo de
conductas-, los
manifestantes desfilaron "por el centro de Montevideo luciendo
pancartas, cantando y bailando como una forma de exhibir públicamente su
condición y denunciar su rechazo contra la homofobia, el sexismo, el racismo y
la impunidad". Mientras tanto, "a pocos metros, en la Facultad de
Derecho, la Coordinadora Orgullo 2001, que también agrupa a minorías sexuales,
desarrollaba un foro sobre la violencia hacia el "diferente", con la
participación de varios
legisladores."
Según informa La República, hay dos organizaciones
de homosexuales en Uruguay: una de ellas, está "abierta al diálogo con el
sistema político", mientras que la otra, "se considera enemiga del sistema vigente y se niega a buscar
reformas legislativas". En Plaza de Cagancha "fue
leída una proclama, donde se enfatizó una radical postura política de
enfrentamiento con todo el sistema identificado con los valores de
dominio." Nos preguntamos que soluciones proponen; ¿acaso
pretenden apelar a las armas?
En otro artículo
aparecido el 8 de julio en el mismo diario -escrito por Isabel Villar-, se
explica el motivo de la celebración, y se amplía sobre el panel convocado en la
Facultad de Derecho: "El 28 de junio
--fecha en que se conmemora en todo el mundo la resistencia callejera
neoyorkina, conocida como "rebelión de Stonewall"-, que catapultó el movimiento
gay-lésbico en el mundo, se realizó en la Facultad de Derecho de la Universidad
de la República un panel, al que fueron convocados por la Coordinadora "Orgullo
2001" legisladores de todos los partidos políticos con representación
parlamentaria: el diputado por el Nuevo Espacio, las diputadas Margarita
Percovich y Beatriz Argimón por el Encuentro Progresista-Frente Amplio y el
Partido Nacional, respectivamente. La diputada Glenda Rondán (Partido Colorado)
no pudo asistir. El panel se completó con Rodolfo Martínez Barboza, por la
Coordinadora Nacional de apoyo a la Conferencia Internacional sobre Racismo y
otras formas conexas de discriminación que, convocada por Naciones Unidas,
tendrá lugar en setiembre próximo en Sudáfrica." (...) De acuerdo con Villar,
en el Uruguay la "resistencia a la diversidad, que se manifiesta
como homofobia, es la base de la discriminación que homosexuales, lesbianas,
bisexuales, transexuales, travestis sufren cotidianamente, en lo que constituye
una violación de los derechos humanos a vista y paciencia de mayorías de la
sociedad uruguaya."
Consideramos injusto para todas las etnias del
mundo, equiparar la discriminación racial, con la presunta "discriminación
sexual". Todo hombre o mujer, en la medida que ejerzan un trabajo honesto, debe
ser equiparado en sus oportunidades laborales, así como en su remuneración,
independientemente de su sexo o del color de su piel. Pero no pueden
pretender un trato igual, quienes se autodenominan "diferentes"(3), o bien quienes se ocupan en actividades
deshonestas o depravadas. Un adicto al alcohol o a las drogas, también se
puede autodenominar "diferente"; ¿por qué entonces el adicto a las relaciones
sexuales con personas del mismo sexo debe ser protegido por una legislación
especial, mientras el alcohólico y el drogadicto permanecen
"discriminados"? ¿Por qué castigar a quienes drogados o
alcoholizados matan a alguien en un accidente de tránsito, mientras se
reclaman derechos especiales para los homosexuales, cuya frecuencia
de abuso de niños es 40 veces superior a la de los heterosexuales, a
pesar de que estos exceden a la poblacion homosexual en una proporción 44 a
1?(4)
Quien
se preocupa por la salud física y mental de sus hijos, debería ser libre de
mantenerlos apartados de personas que tienen conductas desviadas. Una cosa es el
color de la piel, y otra muy distinta, el comportamiento: ¿a quien se le
ocurriría mandar a su hija a clases particulares con una profesora lesbiana,
alcohólica o drogadicta? Si un travesti, transexual o un simple gay, nos
pide trabajo como niñera o como docente en un colegio y nos negamos a
dárselo porque queremos defender el derecho a la inocencia de nuestros hijos o
alumnos, ¿se nos acusará de homofobia y quedaremos al margen de la ley?; ¿adonde
apuntan estos pseudo "derechos", que nada tienen que ver con los fundamentales
del hombre?; ¿qué derecho es más importante?: ¿el Derecho a la Inocencia o
el "derecho" al exhibicionismo y a la perversión?
Bajo el preocupante
título PRESIONAR PARA NORMAR, La República informa que
"la presencia de representantes del Poder Legislativo centró el debate en la
responsabilidad y posibilidades de acción de los legisladores, en tanto
representantes del pueblo, no sólo en la regulación sino también en la denuncia
pública de los hechos que expresan la discriminación por opción sexual."
Nos preguntamos que tipo
de discriminación padecen los homosexuales en Uruguay;
pues parece que la ley hasta les reconoce cierto tipo de fueros, en la
medida que no hubo un sólo detenido por "atentado violento al
pudor"...
No debemos olvidar que según el
matutino, el desfile por la avenida 18 de Julio "contó con
el apoyo de adolescentes liceales". (...)
"Encabezando la fila, un
amplio cartel rezaba: "Soltá tu lado homosexual, basta de homofobia", mientras
que los estudiantes del liceo Miranda desfilaron con una pancarta en que se
afirmaba: "Por un mundo donde ser o no ser no sea la cuestión"."
Es muy bueno
que las autoridades competentes promuevan la enseñanza
en valores. Pero es necesario que tengan en cuenta, que no sólo el
acoholismo y las drogas son indicio de la decadencia moral de algunos jóvenes:
el acompañamiento de estas marchas, también lo es. Lo curioso del caso, es
que todo lo bueno que el Sr. Ministro de Educación y Cultura, Dr. Antonio
Mercader, escribe con la mano, la diputada Beatriz Argimón -del mismo partido y
sector político que el Secretario de Estado-, lo borra con el codo al convalidar
con su presencia en el panel, este tipo de conductas.(5) Recordamos que Argimón -integrante de la Comisión
Especial de Equidad y Género del Poder Legislativo- luego de algunas
manifestaciones en contra, se declara actualmente a favor de la vida desde el
momento de la concepción. El 25 de marzo pasado, participó de la Santa
Misa organizada por nuestra Asociación con motivo de Día del Niño por
Nacer. Era suplente de la Sra. Julia Pou,
y entró como diputada al acceder Pou a una banca en el
Senado.
Como es sabido, el movimiento homosexual es lo
suficientemente poderoso como para colocar a su gente en lugares clave de
los más diversos organismos internacionales, y para reclamar desde ellos el
reconocimiento de falsos "derechos". ¿Pero acaso se debe a que hay muchos más
homosexuales de los que pensamos? Puede que hayan aumentado un poco de un
tiempo a esta parte, pero la razón básica de su lobby, es que
son militantes. Así, mientras el padre de familia
dedica su tiempo libre a estar con su mujer e hijos, el homosexual se afana
en la militancia por el "derecho a elegir su orientación sexual". Pero quien
calla, otorga. Ya es hora de que padres y madres, tíos y padrinos, intentemos
disponer de algunas horas a la semana para militar en ONGs u otras
insitituciones que tengan como objetivo defender los valores familiares, y
evitar la normalización de estas conductas. No debería estar muy lejos el
día en que quienes creemos en la familia, organicemos grandes
manifestaciones en defensa de los valores que queremos para las generaciones
futuras; pues "es
la familia, piedra angular del Estado, la atacada por la aberración
dominante."(6)
AVE
FAMILIA
(1) Ricardo Yepes Stork, "Fundamentos de Antropología"
- Un ideal de la excelencia humana, Capítulo 10, Sexualidad, matrimonio y
familia, pág. 272, Instituto de Ciencias para la Familia, Universidad de
Navarra; Cfr. G. Van den Aardweg, Omosessualitá & speranza. Terapia e
guarigione nell´esperienza di uno psicologo, Edizione Ares, Milán, 1995.
Traducción española: Homsexualidad y esperanza, EUNSA, Pamplona, 1997.
(2) "La homosexualidad no puede ser un derecho
humano." Instituto Tomás Moro, Asunción, Paraguay, 26/08/2001.
(3) Dice
el Dr. Marcos Aguinis en "El atroz encanto de ser argentino", que
antes a los homosexuales se les llamaba "trolos"; ahora se les dice
"diferentes".
(4) Ver Revista Virtual de la
Asociación Vivir en Familia, Publicación Nº 9/01.
(5)
En la foto adjunta aparecen de izquierda a derecha en el Panel
convocado en la Facultad de Derecho, Felipe Michellini, Cristina Grela,
Beatriz Argimón, Margarita Percovich y Rodolfo Martínez Barboza; abajo, escenas
del "carnaval gay" (La Rebública, 29 de junio y 8 de julio de 2001).
(6) Dr. Luis Alberto de Herrera. "La Revolución
Francesa y Sudamérica", Capítulo XII, “La actualidad social en Francia"
(1910). Edición de la Cámara de Representantes, 1988. La frase hace referencia a las prácticas de control de la natalidad
que se observaban en la sociedad francesa de la época.
MATRIMONIO
Y FAMILIA