Revista Virtual de la
Asociación
Vivir en Familia
 
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Montevideo - Uruguay 
 

"Al que vive temiendo, nunca le tendré por libre."
Horacio
 
"No nos hacemos libres por negarnos a aceptar nada superior a nosotros,
sino por aceptar lo que está realmente por encima de nosotros."
 J. W. Goethe

CONTENIDO

Publicación N° 19/02
 
EDITORIAL
 
¡LIBERTAD, LIBERTAD...! ¿PARA QUIÉN?
 
¿Dé qué libertad estamos hablando?
Es curioso el concepto de libertad que tienen ciertos legisladores uruguayos. Quienes promueven la ley del aborto, han dicho en el debate parlamentario que hay vida desde el momento de la concepción, que nadie en el mundo puede estar a favor del aborto, que con el aborto mueren muchos bebés, muchos niños y niñas; que el aborto es perjudicial para la salud de la madre...; y que ellos están, en realidad, contra el aborto.
Entonces, ¿por qué promueven una ley que facilita la posibilidad de abortar más y mejor? Pues porque entienden que el principal derecho del hombre, es la libertad. Pero para ejercer esa libertad -lo hemos repetido hasta el cansancio- hay que estar vivo. Carece de toda lógica anteponer el valor libertad al valor vida, cuando sólo pueden gozar de su libertad los seres humanos vivos. Los cadáveres no son seres libres.
Por otra parte, invocar la libertad para despenalizar el aborto, es más o menos como dejar de gritarle ¡¡¡CUIDADO!!! –por respeto a su “libertad”- a una persona que va a cruzar la calle con luz roja sin percatarse de que un automóvil lo va a atropellar; o a un adolescente que va a consumir su primer dosis de cocaína; o a un niño que va a meter un clavo en el enchufe.
 
Liberales a medias
Quienes se pavonean gritando: "¡libertad!", son veraces a medias. Porque reivindican la libertad de la madre a abortar, olvidando, tapando y escondiendo la libertad y el derecho de nacer del hijo que habita en su vientre.
Quienes hacen gala de su condición de defensores de la libertad, omiten decir que pretenden imponer tiránicamente a todos los ginecólogos del país, la obligación inexcusable de abortar en caso de riesgo de vida de la madre.
Quienes  se rasgan farisaicamente las vestiduras ante cualquier dictadura o norma, y se declaran abiertamente "transgresores", quieren obligar a todas las instituciones médicas a hacer abortos -Círculo Católico de Obreros incluido-. En todo caso, serán transgresores de los derechos humanos...
Quienes claman por la libertad y la salud de la madre, pretenden aprobar una ley que afecta profundamente la salud física y psicológica de la inmensa mayoría de las mujeres que abortan. La libertad de estas madres se ve profundamente resentida, desde que viven el resto de sus vidas, esclavas de la cupla que supone haber matado a sus propios hijos.
Pero claro, los hipócritas somos siempre aquellos que defendemos ambas vidas. Pues que se sepa desde ahora que -en caso de aprobarse este infame proyecto de la ley- seremos los principales "transgresores" de la misma. Seremos, parafraseando a Wilson Ferreira Aldunate, los "más irreconciliables enemigos" de esta tremenda injusticia, de este verdadero crimen de lesa humanidad.
 
¿Todas las opiniones valen lo mismo?
Por otra parte, se confunde el derecho a opinar con el valor de las opiniones. Ciertamente, todos tenemos derecho a opinar de fútbol y de política –de hecho, todos lo hacemos-. Sin embargo, no contratan a cualquier contertulio para comentar el resultado de las elecciones a boca de urna, sino a expertos politólogos; ni contratan al bolichero de la esquina para dirigir a la selección uruguaya, sino a un Director Técnico con cierta trayectoria. A todos se nos pueden ocurrir ciertas técnicas de muestreo y encuestas, pero sólo quienes han estudiado el tema basados en la teoría y en la experiencia de otros, saben como hacerlo bien. A todos se nos pueden ocurrir a quienes seleccionar para integrar el "dream team"; pero sólo un técnico experimentado puede armar un buen equipo de fútbol. Que eso no suceda en Uruguay, no quiere decir que no pase en otras partes del mundo...
Con el aborto pasa igual: todos podemos opinar. Alguna persona poco informada podrá opinar que si bien la vida empieza con la concepción, recién se “personifica” en forma cuasi mágica recién a las 12 semanas -porque antes, dicen, tiene electroencefalograma plano-. Pero esa opinión, no tiene el mismo peso ni autoridad que la del científico que sostiene -porque lo ha visto, estudiado y comprobado- que la vida humana comienza con la concepción, sin que ocurran cambios sustanciales en las sucesivas fases de su desarrollo y crecimiento. El que es persona ahora, nunca pudo haber sido un tumor. Y toda persona -a diferencia de los tumores- tiene derechos inalienables.
 
Tolerancia, respeto y aceptación
No faltan quienes entienden que “tolerancia”, "respeto" y "aceptación", son sinónimos. Así, en nombre de la "tolerancia", reclaman la "aceptación" de todas las escalas de valores por igual. "Tolerar", significa "Sufrir, llevar con paciencia"; "Respetar", significa "Tener respeto, miramiento o consideración", y "Aceptar", significa "Recibir voluntariamente algo, aprobar". En nuestra humilde opinión, entre "sufrir, llevar con paciencia" y "aprobar", parece haber una diferencia... 
Podemos "tolerar" que el vecino de abajo tenga de vez en cuando, una fiesta familiar en la que se ponga la música tan fuerte que perturbe nuestro sueño. Podemos "respetar" las ideas de nuestro vecino y no quejarnos en la asamblea de inquilinos, porque puso en la ventana la balconera de su candidato en las elecciones. Y debemos "aceptar" que los niños del vecino a veces griten o lloren, porque los pequños pueden tener berrinches. Pero no podemos aceptar que todas las noches, nuestro querido vecino se pase de festichola en festichola, o que pretenda poner la balconera de su candidato en nuestro balcón, o que los llantos y gritos de sus hijos sean consecuencia de los malos tratos que su padre les da....
Cabe preguntarse por tanto, si quienes pretenden llevar al extremo el concepto de "tolerancia", también incluirían en la lista de personas cuyas escalas de valores hay que tolerar, respetar y/o aceptar, a Hitler, al Dr. Menguele, o a Osama Bin Laden. Supongo que estaremos de acuerdo con los promotores de la ley de legalización del aborto, en que los valores de estos siniestros personajes no son buenos para la convivencia humana. Pues tampoco lo son los valores de personajes igualmente perversos como Alfred Kinsey, Margaret Sanger o el Dr. Kevorkian.
La aceptación, e incluso la tolerancia, tienen un límite. No todas las escalas de valores son igualmente aceptables: aquellas que no empiezan por respetar los derechos fundamentales del hombre, no parece que deban ser toleradas en ningún sistema democrático que se precie de tal.
 
Conclusión
A nuestro juicio, es necesario que antes de usar los términos libertad, tolerancia y opinión, adaptemos nuestro entendimiento a la realidad, a sus verdaderos significados. De otra forma, podemos caer en la injusticia de llamar libertad a la tiranía y tiranía a la libertad; opinión a la certeza y certeza a la opinión; tolerancia a la aprobación y aprobación a la tolerancia. Y peor aún, corremos el riesgo de proclamar la libertad y la tolerancia para unos, mientras discriminamos a otros. Lo cual es especialmente grave, cuando los discriminados son los más débiles de nuestra sociedad.
 
AVE FAMILIA
 

MATRIMONIO Y FAMILIA

 
AMOR, LIBERTAD Y LEALTAD EN EL NOVIAZGO
 
Antonio Orozco
 
Conversación con Javier Lozano y María José Garrote
 
Javier Lozano y María José Garrote constituyen a ojos vista un joven matrimonio feliz. Nos encontramos en un Congreso sobre la Familia organizado por las APAS. Javier es abogado, con un prestigioso despacho profesional. María José es licenciada en Derecho, dedicada a su marido y a sus dos hijos. De momento tienen siete. María José y Javier, hace unos pocos años todavía eran "chico-chica" (nos reímos), aunque también algo más: eran "novios". Me parece que puede resultar interesante hablar con ellos del noviazgo. ¿Quién no habrá de pasar por tal situación si no la ha pasado ya; o, si su camino es otro, dar un consejo, una opinión oportuna sobre el asunto? Vayamos, pues, al grano.
-¿Qué recuerdos os trae el noviazgo, que tenéis aún tan cercano?
J.L.- Cualquier matrimonio feliz convendrá en que el noviazgo es una época que se recuerda con mucha alegría, incluso con cierta nostalgia, sana, como una etapa dorada de la vida. Pienso que la felicidad que después se da en el matrimonio, en buena medida viene del cuidado, del mimo -diría yo- que se haya puesto en cuidar el noviazgo.
-Bien, pero ¿qué se entiende, o qué os parece que debería entenderse por "noviazgo"? Algunos piensan que es un concepto anacrónico y, por otro lado, se usa a veces como un eufemismo de relaciones aberrantes. ¿Cómo podría definirse el buen noviazgo, conforme a la recta razón?
-Podríamos empezar por exclusión, diciendo lo que no es: evidentemente no es una simple relación de amistad entre un chico y una chica. Eso sería escaso para lo que se pretende. Pero tampoco es una "relación prematrimonial", en el sentido que se suele dar ahora a esa expresión, como si fuera bueno en el noviazgo todo lo que es bueno en el matrimonio.
El noviazgo va más allá de la mera relación de amistad. Se añade una atracción hacia el otro -el chico o la chica- de un orden especial, inmaterial, espiritual, que se quiere fomentar, enriquecer, cultivar, en orden a resolver dos cuestiones que entonces se plantean: una, si es posible la continuidad de esa relación gozosa que ha surgido; y otra, si puede convertirse en matrimonial. Es decir, el noviazgo se vive en relación a un posible o incluso probable matrimonio, del cual obtiene sus propias notas características. Es decir, de cómo se entienda el matrimonio, depende lo que se entienda por noviazgo.
 
Los "en-amor-dados"
-¿Y vosotros, qué entendéis por matrimonio y, en consecuencia, por noviazgo?
J.L. -El matrimonio es, en síntesis -como muestran el Derecho natural y el Magisterio de la Iglesia- la unión de uno con una para siempre, abierta a la fecundidad. Subrayo la palabra unión, aunque tiene mayor alcance y rigor jurídico la palabra "vínculo". Una unión que ha de ser fiel e indisoluble. Si lo concibes así, como en realidad es por naturaleza, en el noviazgo sabes con más claridad a lo que vas, que es a profundizar en el conocimiento de la persona con la que sales, con la cual posiblemente podrás llegar a compartir toda tu vida.
El mismo lenguaje tiene expresiones acertadas para la variedad de situaciones, recogidas por el profesor Viladrich en un libro que recuerdo con agrado, Amor y matrimonio. De los novios se dice que están enamorados: "en-amor-dados", es decir, viven una relación de cariño presidida por el respeto y la lealtad. Es un tiempo en que es natural pasarlo muy bien y disfrutar en el descubrimiento de otra personalidad, otro "yo", complementario en tantos aspectos. Pero es preciso tratarla en serio, sabiendo que el noviazgo es una cosa y el matrimonio otra. ¡Ya llegará, si Dios quiere!. No hay que tomarse anticipos. Recuerdo que nos decían mis padres cuando comentábamos en casa algún futuro plan, aunque no tuviera malicia alguna: "¡pero, ¿qué dejáis para el matrimonio?!". Hay sabiduría en esa pregunta.
 
Lealtad en libertad
M.J.G.- Con el matrimonio, los "en-amor-dados" se convierten en "es-po-sa-dos", porque se han creado unos vínculos afectivos que llegan a la entrega total y definitiva, que requiere absoluta fidelidad y ayuda mutua. Además, estas actitudes son exigibles por cada uno y debidas al otro. En el noviazgo, en cambio, hay que conjugar la libertad con la lealtad. Por eso el noviazgo tiene unos límites que no existen en el matrimonio y que no se deben traspasar . Y esto es lógico porque el matrimonio es indisoluble y el noviazgo no. El noviazgo es la preparación y debe estar regido más por la cabeza que por el corazón. La decisiones deben estar tomadas con la cabeza. Cualquier extralimitación en el noviazgo, paradójicamente, se convierte en límite, en una especie de losa que después pesa sobre la libertad, y en consecuencia puede comprometer el acierto de futuras y graves decisiones.
En definitiva, aquí, como en todo, el dominio de la pasión impide el dominio de la razón, y hace muy difícil, si no imposible, hacer lo que realmente conviene en cada momento. Incluso me parece que durante el noviazgo la creación de ciertos lazos o vínculos -como tener cuentas corrientes conjuntas, comprar cosas entre ambos, etcétera- es innecesario, más aún, puede estorbar, porque crea una situación artificial que merma la libertad que sí es necesaria durante ese período.
-¿Esa libertad necesaria quiere decir que cada uno es libre de salir con el novio o novia, y también él con otras chicas y ella con otros chicos?
-Durante el noviazgo pueden surgir serias y razonables dudas sobre la conveniencia de continuarlo o de cortarlo. Y puede llegar un momento en que la lealtad exija plantear una crisis para no comprometer el futuro de ambos, que no debe edificarse sobre la inestabilidad. Cuando las espectativas, esperanzas, ilusiones no son compartidas o generan dudas fundadas, serias, sobre la estabilidad de la futura convivencia, hay que cortar. Porque si no, se crearía una situación artificiosa cada vez más difícil de superar. Los afectos creados y los intereses comunes conducirían o bien al aislamiento, que no es lo natural; o bien a buscar sistemáticamente la compañía de terceros, porque entre ambos ya estaría dicho todo y el encanto del salir solos se desvanecería.
Pero la lealtad obliga normalmente a los novios a no tratar a terceras personas de tal manera que facilite la dispersión del afecto. Hay una voluntaria atadura, la sujeción libre a unos deberes. José Luis Soria, en un libro muy útil, dice que quizá por eso tenga hoy tan pocas simpatías el noviazgo serio. Y añade que quien vea el deber como una falta de libertad, quien no sepa renunciar a determinadas posibilidades por amor, quien no quiera que nada ni nadie le coarte, quien no se decida a aceptar ese necesario condicionamiento, se descalifica automáticamente hasta para el matrimonio, que implica la definitividad del compromiso provisional y primerizo del noviazgo. Y nos estamos refiriendo no a un compromiso jurídico o formal, sino a un compromiso íntimo, quizá sin ninguna manifestación explícita, pero no por eso carente de fuerza.
-María José y Javier están tan de acuerdo, al menos en este asunto, que no es posible separarlos ni en los aspectos opinables de la cuestión. Merecen nuestra enhorabuena. Continúa, por favor, María José.
M.J.G.- Me parece muy enjundioso el consejo del beato Josemaría Escrivá de Balaguer, que he leído en Conversaciones: "el noviazgo debe ser una ocasión de ahondar en el afecto y en el conocimiento. Y, como toda escuela de amor, ha de estar inspirado no por el afán de posesión, sino por el espíritu de entrega, de comprensión, de respeto, de delicadeza" (). Me parece que en estas palabras se puede descubrir el ambiente en el que pueden desarrollarse armónicamente, sin estorbarse, al contrario, tanto la libertad como la lealtad.
-¿Y no es muy difícil -imposible, piensan algunos- vivir con esa nobleza, con esa limpieza, o por decirlo mejor, con esa pureza de intención y de conducta que estáis proclamando entre líneas? (María José y Javier no creen ser una excepción y realmente no lo son. No son extraterrestres) La pregunta es la siguiente: ¿Qué hay que hacer y qué hay que evitar para conseguirlo?
M.J.G. -Fácil no es, desde luego, vivir esas virtudes que son tan humanas como cristianas. El ambiente es difícil, incluso a veces hostil: hay mucha presión contraria. Pero vale la pena ir contracorriente. El amor es lo que nos hace felices y el amor verdadero sólo prende con sacrificio, luchando con sentido de responsabilidad y espíritu deportivo. Así, se consigue. Además, para el cristiano, si hay caídas, también hay el remedio de la Confesión, que cura y fortalece, nos levanta y dignifica. Como es lógico, hay que evitar las ocasiones de empañar la propia dignidad personal y la del otro: los sitios poco frecuentados, los "roces" excesivos con pretexto del cariño... son los principales enemigos. Hay que medir las consecuencias de los propios actos. Salir hasta altas horas de la noche, por sistema, no hace bien, debilita la voluntad. Queramos o no, la noche no es lo mismo que el día: ni se trabaja lo mismo, ni se tiene el mismo dominio de sí. Es más difícil dominar la voluntad después de haber visto una película picante, con varias copas en el cuerpo y a las tres de la madrugada. Como regla general, es evidente que el estado de ánimo no es el mismo a las 12 del mediodía que a las altas horas de la noche. Además, si se valora el tiempo, al día siguiente hay que trabajar, lo cual es incompatible con el sueño profundo...
J.L.- Tampoco nos parece oportuno que grupos de novios vayan de excursión un fin de semana. Más bien puede perjudicar. Yo diría también que a medida que se consolida el noviazgo, el espíritu debe tomar la iniciativa, las riendas, para que las almas se vayan compenetrando, porque es de ahí que surge el cariño más rico, permitiendo un conocimiento más hondo y unitivo. Si durante el noviazgo no pusiéramos reservas al cuerpo, el amor perdería su dimensión espiritual, las relaciones serían meramente pasionales y pondrían en peligro el futuro matrimonio.
 
La prueba...de la defunción
-Ciertamente, la experiencia de siglos habla en este mismo sentido. Pienso que una estadística veraz sobre ese punto resultaría muy ilustrativa. De un noviazgo dominado por la relación sensual, la felicidad del matrimonio que le siga será muy pobre y corta...
J.L.- Es que el placer sensual, por naturaleza, no establece compromisos duraderos y la posesión de uno por el otro, en el noviazgo es egoísta. Decía Goethe que "el amor no domina, cultiva". La posesión no es -como a veces se pretende- una "prueba" del amor, sino casi su partida de defunción. Muchos van al matrimonio "de penalty", forzados por unas relaciones mantenidas en el tiempo, pero que han perdido el significado de entrega, de fidelidad, de donación de uno mismo, de apertura a la descendencia. El placer posesivo es interesado, no busca al otro o la otra, no respeta la dignidad de la persona y da pie a la infidelidad y a la desgracia. En este sentido, me parece especialmente importante el papel de la mujer -de la novia-, porque la mujer es más reposada, menos impulsiva. Debe fomentar un atractivo personal, pero no a base de perder parcelas de su intimidad. La mujer es más pudorosa, tiene recursos suficientes para explotar sus cualidades personales haciéndose respetar y no a base de perder el decoro o de ser provocativa. En esto los padres han de desarrollar una importante labor de orientación.
 
El "noviazgo" de adolescentes
-¿Qué opináis del noviazgo entre adolescentes?
-Que entrañan su peligro. Conllevan relaciones largas que con frecuencia se convierten en tediosas, aunque no siempre suceda así. Como el matrimonio suele quedar lejano, suelen acabar rompiéndose, con traumas de diversa consideración. Lo preocupante, por lo general, es que el adolescente no está suficientemente desarrollado y para llegar a tener una personalidad vigorosa requiere -como dicen buenos especialistas sobre el asunto- el trato con personas del mismo sexo. Aquí reside también un riesgo de la enseñanza mixta a todos los niveles: no facilita la afirmación de los rasgos femeninos en la mujer y de los masculinos en el chico. Es uno de los puntos que se han subrayado en este Congreso sobre la Familia. El matrimonio es la unión de dos caracteres no idénticos, sino complementarios. Es una comunidad de vida y amor abierta a la fecundidad. Si alguno de los términos o extremos del edificio no está bien definido, puede ser que por ello el edificio no se caiga, pero ponemos en peligro su estabilidad, facilitamos la aparición de grietas de reparación difícil.
 
Cómo conviene conocerse
-Decís, con mucha razón, que el noviazgo tiene una función clara de mutuo conocimiento. ¿Qué aspectos de la otra persona os parece que merecen mayor atención?
J.L. -Hay un punto que no puede despreciarse: las creencias religiosas del otro, que es preciso conocer y, en lo posible, ambos deben unificar, por la sencilla razón de que pueden condicionar comportamientos futuros entre los cónyuges y de éstos con los hijos. Hay un dicho que las madres recuerdan con frecuencia: "el hombre debe rezar cuando va al mar, una vez; cuando va a la guerra, dos; y cuando se va a casar, tres". Es verdad; si antes del noviazgo se tiene una cierta práctica religiosa, con el noviazgo no llega el momento de abandonarla sino de intensificarla, pues conviene pedir al Señor por el otro, además de por uno mismo, y pedirle luces para ver con claridad, porque dudas siempre las hay en el noviazgo. Creo que debe conocerse bien el ámbito familiar, el ambiente que se respira en las casas paternas. No se trata de frecuentarlas. En mi opinión, esto se debe evitar, por lo que hemos dicho antes sobre la necesaria libertad que ha de conjugarse en esa etapa. Convertirse en "uno más de la familia", sin serlo, al menos todavía, es artificioso y puede resultar perjudicial. Pero sí que debe conocerse el ámbito familiar del otro, porque da muchas pistas de si se viven y de cómo se viven ciertas virtudes; cómo se comporta ella o él en familia, si hay alegría en la casa, si hay orden, espíritu de servicio, etcétera. También así se conoce mejor el ambiente social en que se ha formado, se pueden conocer mejor los gustos de la novia y mejorar los "detalles" con ella.
 
¿Que cantidad de tiempo juntos?
-Entonces, ¿os parece aconsejable "salir" mucho, estar mucho tiempos juntos durante el noviazgo?
-No, no. Nosotros vivíamos en distintas ciudades, nos veíamos poco y nos quedábamos con las ganas. Esto me parece lo mejor: un poco de cartas, un poco de teléfono y un poco de vernos. Personalmente prefiero que haya sido así. Lo contrario pone las cosas más difíciles y disminuye la ilusión.
 
Responsabilidad de los padres
-Ahora, como el tiempo vuela, pronto -relativamente pronto- hijos en edad de merecer. ¿Qué pensáis de la labor orientadora de los padres por lo que se refiere al noviazgo de los hijos?
J.L. -Que es, como en todo, importante, pero su eficacia no estriba tanto en la cantidad como en la calidad de intervención. Si está presidida por el cariño y la generosidad, siempre tiene eficacia. Pero el estar muy encima de los chicos puede convertir en "meticon", y de eso no se trata. Creo que los padres deben orientar no con afán fiscalizador sino a modo de consejeros, en el ambiente familiar, fluido, confiado y desinteresado, que han de crear con los hijos. En este sentido es bueno que los padres se animen a leer, a documentarse sobre el tema, que no den por sabidas las cosas, que no se limiten a recordar su experiencia, que es fundamental, pero que ha de enriquecerse con otras experiencias, con argumentos, con criterios razonables.
 
Datos bibliográficos
-Entonces no tenéis más remedio que proporcionarme una buena bibliografía sobre nuestro asunto. A ver.
-Hay mucha. Además de los autores que ya hemos mencionado, los libros que nos ha resultado más útiles, de entre los leídos, quizá sean -de nivel universitario-, el de Javier Hervada, Diálogos sobre el amor y el matrimonio (Ed. EUNSA, Pamplona 1974). Este es un libro excelente en su género. Más asequibles a todos los lectores: La educación sexual, de varios autores (Libros MC, Ed. Palabra, Madrid 1984). De la misma editorial, Amor y matrimonio, de E. Fenoy y J. Abad; Amar y vivir la castidad, de José Luis Soria; y Amor y noviazgo, de Mauricio Alegre. También es bueno Diálogos para novios, de Gabriel Calvo (Ed. Alameda. Madrid 1972)...
 
 
 
NO TE OLVIDES DEL AMOR
 
Florencia Beltrán
 
Transportémonos a un museo de arte y detengámonos por unos instantes frente a una pintura abstracta. A través de ella podemos vislumbrar colores, formas, figuras, pero también podemos meternos en ella y tratar de pensar qué es lo que quiso transmitir el pintor. Dicha tarea no es fácil, pero es apasionante. Toda obra tiene un sentido para el pintor, no son simples pinceladas hechas al azar como muchos sostienen.
Ahora bien, al enfrentarnos al concepto del amor, podemos entrar con gran facilidad en una “Torre de Babel”, por los múltiples y variados significados, hasta a veces contrapuestos que se le dan en la actualidad. Éste es uno de los términos que más se utiliza, pero a la vez, uno de los que se abusa con más frecuencia, por tanto, tendremos que desenmarañarlo, llegar a entender, a develar lo que éste significa en su totalidad. Esto es fundamental, a la hora de preguntarnos ¿estoy enamorada/o?, al tomar la decisión de ponerse de novia/o, contraer matrimonio, etc.
Para adentrarnos en este tema tan apasionante, trasladémonos ahora a un cerro. A medida que lo escalemos iremos esclareciendo lo que significa el amor romántico, el amor de donación y llegaremos a la cumbre, donde nos encontraremos con el amor conyugal. Esto es un trabajo arduo, y por tanto, es recomendable para personas audaces, valientes y que quieran de verdad luchar contra corriente y consigo mismos.
Es la hora de emprender el viaje, y por tanto, es aconsejable luchar contra las dificultades que van a venir sin lugar a dudas; pero a no desanimarse ya que VALE LA PENA, si se quiere construir un matrimonio sólido.
Como indicamos el primer camino a recorrer es el amor romántico. Éste comprende el conocido enamoramiento. Según Tomás Melendo y Lourdes Millán Puelles (2002, pág 29) es “un amor sentimental, un amor estético y afectivo o de simpatía: de atracción física unida a un interés por la persona concreta de distinto sexo cuyas maravillas se comienzan a vislumbrar, y que, cuando resulta correspondido, despierta en los implicados un afán casi irresistible de verse y hablarse de nuevo, de saber más del otro, de relacionarse”. También expresan que “vivimos más en el otro que en nosotros mismos: es él quien otorga su entero significado a todo aquello con lo que nos relacionamos”. (o.c, 2002, pág.29)
El estar enamorado se caracteriza por estar “flotando en las nubes”, tener la sensación de tocar el techo y saltar de júbilo, por no ver la hora de encontrarse, a su vez, por parecer como si los minutos pasaran muy lentos cuando no se está con el/ella y por el contrario vuelan, cuando se están juntos. Todo esto surge de manera espontánea, nadie decide o se propone estar enamorado de una persona y por tanto, no exige esfuerzo de nuestra parte. Como expresa Hervada (1975, pág. 37): “el amante aparece como sujeto pasivo; el amor es algo que nace en él y no producido por él”. Por esta razón, es muy común sentir frases como esta: “el amor es más fuerte que yo”. Éste afecto inicial es limitado ya que reside en las emociones, en el sentimiento, que por naturaleza es instantáneo y cambiable, y por ello, esto es incapaz para adquirir compromisos y ser fieles a ellos. De acuerdo a ello, este amor ha de madurar y desarrollarse. El aspecto negativo de este tipo de amor al cual no podemos dejar a un lado, es el de idealizar a la persona a quien se ama, el no ver más que sus cualidades positivas, e incluso magnificarlas, y por esta razón, no amamos tal cual es en verdad la persona, sino sólo un espejismo de la misma. Esto acarrea un desengaño si no se trata de perseguir el camino de querer al otro por lo que realmente es, por lo que tiene de único e irrepetible y no por las cualidades que tiene, como ser su aspecto físico, que en última instancia esto puede ser común a otras personas.
El segundo mojón, que nos encontramos en el camino que estamos recorriendo es el llamado amor de donación, el cual se caracteriza por establecer sus orígenes en el amor romántico, pero tiene otro género. Nace con vocación de una inclinación a la entrega de nuestro propio yo personal para siempre desde lo más profundo del ser, es decir, que nos descentramos de nosotros mismos para querer al otro no ya sólo desde la sensibilidad y las emociones, sino también, a través del entendimiento y la voluntad. También pesan más las cualidades personales, es decir, el quién eres, lo que eres o cómo eres. Las virtudes físicas o espirituales, según Tomás Melendo (2001 en o.c. 2002, pág. 36), “dejan de ser comunes o similares a las de otros individuos … y se atenúa casi hasta el infinito la posibilidad -¡la tentación!- de sentirnos atraídos por atributos semejantes  de personas diversas: sencillamente porque al enraizarlos hasta la hondura  de la condición personal, los de quien amamos se han trocado inesquivablemente únicos, sin parangón, y nada parecido podríamos encontrar” .
Y ahora nos preguntarnos, ¿cuál es el signo de que estamos frente a una auténtica entrega? No se requiere más que una palabra para contestar, FELICIDAD. Un noviazgo, un matrimonio es más feliz cuanto más grande sea la entrega mutua y esto requiere bajar de la escena al egoísmo, al individualismo, etc. y dejar que pase a ser el actor principal de la obra, la entrega, el desvivirse por el otro.
Después de recorrer un largo trecho, hemos llegado a la meta. Aquí nos encontramos con el amor conyugal. Tomás Melendo y Lourdes Millán-Puelles (o.c. 2002, pág 39) señalan que “es la elección consciente, libremente asumida, de entregarse por completo al otro, aceptándolo y queriéndolo tal como es, con objeto de formar una familia”. De esta manera el matrimonio se construye sobre roca, y no sobre arena. Por otra parte Hervada (o.c. 1975, pág. 30-31)) indica que: “el amor conyugal propiamente dicho no es –en su núcleo esencial- sentimiento afectuoso, ni instinto, ni enamoramiento; es voluntad de y en tendencia a la unión que impele y ordena a las distintas potencias del ser humano hacia ella, hacia la unión, según las exigencias de justicia y de ley natural que son inherentes a esa unión”
El acto conyugal, no es un juego, sino una manifestación muy profunda de unión, de quienes se han entregado para siempre por medio del compromiso. Dicho amor conyugal, podrán alcanzarlo si hay un don de sí: fiel, perpetuo y profundo, como mencionan los autores recientemente citados. Ahora bien, no hay que pasar de largo que el acto conyugal para que sea auténtico tiene que ser fruto de la entrega y por tanto, una persona no puede ser usada, cosificada. Un síntoma claro de dicha cosificación, es el hastío, la soledad, la melancolía, la tristeza, el sentirse un vacío en su vida, etc. Por dicha razón, es importante tener presente que no se puede jugar con fuego.
Todo este recorrido que hicimos, puede servirnos como brújula para no perder el Norte, el cual es fundamental para ser feliz. Esto no es poca cosa, ya que es difícil encontrarse a alguien en la vida que decida no serlo. A su vez, como todo camino a recorrer uno puede desviarse por múltiples razones, pero lo más fantástico, es que siempre se pueda volver a empezar.
 
Melendo, Tomás (2001): “Las dimensiones de la persona”. Palabra. Madrid.
Melendo, Tomás y Millán-Puelles, Lourdes (2002): “Asegurar el amor”. Rialp. Madrid.
Hervada (1975): “Diálogos sobre el Amor y el Matrimonio” EUNSA Pamplona.
 

 
TRABAJO Y MATRIMONIO: PUESTOS EN LA MISMA BALANZA
 
¿Porque nos esforzamos tanto en conservar un empleo y no ponemos el mismo esfuerzo para mantener un matrimonio duradero? Resulta paradójico la comparación pero en opinión de la experta argentina en temas de familia, Rita Barros Uriburru, cada vez más se cae en la torpeza de "endiosar el empleo" y "banalizar el matrimonio" revelando una preocupante falta de jerarquía de valores en la sociedad actual.
Según Rita Barros, "es una gran hipocresía menospreciar el esfuerzo por solucionar los problemas familiares, y valorar al mismo tiempo, el sacrificio necesario para mantener un trabajo". En ese sentido, la experta subrayó la necesidad de luchar y sacrificarse por sacar el matrimonio adelante, por construir día a día ese proyecto común que se lleva de a dos y en el que está en juego la felicidad de los padres y de los hijos.
Asimismo, precisó que es justamente la hipocresía el argumento preferido "y de moda" para justificar ahora el divorcio ya que se argumenta que es preferible "evitar la hipocresía" en vez que de que los cónyuges enfrenten problemas 'indisolubles'.
"Aquí, observó, lo único que se evidencia es la capacidad egoísta del ser humano, quien no quiere asumir la responsabilidad de su matrimonio -que es para toda la vida- ya que le resulta más 'practico' cambiarse de pareja".
Barros recalcó además que este argumento cae en profundas contradicciones, pues si queremos ser coherentes con nuestro discurso deberíamos rechazarla no sólo en el matrimonio, sino también en el trabajo y en las relaciones sociales.
"Tendríamos que estar de acuerdo en que debemos ser 100% sinceros con nuestra pareja y con nuestro jefe, con nuestros compañeros de trabajo y con nuestros clientes. Absolutamente sinceros, y por tanto -siguiendo la lógica de los divorcistas-, capaces de renunciar cuando las cosas se ponen mal, o de decirle a un cliente lo que realmente pensamos de él. Claro, que si eso sucediera, el índice de desempleo treparía del 16% al 90% en pocos días", manifestó.
En esta línea, la experta cuestionó la jerarquía de valores de las familias ya que si somos capaces de tolerar a clientes inoportunos y molestos, a jefes neuróticos y exigentes, ¿porque no hacerlo, entonces, con nuestros cónyuges? ¿Por qué somos incapaces de reconocer que la falta de esfuerzo para superar los problemas matrimoniales implica inmadurez afectiva?, preguntó.
Barros aseveró que para quien trabaja a disgusto en una empresa es hipocresía bajar la cabeza muchas veces al día solo porque se necesita ganar un sustento económico. Y si esa actitud, continuó, en el trabajo se le llama esfuerzo, sacrificio y paciencia, pues en el matrimonio se le es llamada hipocresía tan sólo para justificar el divorcio, siendo ésta la mayor de las hipocresías.
Así, es imposible actualmente llamar esfuerzo, sacrificio y paciencia a la lucha diaria por sacar adelante un matrimonio, que siempre está enfrentando dificultades, y se cae en diálogos absurdos como "no nos entendemos bien; es mejor yo por mi camino y tu por el tuyo, como buenos amigos", sin pensar en un momento en los hijos.
 
Camino duradero
El matrimonio es un compromiso superior al contrato laboral, ya que no en vano se lleva a cabo en un Registro Civil; se celebra delante de un juez, y se establecen responsabilidades muy importantes con respecto a la crianza de los hijos que puedan venir. Además, para los cristianos es un sacramento.
Hoy en día, la inestabilidad no sólo es exclusiva del sistema laboral sino también de la familia, concretamente del matrimonio. Verse de un día para otro sin trabajo no es peor que verse sin familia ya que el desempleo no provoca menores males que los que provoca el divorcio. Ahí la razón de porque muchos reinciden.
Sin embargo, hay una diferencia: las soluciones que las personas particulares pueden dar a la crisis económica son limitadas, pero es ilimitado el esfuerzo de que son capaces quienes -por amor- se empeñan tenazmente en superar las crisis matrimoniales. Porque en el matrimonio, siempre habrá problemas; encontrar las soluciones, siempre y en última instancia, es responsabilidad de los cónyuges.
Por tanto, se hace necesario que cada familia revise su jerarquía de valores, para no caer en el error de endiosar el empleo y paralelamente banalizar el matrimonio, imprescindible para el pleno desarrollo de todos los miembros de la familia.
Resulta una hipocresía, según la experta, "menospreciar el esfuerzo por solucionar los problemas familiares y valorar al mismo tiempo, el sacrificio necesario para mantener un trabajo o un cargo, cuando en muchas ocasiones, ello implica pasar por alto mil detalles para no enfrentarnos con el jefe, con los clientes o incluso con los votantes, en el caso de los políticos".
"Cada cosa en su lugar", aconseja Barros. "Incluso divorciarse resulta ser el peor negocio porque luego, hay que mantener dos o hasta tres familias al mismo tiempo", puntualizó.
 
Fuente: Aciprensa
 
 

DEFENSA DE LA VIDA 

EXPOSICIÓN DEL DIPUTADO JORGE BARRERA SOBRE EL PROYECTO DE LEY DE ABORTO EN EL PARLAMENTO URUGUAYO 
 
Señor Presidente: en la tarde de hoy nos aprestamos a debatir sobre el derecho fundamental, causa y razón de los demás, derecho por excelencia reconocido en nuestro país a nivel constitucional y que en lo internacional está garantizado en numerosas convenciones, pactos y declaraciones.
El derecho a la vida es anterior a toda legislación, subsiste y se impone a ella. Es un derecho esencial que todo ser humano tiene por el mero hecho de su naturaleza, por el mero hecho de su propia dignidad; derecho humano que debe ser protegido en su totalidad, sin excepciones, conveniencias ni arbitrariedades; derecho humano que ni aun en nombre de la pluralidad puede lesionarse; derecho humano esencial, inalienable, inviolable, imprescriptible e indisponible.
Hoy estamos debatiendo sobre el derecho a nacer, el derecho a vivir, el derecho a no ser eliminado arbitrariamente y de la manera más cruel. El lugar más cálido y seguro para un bebé no podemos transformarlo en un espacio donde esa nueva vida ‑que es independiente de su padre y de su madre‑ encuentre el fin de su existencia.
A lo largo de la historia de este país miles de uruguayos valientes han entregado su vida para defender la plena vigencia de los derechos humanos. Desde Artigas en adelante, ilustres hombres han pasado a las mejores páginas de la historia con un conjunto de próceres anónimos por reivindicar la existencia de un Estado que garantice el cumplimiento de los derechos del hombre y del ciudadano.
No es posible que hoy podamos legalizar la eliminación de la vida más débil, indefensa, sin juicio previo, sin delito cometido por la víctima, sin posibilidad de defensa con todas las garantías legales y sin poder apelar el siniestro fallo. Más aún: es obvio que ni siquiera puede ejercer una defensa física o material, porque en el aborto, al que este proyecto comete el grave error de considerarlo como un acto médico, no hay bebés sobrevivientes. Me resulta extraño que se intente calificar de acto médico la eliminación de vidas humanas. El médico jura proteger la vida humana desde sus inicios hasta la muerte natural y no intervenir en ella para provocarle daño o agredirla. El médico sana, cura, intenta eliminar el dolor y la enfermedad, protege, acompaña y asiste al paciente, quien le entrega en confianza su salud. En este proyecto de ley, el acto médico es tergiversado y desnaturalizado. La destrucción de nuevas vidas no puede ser equiparada a una simple intervención de apendicitis, de vesícula o a una aplicación de calmantes. Ya en el juramento de Hipócrates se establece: "Tampoco daré ninguna medicina mortal ni siquiera cuando me la pidan; además no daré consejos al respecto, ni facilitaré a ninguna mujer el aborto". Nos preguntamos: ¿qué queda de este juramento, esencial a la profesión médica, cuando es la propia ley la que legalizaría el aborto, al que artificialmente califica como acto médico?
Un capítulo aparte constituye mi más enfático rechazo a los ar­tículos 11 y 12 de este proyecto de ley, por los que se obliga a los servicios de asistencia médica integral a llevar a cabo este procedimiento a sus beneficiarias. Estas normas establecen un plazo dentro del cual se respeta el derecho a la objeción de conciencia de los médicos. Nos preguntamos qué pasará con aquellas instituciones de asistencia médica donde la coherencia ante el juramento hipocrático y el respeto a la vida lleve a que todos sus miembros presenten su objeción de conciencia. Más aún: ¿qué pasará si un médico, pasados esos treinta días, cambia de opinión y resuelve no hacer más abortos? ¿Lo estaríamos obligando a actuar contra su conciencia?
Constituyen un absurdo los límites arbitrarios sobre el origen de la vida que se establecen en el ar­tículo 4°. Estos límites contradicen las evidencias científicas más contundentes. La discusión de las famosas doce semanas, elegidas arbitrariamente y según criterios subjetivos, es estéril y carente de soporte científico. No se debe interpretar la ciencia según criterios subjetivos y tratar de adaptarla al proyecto de ley. La vida comienza en la concepción ya que allí se inicia un ser único, irrepetible y distinto a su madre y a su padre.
Con motivo del debate parlamentario que estamos desarrollando, nos han llegado innumerables cartas de ciudadanos. Quisiera compartir con ustedes un párrafo de una carta que un señor, a quien no conozco, a quien nunca vi, nos ha enviado a todos los legisladores. Este establece: "Desde la concepción el desarrollo del embrión es gradual. Pero el pasaje de no ser persona a ser persona, no es, obviamente, algo gradual. No hay grados, porque no hay término medio entre ser persona y no serlo. El comenzar a existir como ser humano no es un cambio accidental como cambiar de lugar o de tamaño. Es un comienzo radical y absoluto cuyo signo lo tenemos en el patrimonio genético, ya que el embrión es el de un nuevo individuo distinto de ambos. Pero por sobre todo, un individuo que no sea ya humano en lo esencial no puede desarrollar con el tiempo capacidad humana alguna. En los discapacitados, por ejemplo, los que padecen el Síndrome Down, o alguien que está en coma, el ejercicio de tal o cual capacidad humana está impedido por diversos factores. Esto no quiere decir que no sean personas humanas. Está dado en ellos lo esencial, ser 'en acto' individuos de la naturaleza humana. La persona es el sustrato último de todas las capacidades o facultades humanas; por eso, que estas no puedan actuar no quiere decir que no exista ser humano".
Por eso, pregunto: ¿cómo es posible creer que en las primeras doce semanas hay un derecho y en la semana siguiente, número trece, la ley dice que hay un delito? ¿Es que hay una etapa entre el día uno y la semana doce en que va a constituir un derecho eliminar una vida y luego, por acto mágico, al día siguiente, al otro día de la semana número doce, ya no, ya es delito? ¿Qué es lo que cambia en esa noche, entre la semana uno y la semana doce y entre la semana doce y la semana trece? No cambia nada. Son grados distintos; son etapas distintas, pero una misma persona y una misma dignidad.
Por esas razones, ratifico lo que el señor Diputado Gil Solares manifestó en la Comisión de Salud Pública y Asistencia Social: "Si a mí me demuestran que en la semana número once no hay vida, y si científicamente resulta evidente que en la semana número once no hay vida... yo cambio mi opinión y voto favorablemente este proyecto". Si a mí me prueban que en la semana número once no hay vida, yo voto este proyecto de ley. Si hay vida, no encuentro razón ni derecho superior para decir que este proyecto no legaliza la muerte.
Hasta ahora, la ciencia ha sido unánime en demostrarnos que allí hay vida y, por lo tanto, no existe motivo o argumentación, por muy atendible y entendible que sea, que justifique la eliminación de un nuevo ser.
Se nos argumenta con cifras no muy precisas. Se nos habla del incremento vertiginoso de muertes de mujeres por aborto en situaciones de riesgo. De acuerdo con una publicación que ha circulado en estas últimas semanas en el Poder Legislativo, que también nos ha llegado, denominada "Iniciativas sanitarias contra el aborto en situaciones de riesgo", surge que desde 1996 hasta 2001 fueron siete. Esto es lo documentado en la tabla número 3 de la página 89 de este libro, cuya fuente es el Sistema Informático Perinatal del Centro Hospitalario Pereira Rossell.
Por supuesto que lamentamos y nos duelen esas muertes ‑como decía un Diputado preopinante‑; por supuesto que las madres constituyen el calor, el amor, el cariño y la fortaleza de un hogar. ¡Cuántas familias y cuántas vidas son protegidas y dulcificadas por la presencia de las madres! Pero no creo que el camino a seguir por este proyecto de ley y para evitar esos males sea la destrucción de esa nueva vida. Yo quiero salvar las dos vidas y quiero proteger a los miles de niñas y niños que no quieren sufrir su muerte por aborto.
Se habla de un derecho a elegir. Estamos de acuerdo ‑¡cómo no lo vamos a estar!‑ en que la mujer tiene la misma dignidad y derechos que el hombre y en que, a lo largo de la historia, ¡vaya si ha tenido que luchar denodadamente para este reconocimiento! Esta dignidad no depende de leyes o de decretos; depende de la naturaleza misma por el solo hecho de ser mujer. ¡Claro que compartimos el derecho de las mujeres a decidir su propia vida y proyectos personales! Pero no hay, señor Presidente, derecho de nadie a disponer de la vida de los demás. Este proyecto tampoco contempla al hombre; el padre no tiene ni voz ni voto para impedir la muerte de su hijo.
Se invocan, además, razones económicas. Los más necesitados, los más carenciados, los más pobres, precisamente ellos, no son los que piden el aborto a gritos. No se soluciona ningún problema social ni se ayuda al más desprotegido ni a nadie, matándolo. El problema a resolver y a combatir es la pobreza, no los pobres; el problema que debemos combatir es la pobreza y no a los niños pobres.
Las consecuencias nefastas que apareja el aborto legal no solo son en vidas humanas, hogares deshechos, suicidios, tratamientos psicológicos y recursos invertidos por la sociedad para paliar estas negativas consecuencias. Es falso que este proyecto intenta salvar vidas, ya que no salvará la vida de los bebés ni cuidará de la salud psicológica de la madre. No hay aborto seguro ni exitoso ni aborto sin riesgos importantes para la salud de la madre.
Sería bueno poder difundir los estudios científicos que demuestran que, después de un aborto aumenta considerablemente el riesgo de la mujer de contraer cáncer de útero o de mama y es propensa a innumerables consecuencias negativas en su vida psicológica.
En el día de hoy, señor Presidente, usted y yo y los demás Representantes podemos hablar y debatir sobre la vida porque pudimos nacer; usted y yo y los demás Representantes podemos estar discutiendo sobre el aborto porque nadie se arrogó el derecho a decidir si nos eliminaban o no por el aborto.
(Ocupa la Presidencia el señor Representante Álvarez)
——Yo no rehúyo a los plebiscitos. Creo que antes de un plebiscito, se debe decir con claridad qué se piensa y, si hay plebiscito, qué propuesta se va a votar.
Entiendo que hay que llevar este debate con altura, con dignidad, defendiendo con todas mis energías esta propuesta de que este proyecto de ley no se vote afirmativamente, respetando a quienes defienden con coherencia y con honestidad intelectual otro punto de vista distinto. No son asesinos contra fundamentalistas; no se trata, como algunos creen, de que defendamos nuestras ideas por nuestras convicciones religiosas. Defiendo este proyecto de ley con fuerza, con ganas, por mis convicciones sobre la naturaleza humana.
Quiero pedir disculpas si en esta exposición he realizado algunos comentarios con apasionamiento, pero quisiera en este momento prestar mi voz y mis palabras para defender la vida de miles de niñas y niños que hoy quisieran estar aquí presentes y decirnos: "Señores legisladores, queremos vivir".
Muchas gracias.
(Manifestaciones de la barra.- Campana de orden)

N. del E.: Las "manifestaciones de la barra" a que hace alusión la versión taquigráfica de la exposición del Diputado Barrera y que requirieron "campana de orden", consistieron en una cerrada ovación en apoyo a la vida de los niños por nacer. A partir de ese dia, se limitó el acceso a las barras durante el tratamiento de este proyecto de ley. 

 
EL «LEXICON DE LA FAMILIA» PONE FIN A LA AMBIGÜEDAD TERMINOLÓGICA
 
Preparado por el Consejo Pontificio para la Familia
 
CIUDAD DEL VATICANO, 6 diciembre 2002 (ZENIT.org).- Un voluminoso estudio del Consejo Pontificio para la Familia apunta a desenmascarar los numerosos términos que, de apariencia inocua, esconden objetivos ideológicos. El panorama terminológico sobre la vida y la familia ya cuenta con un instrumento clarificador.
El esperado «Lexicon de la Familia» saldrá a la venta a comienzos del próximo año en Italia. En el volumen, de casi mil páginas, han colaborado decenas de especialistas internacionales.
«Interrupción voluntaria del embarazo» para referirse al aborto y «salud reproductiva» para hablar de la anticoncepción son sólo dos ejemplos de los numerosos términos que han avalado muchos países introduciendo graves confusiones morales.
Incluso expresiones aparentemente inequívocas, como «indisolubilidad matrimonial» o «amor conyugal», pueden abrir las puertas a una nueva manipulación del lenguaje.
En la primavera del 2001, durante el Consistorio extraordinario convocado por Juan Pablo II, el cardenal Alfonso López Trujillo, presidente del Consejo Pontificio para la Familia, anunció un nuevo «vademécum» de ética familiar.
Se necesitaba una obra de este tipo para subrayar los fundamentos doctrinales a la luz de las nuevas situaciones poner freno al «complot» familiar-lingüístico.
«Cuando se habla de familia en la ONU o en los parlamentos nacionales, los términos y los conceptos ambiguos impiden comprender verdaderamente las intenciones del interlocutor», explica el cardenal López Trujillo al diario Avvenire .
«Hace cuatro años --recuerda el purpurado--, organizamos un encuentro con algunos expertos internacionales e intentamos redactar una lista de las definiciones “arriesgadas”: aquellas que, detrás de fórmulas aparentemente positivas, esconden objetivos discutibles».
Así constataron «resultados preocupantes»: «Ya la mayor parte de las referencias a la familia, a la infancia, a la mujer, están viciadas por un lenguaje casi orwelliano. Se pronuncian frases que nunca definen con claridad el concepto que realmente se quiere expresar», explica el presidente del Consejo Pontificio para la Familia.
Hay cientos de ejemplo de ello, opina el purpurado. Cuando se habla de «discriminación de la mujer», en realidad «no hay preocupación de la condición femenina, sino que se quiere dar a entender que la familia es el lugar en el que las aspiraciones de la mujer son maltratadas», explica.
En otras palabras, «hablar de discriminación de la mujer –subraya— se convierte con demasiada frecuencia en un acto de acusación contra la familia».
Otro término que enmascara conceptos discutibles es el de «género». De ello se ocupa igualmente el Lexicon. «Actualmente hay muchos expertos que ya no se refieren al dato biológico, sino a la opción cultural», explica el cardenal López Trujillo.
«Según esta lógica –continúa--, la identidad sexual no debe tener sus raíces en la naturaleza humana, sino en la orientación que el sujeto es libre de abrazar. De esta forma, se intenta poner en el mismo plano a parejas heterosexuales y parejas homosexuales».
También se habla en la actualidad de «educación sexual», «pero se olvida explicar que la educación se dirige a la afectividad y a las relaciones interpersonales, no a las “técnicas” sexuales», constata el purpurado.
Son artificios lingüísticos que cooperan ciertamente contra la estabilidad de la familia. La confusión ideológica es gravísima. «Había verdaderamente necesidad de poner un poco de claridad», recalca el cardenal López Trujillo.
ZS02120601
 
 

 
ONU: ESTERILIZAR A LOS POBRES PARA ERRADICAR LA POBREZA
 
Elena  Brañas
 
Mañana 3 de diciembre, simultáneamente en Londres, Washington, New York y otras ciudades, el Fondo para la Población de la ONU, presentará su informe anual, “El Estado de la Población Mundial 2002”, bajo el título: “La Población, La Pobreza y las Posibilidades: Trabajando en el Desarrollo para los Pobres”. 
El título del resumen de prensa sobre el informe, que publica la División para la Población de la ONU, resume su contenido: “Informe sobre Población de las Naciones Unidas. Una buena salud reproductiva para las mujeres es esencial para finalizar con la pobreza”.
En el informe del Fondo sostiene que para solucionar los problemas de población es imprescindible llevar a cabo las Metas del Milenio de las Naciones Unidas para el Desarrollo: eliminar la pobreza mundial y el hambre para la mitad de 2015, reducir la mortalidad materno-infantil, disminuir el HIV/SIDA, avanzar en la igualdad de género y en la promoción del desarrollo sustentable medioambiental.
El FNUAP argumenta en el informe que para lograr estas metas en los países en desarrollo, se necesita una acción urgente que combata la pobreza a través de la salud reproductiva (aborto encubierto), erradicando la fertilidad indeseada, el analfabetismo y la discriminación en contra de las mujeres.
El informe intima a los países “invertir en salud”, -término que incluye la salud reproductiva y la planificación familiar-, en educación y en el empoderamiento de las mujeres, para conseguir un crecimiento poblacional más lento y un crecimiento económico más rápido.
En contra de todos los estudios serios e imparciales, el informe insiste en la ideología de la muerte, diciendo: "la disminución de la tasa de nacimientos aumenta la proporción de gente en edad de trabajar, dando a los países en desarrollo una oportunidad para aumentar su productividad y asegurándoles una base para el progreso futuro". 
Según el Fondo, “los esfuerzos inadecuados para proveer servicios de salud reproductiva y combatir la desigualdad de género, dan como resultado una la alta tasa de fertilidad entre los pobres, perpetuando así la pobreza y la desigualdad entre las familias y entre las naciones”.
Por supuesto que la gran excusa es del FNUAP es “'combatir las desigualdades', incrementando en los países en vías de desarrollo la falta de acceso de las mujeres a sus derechos y a la salud reproductiva, para eliminar la fertilidad no-deseada”.
La Directora Ejecutiva del Fondo, Thoraya Obaid, presentará el Informe en Londres; Jeffrey Sachs, Consejero Especial del Secretario General de la ONU para las Metas del Milenio, junto con Stirling D Scruggs, Director de la División de Relaciones Externas e Información del Fondo, lo presentarán en la sede de las Naciones Unidas en New York; y en Washington, el encargado será Stan Bernstein, investigador senior del informe, junto con la representante demócrata y conocida abortista, Carolyn Maloney y el ex-economista del Banco Mundial, Tomas Merrick. Simultáeamente el Informe se presentará en Atenas, Berlín, Ginebra, Bruselas, Copenhague, Dublín, La Haya, Helsinski, Lisboa, Luxemburgo, Madrid, Oslo, Ottawa, París, Roma, Estocolmo, Sydney, Tokio, Viena y en todas las capitales de los muchos países donde el Fondo para la Población desarrolla sus programas. FIN, 02-12-02.
 
Fuentes: Propias; UN Wire, 27-11-02; UNFPA, MEDIA ADVISORY, 27-11-02; Press Release POP/847, 26-11-02. 
NOTICIAS GLOBALES. Año V. Número 421; 70/02. Gacetilla nº 542; Buenos Aires, 02 de Diciembre de 2002
 
 
EXPERTOS PULVERIZAN TESIS ANTI-VIDA DE ORGANISMO DE LA ONU
 
WASHINGTON DC, 5 Dic. 02 (ACI).- En una severa crítica contra el informe del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) titulado "Gente, Pobreza y Posibilidades", destacados expertos desmintieron totalmente la tesis anti-familia propuesta por el organismo: "a menos niños más riqueza".
"El aumento de la esperanza de vida y una menor fertilidad cambian las estructuras de población y hacen posible un rápido crecimiento económico", afirmó Stan Bernstein, representante de la UNFPA.
Frente a esta declaración, la directora de Mujeres Preocupadas por América, Wendy Wright, explicó que "el mundo nunca ha tenido un problema con la superpoblación, pero ahora, desde que se han adoptado ideas de control poblacional, sufrimos constantemente por el hecho de que la gente no tiene suficientes hijos".
Wright afirmó que la explícita oposición de la UNFPA a las familias numerosas ha llevado a la ONU a patrocinar la esterilización coactiva y políticas de aborto en muchos países.
A manera Bernstein comentó también que "no creemos o apoyamos el aborto como un método de planificación familiar. La comunidad internacional está absolutamente segura de esto y nosotros nos adherimos rígidamente a dicha política".
Sin embargo, Bill Saunders ?miembro del consejo de derechos humanos del Family Research Council? aclaró que "el hecho es que, aunque ellos afirmen una y otra vez que no están implicados en políticas coactivas, se ha demostrado una y otra vez en China y en otros países que ellos sí están implicados".
El Presidente Bush ?agregó Saunders?, a principios de año, vetó los 34 millones de dólares del Congreso destinados a la UNFPA. Y lo hizo justo después de enviar un equipo investigador a China.
"Los investigadores del Departamento de Estado volvieron y afirmaron que la UNFPA proporciona el apoyo financiero, técnico y quirúrgico que permite al gobierno chino ?poner en práctica con más eficacia? su política de planificación familiar coactiva", explicó Saunders.
 
 

 
NATURALEZA IGUALITARIA Y REPRODUCCIÓN DISCRIMINATORIA
 
Ignacio Aréchaga
 
La reciente noticia en España de que una mujer de 60 años ha dado a luz un hijo, gracias a las técnicas de reproducción asistida, ha provocado la inevitable polémica. ¿Es admisible la utilización de estas técnicas para lograr la maternidad después de la menopausia?
En un debate sobre estas cuestiones (ABC, suplemento “Mujer Hoy”, 23-XI-2002), el mentor de la ley vigente de Reproducción Asistida, Marcelo Palacios, recuerda que la ley no pone límite de edad.
Es una decisión de la mujer, con el asesoramiento de quienes van a llevar a cabo esas técnicas. “Si no, se establece un elemento de discriminación a través de las técnicas”, asegura Palacios. Discriminación, palabra mágica que parece cerrar todo debate.
Sin embargo, casi todas las leyes discriminan, es decir, establecen una serie de criterios y requisitos para determinar si uno puede acceder o no a una situación o a disfrutar de unos beneficios. Y la edad es uno de los criterios más utilizados. Todos tienen derecho a intentar ingresar en el Ejército, pero el que tenga más de 27 años está “discriminado”. Si se trata de ser candidato a un trasplante de corazón, sería inadmisible descartar a alguien por su raza o religión; pero un paciente de 40 años tendrá preferencia sobre otro de 75.
Además, en otros casos puede haber cierta arbitrariedad a la hora de fijar los límites de edad; pero en el caso de la maternidad es la propia naturaleza la que fija un techo a toda mujer, independientemente de sus ingresos o sus influencias.
El argumento de la discriminación reaparece a propósito de la mujer sola que quiere tener un hijo recurriendo a un banco de semen. Otra de las participantes en el debate, Amparo Villasante, ginecóloga del Instituto Valenciano de Fertilidad, defiende esta práctica: “¿Por qué a una madre que quizá va a criar a su hijo en un ambiente más adecuado que una familia con problemas le vas a prohibir ese derecho? Eso sería una discriminación”. La argumentación es típica de un endeble planteamiento intelectual. Se compara una ideal familia monoparental, donde el ambiente es por definición adecuado, con una familia con los dos padres, pero llena de problemas. Puestos a comparar, habría que tomar dos familias en similar situación.
Pero la sociología nos dice que es mucho más probable que haya problemas en una familia mono-parental, a cargo de una mujer sola. De hecho, en los estudios sobre pobreza, fracaso escolar, adicciones, el haberse criado en un hogar monoparental suele ser un factor de riesgo. Y es que, aunque algunas creen que lo decisivo es querer mucho al niño, las circunstancias objetivas en que se educa no son despreciables.
 
La discriminación del hijo
Llama la atención que personas tan atentas a la discriminación de la mujer se muestren tan insensibles a la discriminación que sufre el hijo. ¿No es discriminatorio privarle intencionadamente de un padre, llamándole a la existencia como huérfano biológico? ¿No es una discriminación que, con el anonimato del donante de gametos, se prive al niño del derecho a conocer sus orígenes? Así lo hace notar en el debate María Dolores Vila-Coro, de la Comisión Nacional de Reproducción Asistida, que afirma: “En todas estas técnicas, el interés principal debe ser el del hijo, que tiene derecho a la vida, a su identidad, a nacer en el mejor ambiente posible”. Por eso, no le parece bien la maternidad en solitario o el anonimato del donante. “Un hijo tiene derecho a conocer sus raíces”. “No tiene lógica que para acceder a la reproducción asistida se exija como condición previa el anonimato del donante y, sin embargo, ahora se acaba de quitar la posibilidad de dar a luz a un niño para adopción de forma anónima. El argumento que se da, curiosamente, es el derecho del niño a conocer sus raíces”.
Pero a Amparo Villasante lo que le preocupa es que si no se garantiza el anonimato del donante, disminuirían las donaciones. “¿Qué son las raíces de una persona?”, se pregunta. “Desde luego, no 23 cromosomas”. Sí, las raíces son algo más complejo, pero todo empieza por los cromosomas. Esos 23 cromosomas pueden obligar a un hombre a responder de una paternidad no deseada, por mucho que quiera desarraigarse de ella. La búsqueda de quienes aportaron los cromosomas provoca la desazón vital de no pocos niños adoptados, que de mayores quieren descubrir sus orígenes biológicos. Y esos cromosomas originan unas inevitables raíces biológicas que van a interactuar con todo lo que el niño adquiera después por el ambiente y la educación. Como raíces, son bastante profundas.
Sin duda el debate sobre las madres-abuelas se clarificaría si se tuvieran en cuenta las dos acepciones que el diccionario de la Real Academia Española da al verbo “discriminar”. Una es “separar, distinguir, diferenciar una cosa de otra”. La otra, “dar trato de inferioridad a una persona o colectividad por motivos raciales, religiosos, políticos, etc.”. Distinguir entre la mujer en edad de tener hijos y la que ha llegado a la menopausia es limitarse a reconocer lo que impone la naturaleza con el criterio más igualitario. Lo que puede introducir una discriminación es poner estas técnicas a disposición de madres-abuelas, que tienen suficiente dinero para embarcarse en la aventura.
 
 

 
NUEVAS ESPERANZAS PARA LOS NO NACIDOS EN ESTADOS UNIDOS
 
La creciente sensibilidad hacia los fetos se refleja en las leyes
 
WASHINGTON, 30 de noviembre de 2002 (ZENIT.org).- Hay grandes esperanzas de que el Congreso, fruto de las recientes elecciones, favorecerá una legislación pro-vida. Incluso antes de las elecciones del 5 de noviembre, había mejorado la esperanza para los no nacidos.
El número de abortos en Estados Unidos, por ejemplo, ha caído durante los últimos años, informaba el Washington Times el 9 de octubre. Los abortos bajaron de 1,56 millones en 1987 a 1,42 millones en 1994, según un informe publicado por el Alan Guttmacher Institute. Y en el año 2000, la cifra había caído hasta 1,31 millones de abortos, aunque algunos observadores apuntan a que los datos no tienen en cuenta los abortos químicos inducidos por la píldora del día después.
La tasa de abortos en las adolescentes de 15 a 17 años ha sido la que ha visto mayor caída, desde los 24 por cada 1000 de 1994 hasta 15 abortos por cada 1.000 adolescentes en el año 2000.
Laura Echevarria, portavoz del National Right to Life Commitee, declaraba que las leyes que requerían el consentimiento paterno o su notificación para abortar han jugado un papel determinante en la bajada del porcentaje de embarazos y abortos de adolescentes.
«También ha habido en los últimos años un esfuerzo concertado de los grupos pro-vida, departamentos de salud y otros para animar a los adolescentes a que piensen realmente en las consecuencias de comenzar su actividad sexual en una edad temprana, y creo que ha ayudado a que los adolescentes presten atención» a estas situaciones, afirmaba Echevarria.
En el campo legislativo, la Cámara de Representantes de Estados Unidos ha aprobado una ley para reforzar las cláusulas de conciencia, permitiendo a los r esponsables de cuidados médicos que rechacen el realizar abortos. Reuters en aquel momento (25 de septiembre) explicaba que no se espera que el Senado tome en cuenta la ley. La ley permite a cualquier entidad sanitaria, que incluye tanto seguros sanitarios como hospitales, rechazar el ofrecer o cubrir los servicios necesarios para abortar sin ser penalizada por ningún programa estatal o federal.
El cardenal Anthony Bevilacqua, presidente del Comité de actividades pro-vida de los obispos de Estados Unidos, dio la bienvenida a esta legislación en una carta del 8 de octubre escrita a los senadores urgiéndoles a tomar en cuenta la Ley de No-discriminación por Aborto. «En los últimos años se ha hecho un esfuerzo creciente en el ámbito nacional para atacar los derechos de conciencia de los católicos y de otros responsables de cuidados sanitarios», observaba el cardenal.
 
El estatus de los embriones y los fetos
La administración Bush también ha dado recientemente a lgunos pasos para proteger al no nacido. El Washington Post del 30 de octubre informaba que la carta del comité consultivo federal, que trata la seguridad de los voluntarios en la investigación, se había corregido para indicar, por primera vez, que los embriones en los experimentos son sujetos humanos, cuyo bienestar hay que tener en cuenta como el de los fetos, niños y adultos.
El cambio no significa que a los embriones usados en la investigación se les dé necesariamente la misma protección que a los fetos, a los niños o a los adultos. El comité sólo puede hacer recomendaciones al Departamento de Salud y Servicios Humanitarios para cambiar las directrices de investigación.
Pero, informaba el Post, el cambio es una victoria para quienes están a favor de aumentar la protección del no nacido. Podría incluso llevar algún día a mayores restricciones en la investigación con embriones en algunas clínicas de fertilidad, universidades y laboratorios de investigación.
De hecho, la campaña de las fuerzas pro-vida contra el uso de tejidos fetales en los experimentos médicos ha logrado una victoria parcial el día en que los científicos de la Universidad del Nebraska Medical Center anunciaron que usarían menos de dos tercios de las células cerebrales de abortos selectivos en su investigación.
El Dr. Howard Gendelman, director del Centro Universitario de Nebraska para los Desórdenes Neurovirólogos y Neurodegenerativos, afirmó que esta reducción muestra que su equipo es sensible a la preocupación sobre las células fetales, informaba el Omaha World Herald del 11 de noviembre. Afirmó que la reducción es incluso mayor considerando que tiene lugar cuando los fondos federales para la actividad investigadora se han cuadruplicado.
Un portavoz del gobernador Mike Johanns, que se opone a la investigación con células fetales, consideró la reducción como un «paso muy positivo».
El cuerpo de rectores de la Universidad de Nebraska aprobó unán imemente la investigación con células fetales a finales de 1999, pero desde entonces se han sumado al mismo dos rectores que se oponen a ello. La universidad no hizo público su uso de tejidos fetales hasta que fue forzada a hacerlo por los reportajes de los periódicos en noviembre de 1999.
Otro paso adelante en la protección de los fetos se dio cuando la administración Bush anunció que clasificaría a los fetos como niños no nacidos, para ampliar el cuidado prenatal a las mujeres embarazadas de bajos ingresos, informaba Associated Press el 27 de septiembre.
El cambio significa que los estados podrán extender la asistencia médica a los fetos desde el momento de la concepción, incorporándolos al Programa de Asistencia Médica para Niños Estatal. Las nuevas normas permiten específicamente cobertura para todos los fetos, incluso si las madres son inmigrantes que no tienen acceso a la ayuda gubernamental.
Puesto que el programa está dirigido a los niños, no cubre nor malmente a los padres o a mujeres embarazadas, aunque los estados pueden lograr el permiso de incluir a los adultos si lo piden. Con las nuevas normas será un tema de rutina para los estados el añadir los niños no nacidos a sus programas.
 
El caso de defensa del feto
El estatus de los fetos también se ha reforzado, después de que la decisión de la Corte de Apelaciones de Michigan afirmara que una mujer embarazada tiene derecho a defender al feto, incluso si esto significa matar a su atacante, informaba el Detroit Free Press el 9 de octubre. La decisión cambió la sentencia contra Jaclyn Kurr por matar a su novio y ordenó un nuevo juicio, puesto que el anterior no instruyó a los jurados sobre el «actuar en defensa de otro».
Kurr tenía derecho a presentar la teoría bajo el acta de protección fetal del estado, afirmó el tribunal. Esta ley de 1998 castiga a una persona que dañe o mate un feto o un embrión durante un asalto a una mujer embarazada.
Kurr, qu e estaba embarazada, fue pinchada dos veces en el estómago por su novio, Antonio Pena. Kurr afirmó que había advertido a Pena que no la volviera pinchar porque estaba embarazada. Cuando Pena la volvió a atacar, Kurr lo apuñaló en el pecho, declaró a la policía. Kurr perdió el niño algunas semanas después.
Heather Bergmann, fiscal de apelación del Condado Kalamazoo, afirmó que apelará al Tribunal Supremo de Michigan.
Casi la mitad de los estados tienen leyes de protección del feto, observaba George F. Will en su comentario al caso, publicado el 27 de octubre en el Washington Post. La protección sólo se aplica en casos de agresión por parte de terceros, no por las madres mismas cuando quieren abortar, dado que este acto está garantizado por el dictamen de 1973 de Roe contra Wade del Tribunal Supremo de Estados Unidos.
Reconciliar una cultura abortista con la protección a los fetos es una «imposibilidad», defendía Will. Observaba como el nuevo sistema de ultrason idos que vende General Electric muestra a una mujer embarazada y su marido maravillándose ante una imagen asombrosamente clara de las características de su bebé no nacido.
Sin embargo, observaba, el Tribunal Supremo en la sentencia Roe calificó a tales bebés como «vida potencial». Esto, decía Will, es «una opinión extraña que podría perdonarse si esto fuera el siglo XI, desconociendo todo sobre embriología y microbiología – si el principio de la vida fuera un tema de conjeturas faltas de información».
«El aborto es una violación de los derechos humanos incomparable en magnitud y una atrocidad para la entera familia humana», afirmaban los obispos de Estados Unidos en su declaración del 12 de noviembre con motivo del 30 aniversario del la decisión Roe contra Wade. Desde aquel fatídico día de 1973, cerca de 40 millones de vidas han sido destruidas, observaban.
«Hablaremos abiertamente sobre la santidad de todas y cada una de las vidas humanas dondequiera que esté n amenazadas, desde la concepción hasta la muerte natural, y urgimos a las personas de buena voluntad a hacer lo mismo», afirmaban los obispos. Muchos esperan que los legisladores y tribunales atiendan más estas voces en los meses venideros.
 
 

 
CARTA A LOS LEGISLADORES URUGUAYOS
 
Néstor Martínez
 
Estimado Sr. Legislador:
Lo vuelvo a molestar con ocasión de la discusión que se tramita en estos días. Le agradezco si ya ha decidido votar en contra de la despenalización del aborto y le pido sus excusas.
"No soy partidario del aborto, pero sí de la despenalización del aborto"
Muchos se escudan en este razonamiento falaz para apoyar la despenalización del aborto. Es sintomático que deban hacer esta aclaración: en efecto, el aborto es un crimen demasiado horrendo como para que la mayoría lo apoye sin más. Porque, si no es un crimen: ¿a qué hacer esa distinción? ¿Porqué no se es partidario del aborto, simplemente?
Ahora bien, si es un crimen ¿cómo despenalizar el crimen? ¡Y semejante crimen! No se trata tampoco, si es un crimen, de robar chocolates o de no pagar el boleto del ómnibus.
Esta afirmación, más bien, mira a quedar bien "con Dios y con el diablo"; como decimos a veces. Se trata de jugar a dos puntas: por un lado, soy liberal y progresista, por otro lado, no me ensucio las manos (creo) con la sangre de los inocentes que son efectivamente asesinados. Evito la censura airada de los tal vez compañeros, amigos o conocidos que son sí partidarios del aborto "simpliciter", y a la vez, guardo mi imagen de "persona bien", que jamás optaría por algo así si en mi vida personal se presentase esa alternativa.
Pues bien, todo esto es la suma inconsistencia. Tiene el mismo sentido que tendría decir que no soy partidario del copamiento de hogares, pero sí de su despenalización. No es cuestión de ser partidario o no: es cuestión de si algo es crimen o no lo es. El solo hecho de convertirlo en un asunto de "ser partidario o no serlo", es ya suponer, obviamente, que no se trata objetivamente de un crimen, lo cual implica a su vez ya suponer que no hay una vida humana en el vientre materno desde el instante de la concepción. Pero esto lleva, lógicamente, a ser partidario del aborto.
Con lo cual se confirma que el tema "filosófico" de si el embrión es persona humana o no desde la concepción es efectivamente el pilar insoslayable de toda esta discusión, por más que se lo quiera esquivar.
No se puede preguntar, en efecto, si somos o no partidarios del copamiento de hogares o de la rapiña callejera, pues son crímenes. Y evidentemente que si el fruto de la concepción, desde que esta ocurre, es un ser humano, entonces el aborto es crimen.
Entonces, si el aborto es crimen, no puedo legalizarlo, si no lo es, ¿porqué no voy a ser partidario del aborto? Si el embrión no es un ser humano, ¿en nombre de qué negar mi apoyo y mi aprobación plena e incondicional  a tantas madres involuntarias que sufren hasta el peligro de su propia vida?
Puedo entonces, coherentemente, adoptar una de estas dos posturas: 1) El aborto es crimen y por tanto, no puede ser legalizado ni despenalizado 2) El aborto no es crimen y por tanto debe ser despenalizado y eventualmente legalizado.
Pero no puedo decir: "No soy partidario del aborto, pero sí de su despenalización o legalización".
Entre estas dos posturas coherentes, la única que puede ser racionalmente sostenida es la primera. El aborto es crimen, porque es quitar la vida a un ser humano inocente. Luego, no puede ser ni despenalizado ni legalizado.
A los nueve meses, lo que sale del vientre de la madre es un ser humano, dotado del derecho a la vida. Eso quiere decir que a los ocho meses también lo era, y a los siete. ¿Cuál es el instante mágico en que se produce el paso nada menos que de no ser persona humana a serlo? ¿Quién ha inventado y patentado el "personómetro"? ¿Cómo se produce la mágica transformación de un simple conjunto de células en una persona? ¿Cuál es el instante exacto, para estar seguros de que no cometemos o autorizamos un homicidio? ¿Es una persona simplemente un conjunto de células más organizado que otros conjuntos de células? ¿Porqué entonces no autorizar el "aborto" hasta los noventa años?
¿Una diferencia simplemente de grado entre dos instantes del desarrollo del cerebro puede ser igual a la diferencia esencial que existe entre ser persona y no serlo? ¿No lleva esto lógicamente a la conclusión de que los adultos que tienen el sistema nervioso más desarrollado son "más personas" que los otros?
¿Cómo puede ser parte del cuerpo de la madre algo que tiene su propio código genético y a lo mejor es del sexo masculino? ¿En qué momento deja de ser parte del cuerpo de la madre, y cómo, si sigue estando instalado en su vientre exactamente del mismo modo que un segundo antes?
Si es concebido "in vitro", ¿es parte del cuerpo de la probeta?
Si un embrión no tiene conciencia del "yo", proyectos ni ideas propias, ni capacidad de decidir, ¿los tiene un bebé de un mes de nacido?
¿Porqué Nathanson, uno de los tres médicos que hicieron legalizar el aborto en EEUU y practicó 75000 abortos, se convirtió después en anti-abortista, realizó el famoso film "El grito silencioso", y explicó que toda la campaña había estado basada en el fraudulento abultamiento de cifras para la prensa, en la falsa identificación de la postura antiabortista con el catolicismo, y que la finalidad última del asunto, al menos para los médicos, eran las fabulosas ganancias que estaban en juego?
¿Es digno que un país independiente como el Uruguay deba ver a sus autoridades retadas por el comité de feministas de la ONU por no haber hecho los deberes haciendo aprobar la ley de despenalización del aborto? ¿No hay "canción de Malinche" para eso? Si los países ricos se alarman de ver que los países pobres aumentan su población ¿debemos nosotros, para tranquilizarlos, convertirnos en cómplices del asesinato de los hijos de nuestros compatriotas?
¿Qué sociedad uruguaya estamos construyendo cuando legislamos que el fin justifica los medios, que la vida humana inocente no es algo intocable, que el más básico de los derechos humanos, que  es el de la vida, puede ser violado en forma legal y hasta con asistencia del Estado?
 

PARA REFLEXIONAR

 
EL PAPA: UNIVERSIDADES QUE NO RESPETAN EL MAGISTERIO NO PUEDEN LLAMARSE CATÓLICAS
 
VATICANO, 5 Dic. 02 (ACI).- Al recibir a los participantes en la Conferencia Internacional sobre el tema: "La globalización y la universidad católica" organizada por la Congregación para la Educación Católica y la Federación Internacional de Universidades Católicas (FIUC), el Papa Juan Pablo II pidió recuperar la identidad católica de las universidades que llevan ese nombre.
El Santo Padre animó a los rectores y profesores de las universidades católicas de todo el mundo a "percibir en los avances científicos y técnicos, y también en el fenómeno de la globalización, lo que es prometedor para el ser humano y la humanidad, pero también los peligros que entrañan para el futuro".
En este sentido, el Pontífice se refirió a los temas que conciernen directamente a la dignidad de la persona y sus derechos fundamentales, con los que "están íntimamente relacionados los grandes interrogantes de la bioética, como son el estatuto del embrión humano y las células estaminales, hoy objeto de experimentos y manipulaciones inquietantes, no siempre ni moral ni científicamente justificados".
Los profesores y estudiantes, dijo, deben "dar un claro testimonio de su fe ante la comunidad científica, mostrando su compromiso por la verdad y su respeto por la persona humana. Para los cristianos, la investigación debe ser realizada a la luz de la fe enraizada en la oración, a la escucha de la palabra de Dios, siguiendo la Tradición y la enseñanza del Magisterio".
Juan Pablo II subrayó que la universidad católica, "conservando su autonomía científica, tiene el deber de vivir la enseñanza del Magisterio en los diferentes campos de la investigación en los que está implicada".
Por lo que respecta a las autoridades universitarias, el Papa señaló que tenían la obligación de "velar por la rectitud y el mantenimiento de los principios católicos en la enseñanza y la investigación en la universidad. Está claro que los centros universitarios que no respeten las leyes de la Iglesia y la enseñanza del Magisterio, especialmente en materia de bioética, no pueden definirse universidades católicas".
El Santo Padre concluyó afirmando que las universidades católicas "están llamadas a ser cada vez más lugares de diálogo con todo el mundo universitario, para que la formación cultural y la investigación estén al servicio del bien común y del ser humano, que no puede ser considerado un simple objeto de investigación".
 

 
SE NECESITAN LOCOS...
 
Para ayudar a los cuerdos y formales...
 
¡Dios mío! Envíanos algunos locos,
de aquellos que se comprometen a fondo,
de aquellos que se olvidan de sí mismos,
de aquellos que saben amar con fuerza y no con palabras,
de aquellos que se entregan verdaderamente de cuerpo y alma.
 
Nos hacen falta locos, desafinados, apasionados,
personas capaces de dar el salto en el vacío inseguro,
cuando alguien o algo los motiva,
aquellos que saben aceptar la masa anónima,
aquellos que no utilizan para su servicio al prójimo,
aquellos que acompañan e inspiran a los cuerdos...
 
Nos hacen falta locos, ¡Dios mío..!
Locos en el presente,
enamorados de una forma de vida sencilla,
enamorados del amor,
liberadores de angustias,
amantes de la paz,
libres de compromisos,
decididos a no hacer nunca exclusión,
despreciando su propia comodidad, o su vida,
capaces de aceptar toda clase de desafíos,
al mismo tiempo libres y obedientes,
espontáneos y tenaces, alegres, dulces y fuertes,
y en busca de los sueños que desean hacer realidad...
 
YO DIGO: PRESENTE!!! Y VOS?
 

 
EL RELATIVISMO, NUEVO ROSTRO DE LA INTOLERANCIA; SEGÚN RATZINGER
 
MURCIA, 1 diciembre 2002 (ZENIT.org).- El relativismo se ha convertido en la nueva expresión de la intolerancia, según considera el cardenal Joseph Ratzinger, prefecto de la Congregación vaticana para la Doctrina de la Fe.  (...)
 
--Algunos interpretan en muchas ocasiones el hecho de anunciar a Cristo como una ruptura en el diálogo con las demás religiones ¿Cómo es posible anunciar a Cristo y dialogar al mismo tiempo?
--Cardenal Ratzinger: Diría que hoy realmente se da una dominación del relativismo. Quien nos es relativista parecería que es alguien intolerante. Pensar que se puede comprender la verdad esencial es visto ya como algo intolerante. Pero en realidad esta exclusión de la verdad es un tipo de intolerancia muy grave y reduce las cosas esenciales de la vida humana al subjetivismo. De este modo, en las cosas esenciales ya no tendremos una visión común. Cada uno podría y debería decidir como puede. Perdemos así los fundamentos éticos de nuestra vida común.
Cristo es totalmente diferente a todos los fundadores de otras religiones, y no puede ser reducido a un Buda, o a un Sócrates, o un Confucio. Es realmente el puente entre el cielo y la tierra, la luz de la verdad que se nos ha aparecido. El don de conocer a Jesús no significa que no haya fragmentos importantes de verdad en otras religiones. A la luz de Cristo, podemos instaurar un diálogo fecundo con un punto de referencia en el que podemos ver cómo todos estos fragmentos de verdad contribuyen a una profundización de nuestra propia fe y a una auténtica comunión espiritual de la humanidad. (...)
 
--¿Qué ha aprendido el cardenal Ratzinger que no supiera ya el teólogo Ratzinger?
--Cardenal Ratzinger: La substancia de mi fe en Cristo ha seguido siendo siempre la misma: conocer a este hombre que es Dios que me conoce, que --como dice san Pablo-- se ha entregado por mí. Está presente para ayudarme y guiarme. Esta substancia ha seguido siendo siempre igual. En el transcurso
de mi vida he leído a los Padres de la Iglesia, a los grandes teólogos, así como la teología presente. Cuando yo era joven era determinante en Alemania la teología de Bultmann, la teología existencialista; después fue más determinante la teología de Moltmann, teología de influencia marxista, por así decir. Diría que en el momento actual el diálogo con las demás religiones es el punto más importante: comprender cómo por una parte Cristo es único, y por otra parte cómo responde a todos los demás, que son precursores de Cristo, y que están en diálogo con Cristo.
 
--¿Qué debe hacer una Universidad católica, portadora de la verdad de Cristo, para hacer presente la misión evangelizadora del cristianismo?
--Cardenal Ratzinger: Es importante que en una Universidad católica no se aprenda sólo la preparación para una cierta profesión. Una Universidad es algo más que una escuela profesional, en la que aprendo física, sociología, química.... Es muy importante una buena formación profesional, pero si fuera sólo esto no sería más que un techo de escuelas profesionales diferentes.
Una Universidad tiene que tener como fundamento la construcción de una interpretación válida de la existencia humana. A la luz de este fundamento podemos ver el lugar que ocupan cada una de las ciencias, así como nuestra fe cristiana, que debe estar presente a un alto nivel intelectual.
Por este motivo, en la escuela católica tiene que darse una formación fundamental en las cuestiones de la fe y sobre todo un diálogo interdisciplinar entre profesores y estudiantes para que juntos puedan comprender la misión de un intelectual católico en nuestro mundo.
 
--Ante la búsqueda actual de espiritualidad, mucha gente recurre a la meditación trascendental. ¿Qué diferencia hay entre la meditación trascendental y la meditación cristiana?
--Cardenal Ratzinger: En pocas palabras, diría que lo esencial de la > meditación trascendental es que el hombre se expropia del propio yo, se une con la universal esencia del mundo; por tanto, queda un poco despersonalizado. Por el contrario, en la meditación cristiana no pierdo mi personalidad, entro en una relación personal con la persona de Cristo, entro en relación con el «Tú» de Cristo, y de este modo este «yo» no se pierde, mantiene su identidad y responsabilidad. Al mismo tiempo se abre, entra en una unidad más profunda, que es la unidad del amor que no destruye. Por tanto, diría en pocas palabras, simplificando un poco, que la meditación trascendental es impersonal, y en este sentido «despersonalizante». Mientras que la meditación cristiana es «personalizante» y abre a una unidad profunda que nace del amor y no de la disolución del yo.
 
--Usted es prefecto para la Congregación para la Doctrina de la Fe, lo que antes se llamaba la Inquisición. Mucha gente desconoce los dicasterios vaticanos. Creen que es un lugar de condena. ¿En qué consiste su trabajo?
 --Cardenal Ratzinger: Es difícil responder a esto en dos palabras. Tenemos dos secciones principales: una disciplinar y otra doctrinal.
La disciplinar tiene que ocuparse de problemas de delitos de sacerdotes, que por desgracia existen en la Iglesia. Ahora tenemos el gran problema de la pederastia, como sabéis. En este caso, debemos sobre todo ayudar a los obispos a encontrar los procedimientos adecuados y somos una especie de tribunal de apelación: si uno se siente tratado injustamente por el obispo, puede recurrir a nosotros.
 La otra sección, más conocida, es doctrinal. En este sentido, Pablo VI definió nuestra tarea como «promover» y «defender» la fe. Promover, es decir, ayudar el diálogo en la familia de los teólogos del mundo, seguir este diálogo, y alentar las corrientes positivas, así como ayudar a las tendencias menos positivas a conformarse con las tendencias más positivas.
La otra dimensión es defender: en el contexto del mondo de hoy, con su relativismo, con una oposición profunda a la fe de la Iglesia en muchas partes del mundo, con ideología agnóstica, atea, etc., la pérdida de la identidad de la fe tiene lugar con facilidad. Tenemos que ayudar a distinguir auténticas novedades, auténticos progresos, de otros pasos que implican una pérdida de identidad de la fe.
Tenemos a disposición dos instrumentos muy importantes para este trabajo, la Comisión Teológica Internacional, con 30 teólogos propuestos por cinco años a propuesta de los obispos; y la Comisión Bíblica, con 30 exegetas, también ellos propuestos por los obispos. Son foros de discusión para los teólogos para encontrar por así decir un entendimiento internacional incluso entre las diferentes escuelas de teología, y un diálogo con el Magisterio.
Para nosotros es fundamental la colaboración con los obispos. Si es posible, deben resolver los problemas los obispos. Pero con frecuencia se trata de teólogos que tienen fama internacional y, por tanto, el problema supera las posibilidades de un obispo, de modo que es llevado a la Congregación. Aquí promovemos el diálogo con estos teólogos para llegar, si es posible, a una solución pacífica. Sólo en poquísimos casos se da una solución negativa. (...)
 
Ratzinger pregunta: ¿Es arrogante decir que Cristo es el único salvador?
El interrogante fue planteado por el purpurado bávaro este sábado al intervenir en el Congreso «Cristo: Camino, Verdad y Vida», que ha reunido del 28 de noviembre al 1 de diciembre a algunos de los teólogos más respetados del mundo en la Universidad Católica San Antonio de Murcia (UCAM).
«¿No es una arrogancia hablar de verdad en cosas de religión y llegar a afirmar haber hallado en la propia religión la verdad, la sola verdad?», añadió el prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe.
Ante un auditorio de casi tres mil personas, en gran parte jóvenes, el cardenal Ratzinger constató que «hoy se ha convertido en un eslogan de una enorme repercusión rechazar como simultáneamente simplistas y arrogantes a todos aquellos a los cuales se puede acusar de creer que "poseen" la verdad».
«Estas personas relativistas, según parece, no son capaces de dialogar y por consiguiente no se les puede tomar en serio, pues la verdad no la "posee" nadie   --añadió exponiendo las tesis del relativismo--. Sólo podemos estar en busca de la verdad. Pero --y esto hay que objetar en contra de esta afirmación--, ¿de qué búsqueda se trata aquí, si no puede llegar nunca a la meta?».
«¿Busca realmente, o es que no quiere hallar la verdad, porque lo que va a hallar no debe existir?», siguió preguntando.
«Naturalmente la verdad no puede ser una posesión --aclaró--; ante ella debo tener siempre una humilde aceptación, siendo consciente del riesgo propio y aceptando el conocimiento como un regalo, del que no soy digno, del que no puedo vanagloriarme como si fuera un logro mío».
«Si se me ha concedido la verdad, la debo considerar como una responsabilidad, que supone también un servicio para los demás --explicó--. La fe además afirma que la desemejanza entre lo conocido por nosotros y la realidad propiamente dicha es infinitamente mayor que la semejanza (Lat IV DS 806)».
 
En realidad, el arrogante es el relativista, según Ratzinger
«¿No es una  arrogancia decir que Dios no nos puede dar el regalo de la verdad?»; preguntó de nuevo. «¿No es un desprecio de Dios decir que hemos nacido ciegos y que la verdad no es cosa nuestra?».
La «verdadera arrogancia» consiste en «querer ocupar el puesto de Dios y querer determinar quiénes somos, qué hacemos, qué queremos hacer de nosotros y del mundo».
Por tanto, consideró, «lo único que podemos hacer es reconocer con humildad que somos mensajeros indignos que no se anuncian a sí mismos, sino que hablan con santa timidez de lo que no es nuestro, sino de lo que proviene de Dios».
«Sólo así se hace inteligible el encargo misionero, que no puede significar un colonialismo espiritual, una sumisión de los demás a mi cultura y a mis ideas», subrayó. «La misión exige, en primer lugar, preparación para el martirio, una disposición a perderse a sí mismos por amor a la verdad y al prójimo». «Sólo así la misión es creíble», concluyó. «La verdad no puede ni debe tener ninguna otra arma que a sí misma».
 
 

PARA SONREIR
 

 
LAS ENSEÑANZAS DE MAMÁ
 
Todo lo que siempre necesité saber, lo aprendí de mi mamá.
Mi mamá me enseñó a APRECIAR UN  TRABAJO BIEN HECHO: "Si se van a matar, háganlo afuera. Acabo de terminar de limpiar !!"
Mi mamá me enseñó RELIGIÓN: "Mejor reza para que salga la mancha de esta alfombra !!"
Mi mamá me enseñó LÓGICA: "Porque yo lo digo, por eso... y punto !!"
Mi mamá me enseñó PREDICCIONES: "Asegurate de que estás usando ropa interior limpia y sin agujeros por si tienes un accidente."
Mi mamá me enseñó IRONÍA: "Sigue llorando y yo te voy a dar una razón verdadera para que llores."
Mi mamá me enseñó a ser AHORRATIVO: "Guarda las lágrimas para cuando yo me muera !!"
Mi mamá me enseñó OSMOSIS: "Cierra la boca y come !!"
Mi mamá me enseñó CONTORSIONISMO: "Mira la roña que tienes en la nuca !!"
Mi mamá me enseñó FUERZA DE VOLUNTAD: "Te vas a quedar sentado hasta que termines la espinaca."
Mi mamá me enseño METEOROLOGÍA: "Parece que un huracán pasó por tu cuarto."
Mi mamá me enseñó HIPOCRESÍA: "Te dije un millón de veces que no seas exagerado !!"
Mi mamá me enseñó MODIFICACIÓN DE PATRONES DEL COMPORTAMIENTO: "¡¡Deja de actuar como tu padre !!"
Mi mamá me enseñó ENVIDIA Y MATEMÁTICAS: "Hay millones de chicos menos afortunados en este mundo que no tienen padres tan maravillosos como tu!!"
Mi mamá me enseñó habilidades como VENTRILOQUÍA: "No rezongues, callate y contestame: ¿por qué lo hiciste?"
Mi mamá me enseñó técnicas de ODONTOLOGÍA: "Me vuelves a contestar y te voy a estampar los dientes en la pared!!"
Mi mamá me enseñó RECTITUD: "Te voy a enderezar a patadas!!!"
 
¡¡¡GRACIAS MAMI!!!
 

SOLICITUD DE COLABORACIÓN
 
 
Estimados amigos:
Nos sumamos a la solicitud de colaboración para con la nieta de nuestros queridos amigos y co-fundadores de la Asociación Vivir en Familia, Alfredo Vaeza y Marta Grego de Vaeza,
 
MANUELA RODRÍGUEZ VAEZA
 
De 5 años de edad, Manuelita fue operada dos veces en el Massachussets General Hospital en Boston, EE.UU., de una uveítis ideopática, que le afectó gravemente un ojo comprometiéndole su visión. Para aydar a esta familia se han abierto las siguientes líneas telefónicas:
 
0900 9511......para colaborar con......$30
0900 9512......para colaborar con......$50
0900 9513......Para colaborar con....$100
 
y las siguientes cuentas en el
BANCO DE BOSTON:
 
N° 8115377.......Caja de Ahorros Dólares
N° 9936564......Caja de Ahorros Moneda Nacional
 
Desde ya ¡MUCHAS GRACIAS!
  

CORREO DEL LECTOR

----- Original Message -----
From: Arbor Study Center
Sent: Sunday, December 08, 2002 1:17 PM
Subject: desde Sudafrica

Estimados señores
Me ha llegado su publicación hace una semana aproximadamente. Quería felicitarles por la iniciativa y preguntarles si para suscribir a otras personas envío a ustedes los e-mail. Me gustaría que recibieran esta información gente de habla hispana que vive en Sudafrica.
Muchas gracias
Agueda Colom

----- Original Message -----
From: Facultad de Bioética del Pontificio Ateneo Regina Apostolorum
To: familias@adinet.com.uy
Sent: Sunday, December 08, 2002 12:33 PM
Subject: Suscripción a Vivir en Familia

Muy estimados señores de Vivir en Familia:
Les felicito de verdad por su publicación que sin duda presta un gran servicio a la vida.
Quería aprovechar para pedirles el favor de enviármela por mail, si no tiene inconveniente. Yo trabajo en el área de difusión de la Facultad de Bioética del Pontificio Ateneo Regina Apostolorum, una Facultad comprometida con la formación en bioética según la enseñanza de la Iglesia. Espero que hayan ya oído hablar de la Facultad. Si no, pueden consultar nuestra página
www.upra.org.
Quería además, perdirles autorización para agregar en nuestra página de Internet un link a su página porque nos parece de gran calidad. Por otro lado, me permito también pedirles si podemos enviárles algún artículo sobre la Facultad para que sus suscriptores conozcan su existencia y los cursos que ofrece, muchos de ellos podrían interesarse en adquirir una formación universitaria en bioética o asistir a nuestros cursos de actualización que tenemos en el mes de julio.

Dr. Cristian Borgono
Facoltà di Bioetica
Pontificio Ateneo Regina Apostolorum

----- Original Message -----
From: Griselda y Miguel Zeballos
Sent: Saturday, November 16, 2002 12:20 PM
Subject: Aborto
 
Queridos hermanos:
Sigamos luchando por defender la vida de los que no tienen voz. Somos Griselda y Miguel Zeballos de Villa Constitución- Santa Fe Argentina que tenemos un pequeño grupo que trabaja por la defensa de la vida . Pertenecemos al Movimiento Hogares Nuevos y estamos en una secretaría al Servicio de la vida. Nos unimos en la oración.
Los abrazamos en la Sagrada Familia de Nazaret.
Griselda y Miguel Zeballos

----- Original Message -----
From: CPH
Sent: Tuesday, November 26, 2002 4:34 PM
Subject: Re: Participacion desde Mexico

Querida Magdalena:
Muchas felicidades y que Dios te bendiga por tan enorme campaña a favor de la vida, cuenta siempre con nuestro apoyo y el de todo el Comité Provida de Mexico.
Mil gracias por todo...
Maria Eva

 

 
Si está Ud. interesado/a en uso de MÉTODOS NATURALES DE REGULACIÓN DE LA FERTILIDAD, y/o en organizar conferencias sobre los temas que se tratan en la revista, no dude en consultarnos.
 
 

 
Vivir en Familia es una publicación que se distribuye en forma gratuita por correo electrónico. Sus objetivos son:
 
DEFENDER LA VIDA DESDE LA CONCEPCIÓN HASTA LA MUERTE NATURAL
BRINDAR FORMACIÓN E INFORMACIÓN PARA EL MATRIMONIO Y LA FAMILIA
 

 
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Redactor Responsable:
Ing. Agr. Álvaro Fernández
 
Colaboran regularmente con la Revista:
Arq. José Luis Barrabino
Dra. Carmen Barrera
Lic. Florencia Beltrán
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Dr. Eduardo Casanova
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Ing. Daniel Iglesias
Lic. Néstor Martínez
Dr. Esc. Pedro Montano
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Tel.: 481 27 29
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